La producción rusa de aviónica abaratará el Superjet y el MS-21

Fuente: Photoshot / Vostock-Photo

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Se prevé que en 2015 la electrónica rusa utilizada a bordo de los aviones obtenga por primera vez la licencia EASA. Esto permitirá no solo salir al mercado internacional, sino también convertirse en un sustituto de los componentes que se importan para las prometedoras aeronaves rusas.

La corporación rusa “Tecnologías radioelectrónicas” ha presentado una solicitud para obtener la licencia EASA (European Aviation Safety Agency). Está previsto que se le conceda la licencia en 2015.

Andréi Boguinski,director del Departamento de Industria Aeronáutica, está convencido de que en el futuro los equipamientos de a bordo, los agregados y los sistemas de los aviones y helicópteros rusos se producirán solo en Rusia. Según sus declaraciones, obtener la licencia EASA “es un paso más para que Rusia genere más valor añadido en la producción de aeronaves”.

El certificado EASA permite obtener y explotar técnica aeronáutica a las aerolíneas europeas y a las de aquellos países que han adoptado la norma EASA como estándar de calidad.

“Obtener la licencia permitirá que las empresas rusas presten servicios de suministro de piezas de repuesto y realicen el mantenimiento postventa tanto para la aviación civil como para la cooperación técnica militar”, dice el director general del holding Equipamiento Aeronáuticos, Maxim Kuziuk, que también destaca que “una estrategia acertada contribuirá al crecimiento de índices financieros como las entradas y los beneficios del sector, principalmente a cuenta de reducir los costos de la producción final”.

Se prevé que el equipamiento ruso de a bordo se instale en los prometedores aviones de pasajeros MS-21 y Superjet, así como en el modelo de medio alcance Yak-242. Actualmente más de la mitad del MS-21 se compone de aviónica rusa.

 

Fuente: Grigori Sisóev / Ria Novosti

Los complejos de pilotaje y comunicaciones son una de las excepciones. Aun así, según los expertos, el Superjet 100 está totalmente desprovisto de electrónica rusa: toda la producción del equipamiento de a bordo está localizada en Francia.

El jefe del Departamento de Fabricación y Producción de técnica aviónica para uso civil del Ministerio de Industria y Comercio, Mijaíl Bogatiriov, ha comunicado que esta institución pretende tanto sustituir las importaciones como exportar electrónica aeronáutica. La India, los países de Sureste Asiático y América Latina son las regiones clave a las que actualmente las empresas rusas proveen de suministros, por lo que esos serán los mercados prioritarios para promocionar la nueva producción.

En el futuro los desarrolladores de electrónica esperan poder introducir nuevos componentes certificados en otros modelos de avión como el transportador militar Be-200. Sin embargo, los expertos señalan que no será posible trasladar la electrónica de un avión civil a uno de transporte militar sin hacer modificaciones: los requisitos de funcionalidad y rendimiento de los aviones civiles y militares difieren considerablemente en caso de avería de combate.

“Para los militares se necesita otro hardware, sin emplear componentes extranjeros, y también software con funciones específicas”, dice el redactor general de la agencia “AviaPort”, Oleg Panteléyev.

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