Varios países europeos apuestan por la energía nuclear rusa

En Finlandia se construyeron dos plantas nucleares Lovinza durante la época soviética y que según numerosos expertos independientes son unas de las mejores estaciones del Viejo Continente por su rentabilidad y seguridad. Fuente: RIA Novosti

En Finlandia se construyeron dos plantas nucleares Lovinza durante la época soviética y que según numerosos expertos independientes son unas de las mejores estaciones del Viejo Continente por su rentabilidad y seguridad. Fuente: RIA Novosti

Tras el accidente en Fukushima se ha abierto un nuevo escenario en el que ha aumentado la preocupación por la seguridad y la fiabilidad. Varios países europeos creen que la tecnología de Rosatom es la que mejor se adecua a sus propósitos.

La tecnología nuclear de Rusia despierta en Europa cada vez más interés. En su momento la Unión Soviética construyó plantas de energía nuclear en Bulgaria, Eslovaquia, Hungría, la República Checa, Finlandia y Alemania. La mayoría de ellas siguen funcionando con éxito en la actualidad.

Tras la caída de la URSS, la corporación Rosatom no renunció a trabajar en la UE. Y esos esfuerzos están comenzando a dar sus frutos actualmente. La República Checa ha renunciado  por completo al combustible nuclear de EE UU y lo ha cambiado por combustibles producidos en Rusia, debido a su mayor fiabilidad y seguridad.

Por su parte, la compañía finlandesa Fennovoima y Rosatom Overseas, han firmado un acuerdo este verano para desarrollar un contrato que tiene como objetivo la construcción de la central nuclear Hanhikivi-1 en Finlandia. Los científicos nucleares rusos se proponen entrar en el capital social autorizado de Fennovoima con una cuota del 34%. Si las partes están de acuerdo en todos los aspectos del proyecto, se puede hablar de un gran avance para la Europa contemporánea.

Hay que recordar que en Finlandia se construyeron dos plantas nucleares Lovinza durante la época soviética y que según numerosos expertos independientes son unas de las mejores estaciones del Viejo Continente por su rentabilidad y seguridad. Además, se sabe que la supervisión nuclear de Finlandia - STUK, es una de las más estrictas del mundo.

En Finlandia la producción nuclear alcanza alrededor del 25% del balance energético total. Se trata de una cifra muy alta, en Rusia, por ejemplo, las centrales nucleares producen el 16% de la electricidad.

Los finlandeses fueron los primeros europeos que declararon que Rosatom ofrece las mejores soluciones en el ámbito del átomo pacífico.

Es posible que el siguiente país que se decante por los modernos proyectos de las plantas rusas sea la República Checa. En la licitación para la construcción de dos centrales Temelín, participa el consorcio checo-ruso con el proyecto AES-2006

En Rusia se están construyendo actualmente seis unidades según este proyecto, dos más en Bielorrusia y cuatro en Turquía. El proyecto AES-2006 pertenece a la generación 3 +, y cumple todos los requisitos de seguridad post-Fukushima y cuenta con una combinación única de los sistemas de seguridad activos y pasivos. El proyecto cumple con todos los parámetros de la OIEA y el EUR.

El proyecto AES-2006, con su techo plano, proporciona un cálculo de caída de contención doble, incluyendo 400 toneladas de modificación del mismo, sistemas pasivos de eliminación de calor en la zona activa, protección de la cubierta y también sistemas activos (cuatro canales), quemadores de hidrógeno y centro receptor.

Esta gran cantidad de medidas de seguridad no las proporciona ningún otro proyecto en el mundo.

Si una estación de este tipo se hubiera instalado en marzo del 2011 en el lugar de la planta Fukushima y se hubiera sometido a los mismos desastres naturales, habría sido capaz de resistir el extremo impacto de los elementos.

Tras el accidente ocurrido en Japón, las pruebas de estrés confirmaron la estabilidad de la planta nuclear rusa de diseño frente a una gran variedad de desastres. El moderno proyecto de la planta de energía nuclear, desarrollado por Rosatom, sugiere que incluso si todos los sistemas de suministro de energía y estaciones de agua se dañaran durante mucho tiempo, la estación, en su régimen nuclear, sería capaz de detener la reacción de la fisión nuclear, la eliminación del calor residual y seguir siendo segura.

Hay otro país europeo que sigue atentamente las centrales nucleares de Rosatom, se trata  del Reino Unido. Este mismo año se podría llegar a un acuerdo para establecer las bases para una entrada de Rosatom en el mercado nuclear británico. La decisión de la finlandesa Fennovoima podría ser una señal positiva para otros países europeos, que todavía están experimentando el síndrome del miedo a la energía nuclear tras el accidente de Fukushima.