El arma más temible de la infantería de marina rusa

Fuente: Ria Novosti

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Los buques de desembarco Zubr son altamente eficaces, aunque las mejores armas son los propios infantes de marina, preparados para realizar sus misiones tanto en tierra como en mar o aire.

La infantería de marina tiene entre su armamento buques de desembarco que llevan la "muerte negra" allí donde tengan que desplegarse. Estos barcos tienen rampas en la proa y en la popa. Por la trasera se cargan los vehículos y los soldados, la delantera se utiliza para el desembarco directamente sobre el agua o, si la orilla lo permite, sobre la playa (la popa en este caso se encalla). Se puede realizar un desembarco hasta en una tormenta de grado cuatro.

Un buque grande de desembarco lleva a bordo un batallón de infantería de marina reforzado y 80 vehículos militares, una compañía media y 12 acorazados. Una lancha de desembarco hovercraft 'Zubr' es capaz de recorrer 1.000 millas a la velocidad de un utilitario, desembarcar 360 infantes de marina prácticamente en cualquier costa (o 10 BTR, o tres tanques T-180 y 80 infantes de marina), cubriéndolos con fuego de lanzallamas y unidades de artillería de seis cañones. Cuatro complejos antiaéreos 'Iglá' protegen a la lancha de ataques aéreos.

El francotirador y héroe de Stalingrado Vasili Zaitsev, sargento mayor de la Flota del Pacífico, era infante de marina. A finales de 1942 Zaitsev mató personalmente a 242 soldados de Hitler, entre ellos otros 11 francotiradores y el as alemán, director de la escuela de francotiradores, Heinz Thorvald, enviado a Stalingrado para darle caza. Los francotiradores soviéticos entrenados por Vasili Grigorevich, acabaron con 1.106 fascistas.

El 'Zubr' es el hovercraft más grande del mundo y uno de los más rápidos. En las pruebas alcanzó los 70 nudos (unos 130 km/h) sin llegar al límite. El barco se mueve gracias a unas hélices de propulsión con turbinas de gas con una potencia total de 36.000 caballos. Se eleva sobre la superficie gracias a cuatro compresores de 24.000 caballos de potencia. El piloto controla el barco con ayuda de un timón de aviación. 

Una Viena flotante  

Debido a sus características de uso todos los acorazados de la infantería de marina son anfibios. Es cierto que el BMP-ZF (de la armada), que ha pasado las pruebas de la infantería de marina y ha obtenido su visto bueno, todavía no ha pasado a la fase de producción.

 

El 'Zubr'. Fuente: Ria Novosti

El Instituto Tecnológico Estatal de Moscú Bauman ha ganado el concurso para desarrollar el futuro vehículo militar para la infantería de marina. Este deberá responder a las exigencias de la nueva concepción del desembarco "detrás de la línea del horizonte": los soldados y vehículos abandonan la nave a unos 15-40 kilómetros de la orilla, por lo que el vehículo militar deberá tener buena navegabilidad.

"En la práctica esto significa que debería ser una lancha rápida en el agua y un transporte acorazado sobre la tierra", comenta el principal constructor del Centro de producción científico de maquinaria especializada 'Baumanka', Serguéi Popov. "El gran problema es que la marina rusa nunca ha tenido sus propios vehículos militares y por lo tanto no existe un concepto muy claro de cómo deberían ser. Y hacer un equivalente de la variante de tierra no tenía sentido”.

 

BMP-ZF. Fuente: ITAR-TASS

Mientras tanto la infantería de marina suele utilizar el BMP-3. Cuenta con una notable potencia de fuego (un cañón de 100 milímetros, un lanzador de misiles dirigibles, un cañón automático y metralleta de 30 milímetros), va acompañada de unas pobres capacidades de navegabilidad. Después de pasar media hora en el agua el sistema electrónico del BMP se estropea.

El vehículo autopropulsado 'Viena' apoya con su fuego a la infantería de marina. El control del cañón de 120 milímetros está automatizado, los equipos de fuego están controlados por el ordenador de a bordo, va equipado con un sistema de navegación para tener referencias del terreno. Los proyectiles de explosión y fragmentación del 'Viena' son comparables en potencia a los proyectiles del calibre 152-155 milímetros.

Aunque, el arma más temible de la infantería de marina son los mismos infantes de marina. Una norma interna no escrita de la infantería de marina es estar preparado para luchar en cualquiera de los tres medios: tierra, mar y aire. Es el más pequeño de los ejércitos rusos, el total de efectivos de las divisiones de todas las flotas rusas no supera los 12.500 hombres. Una compañía de infantería de marina equivale a un regimiento regular. Para destacar su elitismo, la infantería de marina tiene un uniforme especial: boina negra, cazadora negra, camiseta, pantalones de pinzas y botas.

La principal tarea de la infantería de marina es tomar los puestos costeros. Pero la "muerte negra" a menudo tiene que realizar también misiones igual de complicadas lejos del mar. Por ejemplo, durante el asalto de Grozni en enero de 1995,  se le encargó al batallón de infantería de marina de la Flota del Norte la toma del palacio de Dudáyev. Y la primera bandera rusa que apareció en la fachada del palacio fue la camiseta del teniente Ígor Borisevich.

Artículo publicado originalmente en ruso en Rossíyskaya Gazeta.