Jóvenes rusos diseñan dispositivos de energía solar portátiles

Unos jóvenes licenciados de la Universidad Estatal de Moscú han diseñado una nueva central energética esférica llamada SunEyes que se alimenta de luz solar. Posee la potencia necesaria para cargar un par de ordenadores portátiles o varios teléfonos móviles. Sus creadores planean vender SunEyes para casas de campo o turistas, aunque los expertos dudan que los rusos estén dispuestos a pasarse a la energía solar.

 

Fuente: http://suneyesenergy.com

El autor del proyecto, Piotr Eflov, comenzó a interesarse por la energía solar durante sus estudios en la universidad. Su objetivo era suministrar energía eléctrica a las poblaciones más aisladas, así como facilitar fuentes de energía renovable para los turistas. Aunque esta nueva tecnología no debía limitarse a la posibilidad de cargar un teléfono móvil, también preveía la creación de grandes centrales eléctricas.

Eflov comenzó a montar este nuevo dispositivo con unos cuantos compañeros. El primer prototipo estaba listo en verano de 2012. Más tarde, los desarrolladores mejoraron el prototipo: barajaban cinco opciones distintas. Y finalmente nació SunEyes. El dispositivo es un globo hinchable de 1,3 metros de diámetro y alrededor de 5 kilogramos de peso. Dentro de una esfera de PVC de 1 metro de diámetro se hallan unos transformadores de energía solar fotovoltaica mucho más eficaces que los paneles solares convencionales. Los desarrolladores de SunEyes han creado un software especial que permite al dispositivo determinar el estado del sol en cualquier momento y en cualquier parte del mundo.

El uso del dispositivo es muy sencillo. Únicamente hay que hincharlo con una bomba que lleva incorporada, fijar el globo con la ayuda de unos soportes especiales en un lugar soleado (en el campo para hacer un picnic o en el tejado de un edificio) y conectar el aparato que se desee cargar por USB.

Piotr Eflov estima en un 30 % la eficacia energética del nuevo sistema, que posee una potencia de 200 W.  Según Eflov, esto es suficiente para cargar con un solo globo 20 tablets a la vez o proporcionar alimentación para una nevera durante 24 horas. Si se necesita más electricidad se pueden unir varios globos SunEyes a una mini central.

El precio de esta pequeña central solar es de hasta 30.000 rublos (unos 667 euros). Piotr Eflov asegura que estos sistemas móviles y fáciles de usar se venderán mucho más que los paneles solares actuales, que cuestan de 20.000 a 40.000 rublos. “Los paneles solares convencionales de silicio amorfo, flexibles y resistentes a los impactos, poseen una eficacia energética del 5 % e incluso menor, - comenta el autor del proyecto. – Un panel solar de las mismas dimensiones que nuestro globo proporcionaría dos o tres veces menos energía”. Además, SunEyes posee una mayor resistencia al viento y no requiere gastos de transporte y montaje.

En la actualidad la compañía permite hacer reservas del sistema en su página web y planea vender de 20 a 100 globos el próximo verano. Según los cálculos del iniciador del proyecto, en las regiones del sur de Rusia esta nueva central eléctrica se rentabilizará en tres años y medio. Además, la esperanza de vida de cada globo es de 20 años: pasado este plazo, el precio neto del dispositivo caerá en casi un 250 %.

El equipo de SunEyes ha trabajado en el diseño durante un año con sus propios medios económicos. En total, los fundadores del proyecto han invertido cerca de medio millón de rublos (unos 11.000 euros). En verano de 2013 la startup ganó el concurso 'Start' de la Fundación para el Apoyo al Desarrollo de la Pequeña Empresa. Gracias a ello, SunEyes recibirá hasta finales del verano que viene un millón de rublos.

Sin embargo, el proyecto necesita encontrar financiación adicional. Los desarrolladores planean encontrar a un socio que invierta de 3 a 5 millones de rublos (entre 65.000 y 111.000 euros) en verano de 2014. Según Eflov, la compañía ya ha recibido una oferta de una fundación inversora de Singapur.

La startup necesita inversión no sólo para finalizar el prototipo, sino también para organizar las ventas. El equipo planea negociar con cadenas de tiendas de ocio y turismo, así como con distribuidores de artículos para casas de campo.

Además, SunEyes venderá su central solar móvil a través de una tienda online en su página web.

“La facilidad de uso de SunEyes da a la startup más posibilidades de popularizar su producto en el mercado B2C”, opina Mijaíl Jaruzin, de Russian Venture Company (RVC). “Aunque, en mi opinión, no deberían descartar las ventas corporativas.

Los dispositivos SunEyes podrían ser útiles no sólo para organizadores de festivales al aire libre, sino también en la industria agrícola o el trabajo de mantenimiento de carreteras”, señala Jaruzin.

“La energía solar, uno de los segmentos clave de las energías renovables, tiene una gran perspectiva de desarrollo en Rusia”, comenta Antón Usachov, director de la Asociación Rusa de Empresas de Energía Renovable. “La startup está dirigida a un mercado adecuado, ya que los sistemas de SunEyes pueden ser utilizados realmente en casas privadas y en poblaciones aisladas. Sin embargo, durante los últimos diez años, el coste de producción de la energía solar ha llegado a ser ocho veces menor. Esto significa que la compañía únicamente podrá hacerse un hueco en el mercado si encuentra el modo de reducir al máximo los costes de producción de sus dispositivos sin perder volumen de potencia”, aclara Usachov. 

Texto abreviado. Publicado originalmente en ruso en RBC Daily.