Gazprom y la UE en busca de acuerdos sobre los gaseoductos

El nuevo método de subastas sobre la capacidad de bombeo que pretende introducir Europa podría satisfacer a ambas partes. Fuente: AFP / Serguéi Supinski

El nuevo método de subastas sobre la capacidad de bombeo que pretende introducir Europa podría satisfacer a ambas partes. Fuente: AFP / Serguéi Supinski

La Unión Europea vuelve a modificar las reglas de acceso a sus gaseoductos, de las cuales depende en gran medida la exportación del gas ruso. Esta vez, lo que se está debatiendo es la introducción de un mecanismo de subastas como método de determinación de la capacidad de bombeo. Según afirman desde Europa, esta medidas se han diseñado para aumentar la competencia entre los proveedores de gas.

La agencia Platts ha informado de que el Consorcio de Operadores Europeos de los Sistemas de Transporte del Gas (ENTSOG, por sus siglas en inglés) y la Comisión Europea están preparando un proyecto de ley que obligará a los operadores de sistemas de transporte de gas de la Unión Europea a convocar subastas anuales sobre la venta de la capacidad de transporte de los gaseoductos en base a contratos de hasta 15 años. 

Este proyecto – que ya ha sido aprobado por el Consejo de la UE – está siendo desarrollado al amparo del Tercer Paquete Energético (un proyecto de carácter antimonopolio que ha levantado polémicas entre Rusia y la UE). La ley se podría aprobar el próximo mes de septiembre y ponerse en marcha a partir del noviembre de 2015, con lo que el mecanismo de subastas comenzaría a funcionar a partir de marzo del año 2016. 

Funcionarios de la Comisión explicaron al diario Kommersant que el objetivo del documento es ofrecer un acceso transparente y no discriminatorio a las redes de transporte. Afirman que gracias a esta normativa el comercio de gas en la Unión Europea se haría también más transparente.

El Tercer Paquete Energético es el marco legal adoptado por la UE que fuerza la separación patrimonial de las actividades de producción, transporte y comercialización de energía.Rusia insiste en que es lesivo para sus intereses y se muestra en contra de diversificar el negocio de Gazprom.

Por su parte, Rusia propone un iniciativa similar que tiene como fin garantizar el pleno acceso de Gazprom a la ramificación OPAL del gasoducto Nord Stream, que une Rusia y Alemania por el fondo del mar Báltico. El monopolio ruso no espera encontrar competidores. Sin embargo, si se llegara a implementar el mecanismo de subastas en el gaseoducto South Stream, proyecto de Gazprom para el sur de Europa, la empresa rusa podría perder parte de su capacidad de bombeo. 

Actualmente, de acuerdo a las normativas formuladas en el Tercer Paquete Energético, los propietarios y operadores de gaseoductos deben reservar capacidades de bombeo para varios proveedores. Sin embargo, según las fuentes del Kommersant, en el mercado europeo no existen hasta ahora mecanismos de regulación de esta normativa y por ahora el acceso de nuevos proveedores es de carácter declarativo. 

Por su parte, Rusia propuso un mecanismo casi idéntico a la UE. Actualmente, Gazprom puede usar sólo la mitad de la capacidad de OPAL (la ramificación del gaseoducto Nord Stream) y la empresa rusa está obligada a poner a disposiciónd el mercadco el resto de su capacidad. 

El pasado mes de junio, el ministro de Energía de Rusia, Alexander Nóvak, declaró que Rusia propuso a la Comisión Europea la subasta de la mitad disponible de la capacidad de OPAL, y que en caso de que no se presenten otros candidatos, Gazprom la obtuviera para sí mismo. 

El ministro ruso aseguró que esta opción supondría un compromiso aceptable para Europa. Pero por ahora, no se ha logrado llegar a un acuerdo definitivo. Las negociaciones se reanudarán a finales de este mes. 

La semana pasada el viceministro de Energía, Anatoli Yanovski, corroboró que esta propuesta rusa “se hizo partiendo de las iniciativas legislativas de la UE”. Fuentes de  Kommersant en Gazprom declararon que el gigante ruso está de acuerdo con la propuesta de poner el OPAL en subasta. 

Sin embargo, otras fuentes explicaron que la razón principal para las restricciones de la Comisión no son solo las dificultades para encontrar otros proveedores, sino que hay un riesgo de monopolio en el territorio de la República Checa. 

“Si la ley entra en vigor, los operadores y propietarios de los gaseoductos ganarán más que con el actual sistema de tarifas fijas”, explica el director de East European Gas Analisis, Mijaíl Korchemkin. 

“En cambio, los proveedores se encontrarán con toda una serie de problemas”, opina Tatiana Mitrota, vicedirectora del departamento de petróleo y gas del  Instituto de Investigaciones Energéticas de la Academia de Ciencias de Rusia. “Los contratos de suministro de gas se pueden suscribir por más tiempo que los contratos de transporte, lo que supone un riesgo; y si además el gas pasa a través de varios países, no hay ninguna certeza de que el proveedor logre contratar en cada país la misma capacidad de bombeo por el mismo período de tiempo”. 

Al mismo tiempo, la aplicación del mecanismo de subastas para el gaseoducto South Stream – otro proyecto de Gazprom – crea un riesgo adicional de interferencia de terceros proveedores. 

Sin que este gaseoducto salga por completo del ámbito de aplicación de las normas del Tercer Paquete energético,  existe el riesgo de que en South Stream “se introduzca gas procedente de Azerbaiyán”, dice Korchemkin. Según él, cree que el mismo riesgo de interferencia de terceros proveedores sigue siendo actual también en el caso de OPAL.  

Artículo publicado originalmente en ruso en Kommersant

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