La primera central nuclear flotante estará operativa en 2016

Botadura del bloque principal  de la central nuclear flotante del "Akademik Lomonosov". Fuente: ITAR-TASS

Botadura del bloque principal de la central nuclear flotante del "Akademik Lomonosov". Fuente: ITAR-TASS

Diseñada para abastecer a ciudades portuarias, empresas industriales y plataformas petrolíferas en alta mar, la primera central nuclear flotante se llamará ‘Akademik Lomonósov’. La tecnología se basa en los reactores nucleares que llevan consigo los barcos rompehielos rusos en el Ártico desde hace 50 años. El proyecto de construcción se lanzó en 2007 y varios países ya han manifestado su interés en adquirir esta tecnología.

“La planta nuclear flotante, 'Akademik Lomonósov', será la cabeza de serie de las centrales nucleares de este tipo que planea fabricar Rusia”, señaló el director general de Baltiiski Zavod, uno los mayores astilleros de Rusia, Alexánder Voznesenski, en el 6.º Salón Internacional Naval de San Petersburgo. 

La central está destinada a proporcionar energía a grandes empresas industriales, ciudades portuarias y plataformas de petróleo y gas en alta mar.

Aunque la construcción se inició en 2007 en la fábrica Sevmash, en Severodvinsk, solo un año después se trasladó a la planta Baltiski de San Petersburgo. En diciembre de 2012, la planta Baltiski y la corporación Rosenergoatom firmaron el contrato para la finalización de la central.

A día de hoy, el casco ya está listo para la instalación del equipo, incluidos los reactores nucleares. El buque tiene un desplazamiento de 21.500 toneladas y se necesita un equipo de 69 personas para su manutención.

El primer equipo recibirá un curso de capacitación en la Academia Marítima Makárov, en San Petersburgo, que estará dirigido por la antigua tripulación de la flota nuclear y tendrá una duración de dos años. Más adelante se planea abrir otros centros de formación de operadores.

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La central nuclear flotante carece de motor propio, por lo que tendrá que ser remolcada hasta su primer destino. Actualmente se está decidiendo si la primera central se trasladará al territorio de Kamchatka, al distrito autónomo de Chukotka o a Yakutia

El ‘Akademik Lomonósov’ generará hasta 70 megavatios de energía eléctrica y 300 de energía térmica, lo que le permitirá cubrir el consumo equivalente a una ciudad de 200.000 habitantes. Además, la central flotante se podrá utilizar como destiladora, con una capacidad de producción de hasta 240 metros cúbicos diarios de agua.

Está previsto que el plazo de explotación de estas plantas alcance los 40 años, tras los cuales el reactor usado se devolverá a un centro especializado para su modernización y posterior reutilización.

En la construcción de la central flotante se han utilizado las técnicas de fabricación empleadas en los rompehielos de propulsión nuclear, probados durante 50 años en las condiciones extremas del Ártico. El ‘Akademik Lomonósov’, por tanto, ha sido diseñado con un amplio margen de resistencia, lo que protege a sus reactores nucleares de tsunamis y otras catástrofes naturales.

A principios de mes se celebró en San Petersburgo una conferencia del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en la que el vice primer ministro de Rusia, Dmitri Rogozin, remarcó: “El año pasado las centrales nucleares rusas generaron un volumen récord de energía eléctrica –177.300 millones de kilovatios por hora–, equivalente al 16 % del consumo total del país. Para 2030, se prevé un aumento de la producción de entre el 25 % y el 30 %, en particular gracias a las nuevas centrales nucleares flotantes”.

Cabe destacar que durante la proyección de la planta ‘Akademik Lomonósov’ se tuvieron en cuenta todos los requisitos de la OIEA.

El director general de la OIEA, Yukia Amano, expresó en la misma conferencia sus previsiones para el desarrollo del ‘átomo pacífico’, que según él, “ayudará a resolver los problemas globales que plantea un suministro adecuado de energía limpia, en el que Rusia desempeña ya un papel fundamental”.

Se espera utilizar estas centrales nucleares flotantes en los territorios remotos del noreste de Rusia, así como en las regiones del Lejano Oriente, dado que el déficit energético que sufren estas regiones obstaculiza su desarrollo.

Por otra parte, se sabe que otros 15 países, entre los que se incluyen China, Indonesia, Malasia, Argelia, Namibia y Argentina han mostrado interés en la compra de plantas nucleares flotantes.