Fukushima no ha detenido el desarrollo de la energía nuclear

Fuente: Getty Images / Fotobank

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La pausa en la realización de programas nacionales de desarrollo de la energía nuclear provocada por el desastre de Fukushima ha terminado.

Estamos siendo testigos del nuevo auge de este mercado de alta tecnología. Algunos países de Oriente Próximo interesados en la diversificación de su sector energético muestran un gran interés colaborar con compañías rusas.

Entre estos figuran los Emiratos Árabes Unidos, que planean construir una central nuclear de 16 gigavatios de potencia. El 21 de agosto de este año se firmó un acuerdo entre Emiratos Árabes y Rusia sobre colaboración en el ámbito de la utilización de la energía nuclear con fines pacíficos. Se trata de un acuerdo bastante amplio que abarca todas las áreas de la energía nuclear: desde la extracción de uranio, su enriquecimiento y la producción de combustible hasta la construcción de centrales nucleares “llave en mano”, la preparación de personal y la realización conjunta de trabajos de investigación científica.

Una central nuclear a la orilla del mar: barreras de seguridad

ILas centrales nucleares de Tianwan en China y Kudankulam en la India se distinguen en gran medida por sus proyectos y soluciones de ingeniería de la generación de centrales nucleares a la que también pertenece la desafortunada Fukushima. La superioridad del proyecto ruso consiste en la combinación de sistemas de seguridad activa con nuevas aportaciones tecnológicas basadas en principios de seguridad pasiva. Construidas según el criterio de “probabilidad global de daños graves infringidos en la zona activa” estas instalaciones se asemejan a los proyectos de cuarta generación. Poseen también una amplia gama de funciones, entre las que se encuentran algunos originales sistemas de protección de la fauna marina.

Antes, la compañía rusa Technabexport (Tenex) y ENEC (una corporación de energía nuclear de los Emiratos) firmaron un contrato de suministro de uranio enriquecido que servirá de combustible para la primera central nuclear de este país árabe. El contrato tiene una duración de 15 años y en 2014 está previsto comenzar el abastecimiento.

Las perspectivas para la futura colaboración en el ámbito de la energía nuclear fueron el tema principal de las negociaciones entre el presidente de Rusia, Vladímir Putin, y el príncipe heredero de Abu Dabi, Mohammed bin Zayed Al Nahayan, subjefe de las fuerzas armadas de los Emiratos Árabes Unidos.

Jordania es otro socio potencial de la Federación Rusia. Allí los rusos compiten con el consorcio franco-japonés AREVA – Mitsubishi. La compañía unificada NIAEP – Atomstroyexport espera obtener a finales de este año los resultados definitivos del concurso para el proyecto de construcción del generador de la primera central nuclear jordana, que se construirá en las inmediaciones de la zona industrial de Zarqa. En estos momentos, los resultados de la licitación esperan la aprobación del parlamento del país.

“La propuesta rusa en Jordania ha superado dos fases del concurso”, señala Serguéi Nóvikov, representante oficial de Rosatom. “Esto demuestra el alto nivel de las tecnologías que ofrecemos”, declara.

En cuanto al proyecto en sí, Novikov hace hincapié en su versatilidad. Es decir, la compañía no se limitará a construir la central nuclear, sino que está dispuesta a garantizar el ciclo completo de producción de combustible nuclear. Además, una vez cumplido el plazo de explotación, la compañía también ofrecerá asistencia durante el proceso de retirada de las instalaciones.

No menos importante es el hecho de que Rosatom, que posee una base de formación y metodología científica propia, pueda ofrecer asistencia práctica en la preparación de personal local con la cualificación necesaria. Como muestra de ello, en la Universidad Nacional de Investigación Nuclear de Moscú, creada a partir del Instituto Físico-Técnico de Moscú, ya existen alumnos procedentes de Jordania.

“Considerando todas estas circunstancias, Rosatom tiene bastantes posibilidades de superar a sus competidores”, opina el experto de la Fundación de Seguridad Nacional Energética Aleksander Pasechnik. “Tanto por su potencia como por su seguridad, los proyectos basados en reactores nucleares de agua presurizada propuestos por Rusia cumplen con todos los requisitos necesarios, incluidos los estándares de la OIEA establecidos después de Fukushima.

En la actualidad, en base a los proyectos de Rosatom y bajo sus directrices se están construyendo o preparando para la construcción 28 generadores para centrales nucleares. Nueve de ellos se instalarán en Rusia y los 17 restantes en el extranjero: en Bangladesh, Bielorrusia, Vietnam, India, China, Turquía, Ucrania y otros países.

A finales de septiembre comenzaron a armarse de hormigón los cimientos del cuarto generador de la central nuclear de Tianwan en China, situados junto a los dos generadores existentes y otro también en construcción. El 2 de octubre, en presencia del director de Rosatom, Serguéi Kirienko, se colocó la primera piedra en la nueva central nuclear Ruppur de Bangladesh, y en Daca, su capital, se ha abierto un Centro Informativo del Sector Nuclear. Estos días se está negociando la conexión al sistema energético de la India del primer generador de la central nuclear Kudankulam, que ya está preparando a su vez el inicio de la alimentación de un segundo generador. 

Artículo publicado originalmente en ruso en Rossíyskaya Gazeta