Las petroleras rusas bajan el precio de la gasolina

Factores internos y externos han provocado el descenso de los precios. Fuente:  RIA Novosti / Iliiá Pitalev.

Factores internos y externos han provocado el descenso de los precios. Fuente: RIA Novosti / Iliiá Pitalev.

Los precios mundiales de los derivados del petróleo caen, y en las reservas de las empresas petroleras rusas se ha acumulado un stock récord de gasolina de más de 1,9 millones de toneladas. Como resultado, las compañías petroleras se ven obligadas a bajar los precios de manera significativa.

A mediados de abril, Lukoil, la mayor compañía minera de petróleo privada rusa, anunció la reducción de los precios en las bases y fábricas petrolíferas, e incluso en sus propias estaciones de servicio en Rusia. La noticia fue inesperada: las petroleras rara vez bajan los precios en primavera, cuando aumenta la demanda de productos derivados del petróleo. 

Vaguit Alekpérov, presidente de Lukoil, explica tal decisión por la caída del valor del crudo y de los derivados del petróleo en los mercados mundiales. La empresa siempre se adhiere a los principios mercantiles de fijación de precios según el mercado de combustibles, aclaró.

Después de Lukoil, anunciaron una reducción de precios las empresas de propiedad estatal Rosnefty Gazprom Neft. En las refinerías de gasolina de Rosneft, los precios se abarataron entre el 1,8% y el 5,4%. La refinería Gazprom Neft ha bajado los precios entre un 1% y un 3%. Este es el primer descenso significativo de los precios en el último año.

Aparte de la disminución de los precios mundiales, existe otra razón objetiva del porqué de la caída de precios en Rusia. Las compañías petroleras han acumulado unos inventarios récord de gasolina: según datos del 1 de abril, disponían de una reserva de 1,9 millones de toneladas. 

Además de esto, las refinerías bielorrusas aportan volúmenes adicionales al mercado ruso. Hasta finales de 2013 está prevista la entrega, por parte del país vecino, de 3,3 millones de toneladas de productos derivados del petróleo: 2,1 millones de toneladas de gasolina, 1 millón de toneladas de combustible diésel, y 0,2 millones de toneladas de combustible para aviones. "A día de hoy, hay gasolina a raudales: todo está inundado", comentó en una entrevista con el diario Védomosti el presidente de Bashneft, Alexander Korsik.

Hace dos años, la situación en el mercado nacional era muy diferente. Desde el comienzo de 2011 se prohibió la venta de Euro-2, y ya en primavera no había resorte suficiente de gasolina. No había dónde conseguirla y, como consecuencia, el precio del combustible subió drásticamente. 

Muchas gasolineras independientes se fueron a la quiebra, porque las plantas dejaron de venderles gasolina. Entonces el Estado recuperó el uso de la Euro-2, pero desde enero 2013 está de nuevo prohibida. Para que los fabricantes no exportasen gasolina al extranjero, el gobierno impuso unos aranceles proteccionistas del 90% sobre las tasas del petróleo. 

La medida funcionó y las compañías petroleras comenzaron a abastecerse de gasolina para su uso futuro. En 2012 hubo conmoción en el mercado de combustibles. No habrá crisis del petróleo en el año en curso, según las autoridades. Sin embargo, los derivados del petróleo subirán de precio. El Ministerio de Energía espera que el aumento sea entre un 13-14%. Desde enero, han aumentado de media en 2 rublos.

El analista de IFK Solid, Dmitri Lukashov no descarta que la disminución de los precios sea la respuesta de las empresas a las recientes declaraciones del Ministerio de Hacienda, que exigían que el Servicio Federal Antimonopolio (FAS) controlase más activamente el precio de la gasolina. Con los actuales impuestos sobre los bienes de consumo, las compañías petroleras, según el Ministerio de Finanzas, recibirán beneficios extraordinarios por un monto de alrededor del 7% del PVP.

El Ministerio está interesado solamente en la reducción de la inflación y mostrará su insatisfacción por los altos precios en el mercado de los combustibles, dijo.

Las compañías petroleras, por norma, siguen la tendencia mundial cuando los precios suben, y rara vez cuando caen, dice el analista de Uralsib Capital, Alexéi Kokin. “Tal vez como resultado de la reconstrucción de las refinerías aumentó la producción de gasolina y el mercado nacional se ha vuelto más orientado al consumidor”, sugiere.

Hay una tendencia a la reducción de los precios de la venta al por menor, pero las empresas son reticentes a hacerlo, según comenta el presidente de la asociación de combustibles de Moscú, Yevgeni Arkusha. Sin embargo, en su opinión, si la tendencia a la baja continúa, el precio en las gasolineras no caerá tan considerablemente. A partir del 1 de julio se incrementarán los impuestos especiales sobre el combustible, que recaen sobre los costes de producción.

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