Los submarinos rusos equipados con un nuevo misil balístico

Liner supera al Bulavá y se instalará en la Flota del Norte. Fuente: PhotoXpress

Liner supera al Bulavá y se instalará en la Flota del Norte. Fuente: PhotoXpress

La Armada rusa ha adquirido el nuevo misil balístico para submarinos Liner, según comunica Interfax remitiéndose a fuentes en la industria de defensa rusa. El misil ha sido incorporado al Ejército a comienzos de 2014. El Liner será instalado en los submarinos estratégicos de la Flota del Norte del proyecto Delfín, lo que permitirá a la agrupación noroccidental de submarinos atómicos mantener un alto nivel bélico hasta 2025-2030, como mínimo.

El programa de pruebas de vuelo de los misiles balísticos Liner se completó en octubre de 2011. En total se realizaron dos lanzamientos de prueba de los misiles. Ambos fueron exitosos.

De acuerdo con los datos de las fuentes disponibles, la longitud del R-29RMU2.1 Liner es de 15 metros, el diámetro de 1,9 metros y el peso de lanzamiento de más de 40 toneladas. El complejo de misiles permite realizar lanzamientos únicos y en masa de misiles en movimiento a una profundidad de hasta 55 metros y a una velocidad de siete nudos. 

Como parte del armamento de los submarinos del proyecto Delfín, los nuevos Liner se utilizarán al mismo nivel que los misiles balísticos modernizados Sineva, de los que el Liner es una modificación. Tiene las mismas características de vuelo que el Sineva, pero además posee un sistema para superar las defensas antiaéreas más perfeccionado y una mayor longitud de vuelo. En el nuevo misil se ha previsto la posibilidad de combinar la carga bélica.

El Liner es capaz de llevar entre 9 y 12 bloques bélicos de baja potencia y supera al misil Bulavá en el equipamiento bélico, y a todos los misiles actuales de combustible sólido de Gran Bretaña, China, Rusia, EE UU y Francia en su perfección aerodinámica. Además, los bloques bélicos pueden instalarse al mismo tiempo que los medios para superar los sistemas de defensa antiaérea.

Según comenta un representante de la Armada, "los Liner son necesarios para que la fuerza naval estratégica de Rusia se mantenga a un nivel moderno, hasta que los buques de la nueva generación, el proyecto 955 Boréi con misiles Bulavá, sean aprobados por el Ejército y se construyan".

En la actualidad, se ha aprobado la construcción de dos submarinos del proyecto Boréi, hay un tercero en fase de pruebas y un cuarto está ya en construcción.

Aunque algunos militares, como por ejemplo el anterior director del estado mayor de la RVSN, Vladímir Yesin, consideran que el Liner es un competidor directo del Bulavá, no es exactamente es así.

Compararlos no es del todo correcto ya que tienen diferencias de construcción: el Sineva y su heredero el Liner, son misiles de combustible líquido, mientras que el Bulavá vuela con combustible sólido. Además estos misiles pertenecen a diferentes categorías de peso: el Sineva es más pesado (como mínimo pesa 4 toneladas más) y más grande (aproximadamente 3 metros).

De acuerdo con las fuentes militares no se planea seguir desarrollando en el futuro los misiles del tipo Liner, aunque tienen una ventaja sobre los Bulavá. En Rusia se ha tomado la decisión de crear en el futuro misiles balísticos marinos de combustible sólido, ya que los misiles de dimetilhidrazina asimétrica (combustible líquido), aunque más potentes que los de combustible sólido, son peligrosos de manipular, especialmente en la Armada. 

Basado en material de RIA Novosti, ITAR-TASS e Interfax