Gas para un cuarto de siglo

Fuente: Gazprom

Fuente: Gazprom

El mercado europeo se ha abierto al GNL ruso gracias a España. Los expertos esperan un aumento de la competencia de las productoras de gas rusas en el mercado europeo. España se ha convertido en el primer país europeo que compra gas natural licuado (GNL) ruso, gracias a su inversión en un proyecto privado en Yamal.

El contrató se cerró a principios de noviembre entre la rusa Novatek y Gas Natural Fenosa. El suministro comenzará en 2017, recibirán 3.200 metros cúbicos de gas, lo que supone 2,5 toneladas de GNL al año, un 10 % del consumo total del país. El contrato tiene una duración de 25 años y Gas Natural Fenosa comprará un total de 62,5 millones de toneladas del gas natural licuado (GNL) del proyecto Yamal LNG. 

El proyecto Yamal GNL lo realiza la rusa Novatek en un 80 % y la francesa Total (20 %). Se trata de la extracción de gas en Tambéi Sur, con reservas estimadas de 907 millones de metros cúbicos y de la construcción de una planta de licuefacción de gas de las tres líneas de producción con una capacidad total de 16,5 millones de toneladas de GNL al año. 

Además, en el marco del proyecto se construirá un puerto y una flota de buques cisterna con capacidad para adentrarse en aguas heladas. 

La inversión alcanza los 20.000 millones de dólares sin contar el coste de la infraestructura de transporte. La ruta marítima hasta Yamal para el transporte de mercancás se puede realizar tanto desde Europa como desde Asia. El más sencillo es el europeo. Las condiciones, en lo que respecta al hielo, por el oeste no son tan complicadas y el tiempo de navegación en significativamente más corto.  

Mijaíl Krutijin, socio de Rusenergy explica que el suministro de GNL proveniente de Yamal desde Asia solo es posible durante un par de meses al año y acarrea grandes riesgos. "Desde el principio el proyecto estaba dirigido al mercado de la cuenca atlántica, básicamente a Europa", explicó a Rusia Hoy. La firma del contrato con la firma española puede ser muy útil. "La única manera de conseguir créditos para la construcción es mediante una sólidas relaciones de confianza con los consumidores, como muestra el proyecto en Sajalín desarrollado entre Rosneft y ExxonMobil. Gazprom no ha sido capaz de conseguirlo para su proyecto en Vladivostok", declaró el experto. 

La posibilidad para establecer este tipo de contratos se da poco después de que se cambiaran las condiciones acerca del monopolio de Gazprom en relación a la exportación de gas. "Una de las razones para dar ese paso ha sido la disminución de la participación de Gazprom en Europa y el fuerte crecimiento de las infraestructuras de GNL en todo el mundo. Aunque el gasoduto sea más barato, el suministro de GNL es más flexible y puede tener diferentes proveedores, tal y como lo demuestra ahora la empresa española", explicó Boronín. 

Gazprom y Novatek no compiten en el mercado español. Los "tentáculos" de Gazprom no llegan hasta la península ibérica y la idea de la construcción del South Stream tampoco ha encontrado el apoyo de los funcionarios rusos de la esfera del gas. Como hay tanta distancia, resulta más barato hacer el suministro por vía maritima, así lo cree el analista de Zerich Capital Management, Nikolái Podlevski. 

Además, aunque no directamente, Gazprom nota los esfuerzos de la competencia, cree Mijaíl Krutijin. 

"El principio el suministro de GNL a España no afecta a Gazprom. Pero sí que supone un golpe de manera indirecta. Hay que ver el mercado europeo como un todo y el gas "extra" de la competencia socavaría la posición de Gazprom en las negociaciones de precios de los contratos a largo plazo", declaró.