Siberia camino de convertirse en una potencia en observación cósmica

En este vasta región rusa se construirán una serie de telescopios de gran capacidad. Fuente: Piotr Malinovski /  Ria Novosti

En este vasta región rusa se construirán una serie de telescopios de gran capacidad. Fuente: Piotr Malinovski / Ria Novosti

El rápido desarrollo de la tecnología optoelectrónica, mezcla de sistemas ópticos y electrónica, en el mundo ha hecho posible la exploración efectiva del espacio no solo directamente con naves orbitales e interplanetarias, sino también desde la Tierra, gracias a potentes telescopios.

Dentro de tres años, en el polígono astrofísico de la Universidad de Irkutsk, situado en  el sur de Siberia Oriental empezará a funcionar un exclusivo sistema telescópico gamma, diseñado para registrar las partículas de alta energía del universo. 

"No tiene parangón en el mundo, -dijo el rector de la Universidad Alexánder Arguchintsev-, registrará las partículas de energía ultra-alta procedentes del universo. En el valle de Tunkinski tendrán la oportunidad de estudiar las partículas cuya energía es mucho mayor que en el famoso Gran Colisionador de Hadrones”. 

El telescopio de rayos gamma es diferente de los telescopios convencionales debido a que es una combinación de estaciones ópticas y otras dedicadas a la detección de partículas cargadas, resultado de la interacción de los rayos cósmicos con la atmósfera. Este telescopio de rayos gamma ocupará una superficie de unos 100 km² , sus detectores estarán situados a una distancia de 100 metros el uno del otro. 

Hoy en día en el valle de Tunkinski trabaja un equipo internacional de astrofísicos rusos y alemanes que utilizan 175 detectores sensibles a la luz, situados en un terreno de aproximadamente 3 km². Esta disposición de los aparatos proporciona una mayor sensibilidad a la hora de realizar observaciones especiales de radiación cósmica, en comparación con los telescopios tradicionales con características similares. 

Dentro de tres años, se construirá el mayor arsenal mundial de detectores ópticos diseñados para estudiar la radiación cósmica, y el número de fotodetectores se incrementará de 175 a 1.000. El área total ocupada por todo este equipo masivo será de 10 km².

El nuevo telescopio de rayos gamma - Tunka-HiSCORE, cuya construcción la supervisan los científicos alemanes y expertos del Instituto de Física de Múnich Max Planck, tendrá una sensibilidad diez veces mayor que su predecesor. Por primera vez será capaz de explorar objetos únicos, como pevatrones - poderosas fuentes de energía de rayos gamma que poseen una energía que es un millón de veces o más, más fuerte que los fotones de la luz visible. 

Alemania proporciona equipos para el telescopio, cuyo coste total ascenderá a 70 millones de euros, y supervisa su construcción. Los principales costos se cubrirán gracias a la subvención que consiguieron los científicos de Irkutsk en abril de este año. 

Este año, los científicos esperan poder montar una instalación de prueba de 20 detectores. Hacia el 2015, debe aparecer un telescopio de un área de 1 km². 

"Las ventajas de este telescopio para Rusia, -dijo Alexánder Arguchintsev-, son evidentes. Los científicos locales no tienen que ir al extranjero para trabajar en los aceleradores de partículas. Exceptuando las dificultades organizativas, permitirá ahorrar tiempo a nuestros científicos: pues la lista de experimentadores para cada acelerador se extiende a meses e incluso años". 

Por otra parte, el telescopio es el segundo sistema de este tipo en Siberia. En 2014,  en la base del Centro Óptico láser de Altái German Titov aparecerá otra instalación terrestre, un sistema de fibra láser. 

El telescopio de alta potencia tendrá un peso de 100 toneladas e instalado sobre la cima de la montaña a una altitud de 650 metros, hará un seguimiento de los objetos espaciales, a razón de tres grados por segundo y con una precisión de conducción de alrededor de dos segundos de arco. 

De acuerdo con fuentes abiertas, el telescopio de Altái detectará los objetos espaciales de pequeño tamaño y satélites de investigación, vigilará los objetos, incluso en ausencia de la luz solar solo con luz de infrarrojos; localizará objetos de baja órbita sin reflectores de esquina y realizará la medición lunar por láser para aclarar la influencia de los sistemas Luna-Tierra en la órbita de los satélites del sistema GLONASS, equivalente ruso del GPS. 

"A una distancia de 200 kilómetros se podrá obtener una imagen de un objeto como una caja de cerillas",  dijo el diseñador jefe adjunto de la corporación de investigación y producción Sistemas de Instrumentos de Precisión,  Yevgueni Grishin. "Además, el sistema es capaz de obtener la señal fotométrica de un objeto del tamaño de dos-tres centímetros a una distancia de 36.000 kilómetros", subrayó. 

Además de seguir los objetos hechos por el hombre ya existentes, la potencia del nuevo telescopio permitirá tratar las cuestiones relacionadas con el espacio exterior, así como detectar y determinar los parámetros de los desechos y meteoritos en las inmediaciones del grupo espacial ruso y la Estación Espacial Internacional. 

Según los expertos militares, el único análogo de este telescopio ruso será la instalación AEOS estadounidense en Hawái.