El meteorito de Cheliábinsk brilló más que el Sol

El bólido caído en Siberia el pasado febrero. Fuente: Reuters

El bólido caído en Siberia el pasado febrero. Fuente: Reuters

Tres artículos publicados por las influyentes revistas científicas internacionales Nature y Science están dedicados al meteorito observado en la región rusa de Cheliábinsk el 15 de febrero de 2013. Uno de los artículos fue escrito por Olga Popova, del Instituto de Dinámicas de la Geosfera de la Academia Rusa de la Ciencia, que aúna los resultados del trabajo llevado a cabo por 59 investigadores de nueve países. Popova habló con Gazeta.ru sobre la investigación realizada.

¿Por qué la revista Science eligió su artículo?

Enviamos el artículo a finales de junio, tras recopilar y analizar todas las observaciones disponibles hasta el momento. En particular, procesamos informes oficiales de la destrucción causada por el vuelo del meteorito a través de la atmósfera, así como datos recogidos por nuestra expedición, por supuesto. Nunca antes se había publicado información de este tipo. También construimos un modelo de la onda expansiva del choque del meteorito y la comparamos con los efectos observables sobre el suelo. 

¿Ha descubierto algo nuevo sobre el meteorito?

Hemos calculado su energía a partir de diversos datos. Para las mediciones de infrasonidos, utilizamos nuestra propia estación, así como otras estaciones más cercanas al área. A partir de los datos de infrasonido, podemos calcular que la energía de la explosión fue de 500 kilotones.

El meteorito de Cheliábinsk era eletrofónico: los testigos afirman que se oían crujidos en el aire incluso mientras el meteorito los sobrevolaba, es decir, ya antes de que el sonido alcanzase la tierra. Los científicos creen que esos sonidos están causados por campos electromagnéticos generados por el vuelo del meteoro a través de la atmósfera.

También pudimos calcular la energía basándonos en los datos obtenidos por satélites militares geoestacionarios, que normalmente se usan para controlar lanzamientos de misiles y pruebas nucleares. Además, también registran los eventos ópticos que la entrada de meteoritos causa en la atmósfera. Basándonos en esta información, evaluamos que la energía cinética del meteorito de Cheliábinsk fue de 590 kilotones.

Por otra parte, nuestros otros cálculos de la energía cinética original del meteoro están basados en las mediciones del área donde se rompieron cristales a resultas de la onda expansiva. Cada uno de estos métodos es impreciso por sí mismo, pero son independientes, lo cual es importante. 

Su equipo visitó 50 lugares a lo largo del rastro que el vuelo del meteorito dejó en el suelo. ¿Qué buscaban, exactamente?

Se trataba de una pequeña expedición organizada por nuestro instituto y por el Instituto de Astronomía de la Academia de las Ciencias de Rusia.

El análisis químico revela que los fragmentos del meteorito de Cheliábinsk muestran restos de componentes orgánicos que contienen azufre y oxígeno

Nuestro objetivo era recopilar información mientras el rastro aún era reciente. Grabamos las descripciones de los testigos presenciales y pudimos ver por nosotros mismos el aspecto de los cristales rotos. Descubrimos que el rastro de daños que el meteorito dejó en la superficie se extendía 90 kilómetros a lo largo de su trayectoria y que tenía forma de mariposa. 

Su artículo dice que la explosión dañó un monumento al poeta ruso Alexánder Pushkin.

Sí, una estatua a Pushkin en la biblioteca de Yemanzhelinsk se agrietó debido a la onda expansiva. 

¿Cuáles son las cifras del meteorito?

El meteoro comenzó a brillar a una altitud de 97,1 kms, al tocar la atmósfera. Su brillo se disparó al alcanzar los 29,7 kms y llegó a la magnitud de -27,3. En comparación, el brillo del Sol es de -26,7. Esto significa que el meteorito era unas 30 veces más brillante que el Sol.

De los cientos de vídeos disponibles, seleccionamos más o menos una docena y alineamos las imágenes con el sistema de referencia astronómico. Esto nos permitió determinar la trayectoria del meteorito, su ángulo de entrada y su velocidad. Viajaba a 19 kms/segundo, medía entre 18 y 20 metros y pesaba 1.3x 107 kgs.

¿De qué tipo de meteorito se trataba?

Era una condrita ordinaria del tipo LL.

La gran mayoría de los meteoritos que entran en la atmósfera son condritas. Se dividen en tres tipos según su contenido de hierro: el de Cheliábinsk pertenece a la categoría que menos hierro tiene. Sin embargo, es detectado por un detector de metales, atrae imanes y se oxida. 

¿Hay algún aspecto del meteorito que siga siendo un misterio para los científicos?

Todas las principales preguntas han sido respondidas, por lo menos en lo fundamental. Se afirma que, como regla general, solo un 10 % del peso total del meteorito alcanza la superficie terrestre. En nuestro caso, fue apenas un 1 %. Por tanto, seguimos sin saber qué daños sufren los objetos que penetran en la atmósfera. 

Artículo publicado originalmente en ruso en Gazeta.ru

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