Importantes maniobras navales conjuntas consolidan el vínculo chino-ruso

Las relaciones bilaterales pasan por un buen momento y prueba de ello es gran despliegue militar de estos días. Fuente: mil.ru

Las relaciones bilaterales pasan por un buen momento y prueba de ello es gran despliegue militar de estos días. Fuente: mil.ru

Entre el 5 y el 12 de julio Rusia y China están llevando a cabo ejercicios navales conjuntos, denominados 'Cooperación marítima'. Como explicó el Ministerio de Defensa chino, se trata "del mayor despliegue militar de la Marina china en un ejercicio conjunto con un país extranjero". El mes que viene ambos países llevarán a cabo otro entrenamiento en los Urales rusos, con el nombre 'Misión de Paz 2013'. Desde 2005, ambos países han realizado maniobras conjuntas en el marco de la Organización de Cooperación de Shanghái (SCO). A primera vista podría parecer prosaico, pero las premisas de partida son muy significativas.

No fue una sorpresa que en marzo de 2013 el líder chino realizase su primera visita oficial a Rusia. Además, tras la vuelta de Vladímir Putin a la presidencia este dio pasos hacia la normalización de las relaciones con el gigante asiático, que incluían abordar los conflictos fronterizos.

En una declaración oficial difundida el pasado mes de junio en la web oficial del Gobierno chino, el presidente Xi Jinping afirmó: "Valoro mucho mi amistad personal y confianza mutua con el presidente Putin. China está dispuesta a mantener su comunicación y estrecha cooperación con Rusia, en el marco de relaciones bilaterales y de importantes asuntos internacionales y regionales, con el espíritu de una alianza estratégica amplia y cooperativa".

Entre sus países limítrofes, China tiene quizá la frontera más pacífica con Rusia. Como miembros de la Organización de Cooperación de Shangái (SCO), los BRICS y el G20, ambos países han desempeñado un papel crucial en la política internacional.

Por una parte, la SCO tiene como objetivo general la estabilidad y la seguridad, combatir el extremismo y el terrorismo en el espacio euroasiático; por otra, el G20 está orientado a influir sobre el balance económico global; además, la finalidad de los BRICS (la organización más pequeña de las tres), es diseñar un orden mundial justo y democrático. El presidente Putin expresó que consideraba de gran importancia "la relación constructiva y amigable entre los dos líderes" y se declaraba dispuesto a mantener conversaciones regulares con el presidente Xi.

 

Fuente: mil.ru

Los vínculos entre Rusia y China se fortalecen, aunque la situación en la región Asia-Pacífico ha mostrado signos de inestabilidad. Aunque ha sido tradicionalmente una zona de conflictos y relaciones de poder, recientes acontecimientos, como las tensiones entre China y Japón o las pruebas nucleares de Corea del Norte han añadido leña al fuego.

También los EE UU han encaminado sus mecanismos políticos a aumentar su influencia, fomentando relaciones con varios países de la región. Su reciente adopción del proyecto de la Nueva Ruta de la Seda, desde la Bahía de Bengala al Pacífico a través de los países del Sudeste Asiático, o su reciente política hacia países como Birmania son signos de que los EE UU continuarán sus maniobras para mantener o incrementar su ascendente en la región.

Las relaciones entre EE UU, Rusia y China han pasado por dificultades últimamente, especialmente desde que los EE UU acusó a China de ciberataques, por una parte, y, por otra, a China y a Rusia de acoger a Edward Snowden, el antiguo trabajador de la CIA, acusado de filtrar información de alto secreto. Aunque en un mundo globalizado estos roces no pueden considerarse determinantes, sí que muestran una falla o polarización de este a oeste que deja a Rusia y China de un lado y a los EE UU en el otro. Otros acontecimientos, como la crisis siria, contribuyen a esta polarización. 

Un nuevo orden mundial

Así pues, en este contexto los mayores ejercicios navales conjuntos de Rusia y China de la historia asumen una nueva dimensión. La creciente amistad entre los dos países es sin duda un factor determinante de la política mundial.

La posible adhesión a este núcleo de otros poderes emergentes como India, Brasil, Sudáfrica u otros países haría que el eje se inclinase del oeste al este. Una transformación así no llevaría necesariamente a la creación de otro centro hegemónico de poder, sino a una evolución hacia un "orden mundial más justo y democrático", como enfatizan los líderes de los BRICS

Este orden mundial no sería positivo solo para Rusia, China y los demás países BRICS, sino para todos los países del mundo. La posición de estos países, favorable a reformar organismos internacionales como las Naciones Unidad, los acuerdos de Bretton Woods, o a una resolución pacífica de los conflictos, incluyendo Oriente Medio, son pasos hacia un mundo mejor.

Estas maniobras navales muestran el creciente poder de estos dos países y también su creciente amistad. El espíritu de estos ejercicios debe extenderse también a otras áreas como la cultura y los contactos entre los pueblos. En un mundo globalizado en el que la información se difunde casi de manera inmediata, es necesario que el 'poder duro' de los nuevos artífices del equilibrio mundial se vea complementado con el 'poder blando' de la cultura. Los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi el año que viene serán observados por otras potencias, tanto amigas como enemigas de Rusia, para ver cómo la bestia euroasiática muestra su poder, tanto duro como blando.

Los ejercicios navales, con una duración de ocho días, tienen lugar en la bahía de Pedro el Grande, en Vladivostok, con la participación de unos 20 buques de guerra y más de 10 aviones y helicópteros. Incluirán la liberación de un barco secuestrado por piratas.

Como explicó el general Fang Fenghui, comandante en jefe del Ejército de Liberación del Pueblo Chino: "Los entrenamientos conjuntos no están dirigidos contra terceras partes. Su objetivo es afianzar la cooperación entre los dos cuerpos militares en el campo de entrenamiento, aumentar la capacidad de coordinación de actividades militares y servir para salvaguardar la estabilidad y seguridad de la región". A pesar de estas garantías, los ejercicios podrían despertar las suspicacias de los vecinos de China y de otros poderes globales.

Por su parte, los ejercicios en los Urales, en los que participarán 600 efectivos de cada país y que tendrán lugar entre el 27 de julio y el 15 de agosto son igualmente significativos, ya que su objetivo es combatir el terrorismo. El extremismo religiosos y el terrorismo son los principales obstáculos para la paz y la estabilidad en Eurasia. Las principales potencias de la región, Rusia y China, pueden tener un papel activo, junto con otros miembros de SCO y países como India, para hacer frente a esta amenaza. 

Dr. Debidatta Aurobinda Mahapatra es un analista indio. Está especializado en ámbitos como conflictos, terrorismo, paz y desarrollo, Cachemira, el sur de Asia y aspectos estratégicos de la política euroasiática.

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