Los riesgos energéticos a los que se enfrenta Rusia

Debido a los cambios globales los expertos consideran que en las próximas décadas la competitividad del país podría disminuir. Fuente: Reuters

Debido a los cambios globales los expertos consideran que en las próximas décadas la competitividad del país podría disminuir. Fuente: Reuters

Según el análisis del Instituto de Investigaciones Energéticas la competitividad de Rusia en el mercado energético mundial puede disminuir en las próximas décadas. El desplazamiento de los centros del consumo, la ralentización del crecimiento o las nuevas fuentes de energía son algunas de las causas.

La crisis global del 2008 provocó una ralentización en el crecimiento de la demanda de recursos energéticos y agravó la competencia en los mercados energéticos tradicionales. Según las previsiones, en los años 2010-2040 el consumo de energía primaria en el mundo aumentará en un 40% (aproximadamente un 1,1% al año), lo que supones tres veces menos que el crecimiento del PIB y un aumento notablemente más lento del consumo mundial registrado en los 30 años precedentes. 

Estas son algunas conclusiones del voluminoso análisis presentado a mediados de abril por expertos del Instituto de Investigaciones Energéticas (INEI) de la Academia de Ciencias Rusa y del Centro de Análisis adjunto al gobierno. El documento lleva por título “Previsiones de desarrollo de la energía en el mundo y en Rusia hasta el año 2040” y analiza las tendencias clave del desarrollo mundial y además de los posibles riesgos para el sector ruso de la energía explica sus consecuencias para la economía en general. 

Según sus estimaciones, se va a producir un desplazamiento de los centros principales de consumo energético hacia los países emergentes, al mismo tiempo que los países desarrollados tendrán un incremento de solo el 3% (junto a esto, el incremento de consumo eléctrico se paralizará en EE UU y en otros países de la OCDE después de 2020). 

Por otro lado, al analizar la dinámica del consumo teniendo en cuenta el tipo de combustible, se aprecia que el consumo de petróleo disminuye considerablemente: del 32% hasta el 27%. También se reduce el porcentaje de carbón, del 28% al 25% (fundamentalmente por razones ecológicas), mientras que el porcentaje de la energía nuclear se mаntiene en el 6%. 

Las energías renovables son las que muestran un mayor ritmo de crecimiento: en el año 2040 suyo será el 13,8% del consumo energético mundial y el 12,5% de la producción de energía eléctrica, frente al 10,9% y el 3,7%, respectivamente, del año 2010. 

Sin embargo, el líder será el gas (que pasará del 21% al 25%), tanto en volumen absoluto de crecimiento de consumo como por la ampliación de su nicho en la cesta energética, va a convertirse en el combustible más demandado en los próximos 30 años. 

Redistribución del petróleo 

Las previsiones precedentes habían minimizado gravemente el potencial del petróleo de esquisto. En este sentido, el Departamento de Energía de EE UU, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y del INEI estimaban que en 2012 la extracción de este tipo de combustible alcanzaría los 40-50 millones de toneladas al año, cuando, de hecho, ha superado los 100 millones. 

Así, durante este año EE UU se va a acercar al nivel de Arabia Saudí en cuanto al volumen de extracción de combustibles petrolíferos. En 2040 la extracción de petróleo en EE UU será, según la previsión, de 594 millones de toneladas, fundamentalmente de petróleo de esquisto. 

En cuanto al precio del petróleo, las previsiones mundiales muestran un intervalo de oscilaciones bastante amplio. Según la estimación de la AIE, para el año 2035 el precio del petróleo estará en los 100-145 dólares el barril. 

El Departamento de Energía de EE UU pronostica una variación que va desde los 50 a los 200 dólares, y el INIE ruso habla de 100-130 dólares el barril. Además, se habla de desviaciones en estos intervalos por la influencia de factores políticos o de posibles especulaciones, pero estas no modificarán el cuadro general y no se prevé una caída o un ascenso radical del precio del petróleo. 

La era del gas 

Según las previsiones del INIE, para el año 2040 el consumo mundial de gas alcanzará los 5,3 billones de metros cúbicos, lo que supera en más del 60% al nivel de 2010 (el aumento de la demanda vuelve a estar garantizado fundamentalmente por los países emergentes). 

Aunque la revolución del esquisto se quede en un fenómeno regional, ya ha influido significativamente en los mercados mundiales al haber provocado una redistribución del flujo del gas natural licuado (GNL).  De acuerdo con las previsiones, entre 2016 y 2018 Canadá y EE UU podrán empezar a exportar GNL que irá, probablemente, a los mercados de Asia, Iberoamérica y Europa. 

El mercado de mayor crecimiento será el noreste asiático, que alcanzará el segundo puesto por capacidad gracias al rápido desarrollo de la demanda en China.

Actualmente este país está explorando gran cantidad de yacimientos de gas no convencional, sin embargo de momento es difícil hacer un pronóstico sobre su futuro a causa de la combinación de una serie de factores: diversificación con éxito de la importación china, avanzado desarrollo de las infraestructuras, reforma de la formación de precios en el mercado interno, etc. 

Sin embargo es evidente que China va a continuar reforzando sus posiciones en otras regiones mediante la participación de sus empresas en la explotación de proyectos gasísticos y del suministro de gas a precio reducido en el marco de proyectos a largo plazo. En las próximas décadas los miembros más influyentes, aparte de Rusia, en el mercado del gas serán EE UU y China. 

Los expertos del INIE pronostican que Rusia conservará su liderazgo en la extracción y exportación de gas, pero que la participación del país en costosos proyectos que se están volviendo marginales en todos los mercados de exportación, lo convierte en rehén de las fluctuaciones del mercado y debilita su posición geopolítica. 

Artículo publicado originalmente en ruso Kommersant. 

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