Secret, la nueva red social anónima se llena de chismes

Fuente: PhotoXpress

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Amores, desamores y encuentros son los temas que copan los mensajes de esta nueva herramienta.

A juzgar por su foto, Piotr tiene unos 30 años, trabaja en el Servicio Federal de Seguridad, tiene un iPhone, le encanta hacer check-in en buenos restaurantes y publicar fotos de comida.

Además, cuando Piotr se adentra en el edificio de la Lubianka y cuelga fotos de sus pasillos y salas. En su perfil de Instagram podréis encontrar fotos de tiramisú y sushi, en su perfil de Foursquare hay una fotografía en la que aparece un hombre tumbado en el suelo boca abajo, con las manos esposadas a la espalda. La foto está localizada en el mapa, parece que se tomó en alguna residencia en las afueras de Moscú. En este punto del mapa, en la carretera de Yaroslavl, encuentro más fotografías de torturas.

¿Quizás los empleados del Departamento Central de Inteligencia son un poco más inteligentes en materia de anonimato en internet? En su edificio hay bastantes menos checks-in que en el del Servicio Federal de Seguridad. Sin embargo, también encuentro una foto de un joven trabajador en algún lugar más allá del punto de control de la entrada. Hola, Vladislav, ahora sé qué pinta tiene un agente de los servicios de inteligencia rusos. En el perfil de Vladislav hay fotos de su metralleta en un armario, fotografías de sus vacaciones, tiene una esposa muy guapa y un hijo pequeño, conduce un Toyota y vive en Ánnino, los viernes va a la piscina y hace pesas. Vladislav ha adelgazado, ahora pesa 72 kilos.

El creador de la red social anónima secret.ly, David Byttow, comenta que los rusos no acaban de entender en qué consiste el anonimato en internet ni para qué sirve. Los empleados de los departamentos estatales piensan que para proteger su anonimato basta con que sus publicaciones estén limitadas a un pequeño círculo de amigos. Es posible que no perciban los demás riesgos, o que su deseo de publicar lo geniales que son sus vidas pase por encima de su idea de seguridad.

Todo lo que has publicado puede ser utilizado en tu contra, me dice un abogado ruso que se dedica a la defensa de activistas políticos. La gente publica información sobre su ubicación con una ingenuidad sorprendente: las transacciones con tarjetas de crédito y los teléfonos móviles conectados a las redes cuentan con quién nos tomamos un café el martes por la tarde de la semana pasada, esa otra persona también ha pagado con tarjeta, vuestros teléfonos han estado uno junto al otro en la misma mesa.

Las personas que poseen información que temen revelar no utilizan teléfonos móviles, dinero electrónico ni redes sociales. Pero a finales de mayo en Rusia aparece una red social anónima en la que se pueden publicar mensajes sin temer que se sepa el autor.

Esto abre unas increíbles posibilidades para los habitantes de un país lleno de secretos políticos y financieros. Los periodistas revisan la red social con la esperanza de encontrar pistas para futuras investigaciones.

Pero, ¿acaso los usuarios de habla rusa no han captado que Secret es una herramienta ideal para revelar los secretos? La mayoría habla de sexo y de relaciones amorosas infelices. “¿Creéis que a los rusos les interesan Putin, Ucrania, Crimea o la corrupción? No, todo lo que necesitan es sexo y abrazos”, escribe decepcionado el corresponsal de un periódico financiero al tercer día de existencia en Rusia de este servicio anónimo.

En San Francisco Secret se ha convertido en un lugar donde se comparten secretos de la industria tecnológica, en Londres hablan de sus vecinos, que han estudiado en una escuela o en otra, pero que hoy tienen un sueldo cuarenta veces mayor.

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En Moscú hablan de antiguos amantes que se han vuelto gais o que se han acostado con las mujeres de sus mejores amigos, o comparten información sobre los lugares más cómodos de la oficina  para practicar sexo, o comentan con quién se acostó la directora de ventas antes de convertirse en directora de ventas.

Llamo a una amiga porque he visto que su vida personal y profesional se comenta en esta red social. Llamémosla Relámpago, para conservar su anonimato. Relámpago opina que los usuarios rusos necesitan más conversaciones sobre la vida. Facebook es un lugar para hacer declaraciones políticas, en Twitter se escribe sobre las últimas noticias, con los amigos hablamos de trabajo. Piensas en las relaciones con los hombres la mayor parte del día, pero únicamente puedes hablar de ello una vez al año. La vida real, cotidiana, no son las noticias, sino las cosas que sientes. En internet no existe un lugar para hablar de ello.

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