Quién compra las Google Glass en Rusia y para qué las utiliza

El dispositivo no se vende todavía de manera oficial, pero algunos ya se han hecho con él . Fuente: Darya González

El dispositivo no se vende todavía de manera oficial, pero algunos ya se han hecho con él . Fuente: Darya González

Aunque por ahora en Rusia no se pueden comprar Google Glass oficialmente, cada vez más a menudo en las redes sociales rusas aparecen fotografías de los usuarios con las famosas gafas “inteligentes” y el comentario: “¡Por fin pruebo las Google Glass!”. RBTH ofrece en exclusiva una investigación sobre cómo consiguen los rusos este dispositivo secreto y qué hacen con él.

Rusia no figura en la lista de países en los que se permite la venta oficial de las Google Glass. Sin embargo, esto no supone ningún problema para el que viaja por el mundo: “Yo compré las Google Glass en Estados Unidos simplemente registrándome como desarrollador, - comenta Ígor Bárinov, director general de la compañía Hint Solutions. – Comprar las gafas no resultó una tarea demasiado difícil: lo único que tuve que hacer fue firmar los documentos habituales y un acuerdo de confidencialidad”.

Todos los usuarios de este nuevo producto con los que hemos hablado coinciden en que por ahora las Google Glass son más que nada un juguete para aficionados a la tecnología y no un dispositivo realmente necesario en la vida cotidiana. De hecho, Google tampoco niega que su nuevo producto sea un proyecto piloto.

Las gafas “espía”

Hasta hace poco, los usuarios rusos se cuidaban de utilizar las gafas en lugares públicos, ya que según la legislación rusa las Google Glass podían contemplarse como un dispositivo que podía utilizarse con fines de espionaje. Sin embargo, en octubre de 2013 el Servicio Federal de Seguridad (FSB, por sus siglas en ruso) desmintió oficialmente esta información a un blog ruso que escribía sobre las gafas.

Las Google Glass aparecieron en las tiendas online rusas justo tras el comienzo de las ventas en su fase experimental en Estados Unidos. Al parecer, los vendedores rusos recompraban los dispositivos a conocidos suyos registrados en Estados Unidos que habían solicitado participar en este programa especial de Google, aunque esta información no ha sido confirmada.

Sea como sea, los precios del Google Glass en las tiendas online rusas han caído desde los 10.000 dólares al comienzo de las ventas hasta los 2.100 dólares actuales. Google siempre ha vendido las gafas por orden de lista a 1.500 dólares. En la página web rusa de anuncios, Avito.ru, en su momento se podía comprar también el cupón que otorgaba un lugar en dicha lista.

“El problema [con las Google Glass] es que se trata de un artículo bastante caro y no resulta provechoso comprarlo al por mayor, es más fácil venderlo por encargo”, comenta el propietario de una de las principales tiendas online que venden Google Glass que ha preferido no hacer público el nombre del establecimiento ni su identidad. 

Google Glass como método para conocerse

Todos los propietarios rusos de Google Glass con los que RBTH ha logrado hablar revelan que a día de hoy no está adaptado para el usuario ruso: la interfaz y todas las aplicaciones están únicamente en inglés, del mismo modo que el control por voz (del que el dispositivo depende casi en su totalidad). Por ahora no está disponible la búsqueda en el segmento de internet en cirílico mediante comandos de voz, y no sólo hay problemas con los motores de búsqueda, sino también con la búsqueda de un punto geográfico en el mapa o de un contacto en la agenda.

A los usuarios rusos de las gafas les quedan, pues, otras posibilidades. En primer lugar, tomar fotografías y subirlas de manera instantánea a las redes sociales, así como recibir en el momento mensajes en el buzón correo electrónico, las redes sociales y los servicios de mensajería.

Además, las gafas son una útil herramienta para la vida social. “A mí las Google Glass me ayudan a establecer nuevos contactos, - comenta Ígor Bárinov. -  Al principio la gente muestra interés por el dispositivo y después de haberles dejado probárselas y enseñarles a utilizarlas resulta mucho más fácil conocer a una persona”.

“Con la ayuda de las Google Glass me gusta echar un vistazo al futuro, - comparte su experiencia Grigori Petrov, especialista tecnológico de Digital October. – Además, las gafas llaman mucho la atención en todas las conferencias a las que voy”.

Grigori se pone las gafas “inteligentes” únicamente en eventos especializados en los que el público ha oído hablar de este gadget: llevarlas en el metro o por la calle le parece algo raro.

“No se trata únicamente de un dispositivo del futuro, sino de un dispositivo dirigido hacia el futuro: su potencial se desarrollará mucho más”, explica el redactor de Hi-Tech Mail.ru, Alexander Baulin. Según este, ahora mismo las Google Glass sirven sobre todo para navegar, hacer fotografías o grabar vídeos, pero su abanico de posibilidades general se ampliará cuando Rusia consiga la licencia para la venta del dispositivo y este comience a adaptarse a las necesidades del mercado interno.

Alexander Baulin está convencido de que en el futuro habrá cambios tanto en el propio dispositivo (incremento de la autonomía de la batería, aparición de un sistema eficaz de refrigeración, mejora de la pantalla), como en el sistema operativo. En particular, debería ampliarse la biblioteca de aplicaciones que creen nuevos modos de utilizar las gafas inteligentes y mejoren los ya existentes.