Los delfines de combate de Crimea pasarán a la Flota Militar de Rusia

El programa de entrenamiento de animales comenzó en la época soviética y pasó a la armada ucraniana. Fuente: Avatar / wikimedia.org

El programa de entrenamiento de animales comenzó en la época soviética y pasó a la armada ucraniana. Fuente: Avatar / wikimedia.org

Los delfines de combate de Crimea pasarán a estar al servicio de la Flota Marítima Militar de Rusia: el Acuario Estatal de Sebastopol ha reanudado el entrenamiento de estas especies marinas según nuevos programas en los intereses de la armada rusa. Un empleado anónimo del acuario informaba de ello a RIA Novosti.

El programa de entrenamiento de delfines y leones marinos militares, nacido durante la época soviética, servía a los intereses de la armada de Ucrania. Abandonado tras la caída de la URSS, fue reanudado por los militares ucranianos en 2012. Como resultado de la adhesión de Crimea, el acuario y los delfines han pasado al servicio de Rusia.

“Los ingenieros del acuario están desarrollando nuevos aparatos para los nuevos programas con el objetivo de aprovechar al máximo el rendimiento de los delfines bajo el agua”, declara una fuente de la agencia, que señala que los delfines y leones marinos se utilizarán en las búsquedas de objetos y aparatos militares hundidos, así como para detectar a buceadores enemigos.

El primer país en utilizar delfines con fines militares fue EE UU en los años 60. Los animales participaron en la Guerra del Golfo. En 1965 la URSS abrió un centro de investigación científica y preparación de delfines militares en la costa del Mar Negro. Allí los delfines de combate se utilizaban principalmente para patrullar las entradas a las bases marítimas, detectar un enemigo en potencia y descubrir minas. Durante algún tiempo se llevó a cabo el entrenamiento de delfines suicidas que fueran capaces de hacer estallar buques enemigos.

Según informa la fuente de RIA Novosti, el equipo de delfines de combate se encuentra bastante envejecido.

“Nuestros especialistas estaban desarrollando nuevos aparatos que transforman la señal que emite el delfín cuando este localiza un objetivo bajo el agua en una señal que se muestra en el monitor del operador. Pero la flota de Ucrania no poseía los medios necesarios para ello, por lo que algunos proyectos tuvieron que abandonarse”, comenta un empleado del acuario.

Este empleado expresa su esperanza de que la Flota Marítima Militar de Rusia encuentre los medios necesarios para continuar con los entrenamientos especiales de delfines y leones marinos de combate.

“Convertir a un delfín en un asesino o un kamikaze no es más complicado que hacerlo con un perro. Pero el resultado será prácticamente el mismo. Los militares tendrán que dejar de lado los delfines de combate tal y como se ha hecho con los perros, los camellos, los elefantes e incluso con los caballos de combate”, opina Serguéi Petujov, columnista de RIA Novosti.

Actualmente, en el mundo existen únicamente dos centros de entrenamiento de delfines de combate: la base de San Diego (Estados Unidos) y Sebastopol.

Según Petujov, el principal problema en el entrenamiento de los delfines es la necesidad de enseñarles a distinguir entre sus hombres y los enemigos.

“Se puede enseñar a un delfín a distinguir entre amigos y enemigos mediante algún tipo de marca visual, química, acústica o hidroacústica. Pero en la guerra, por razones evidentes, no se puede marcar a los soldados enemigos. Tendrán que marcar a los suyos”, señala Petujov.

Sin embargo, el problema únicamente se solucionaría de forma parcial.

“Si se enseñara al animal a atacar únicamente a los objetos marcados, esta tarea se cumpliría con éxito, casi al 100%. Pero enseñar a un animal a no atacar a los objetos marcados y a lanzarse contra todos los demás independientemente de su forma, tamaño, olor, tipo de vibración, etc., es algo mucho más complicado. La probabilidad de error aumenta hasta un nivel muy peligroso”, señala Petujov. 

Artículo publicado originalmente en ruso en RIA Novosti.