El ‘zoo’ ruso vuelve al espacio

Fuente: Alamy / Legion Media

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El viernes salió al espacio desde la base espacial de Baikonur el satélite Bion-M1, la primera sonda espacial rusa destinada a la investigación biológica con animales, en uso desde 2007. El proyecto prevé enviar un ‘parque zoológico’ completo a bordo de la sonda. Les presentamos la lista de los principales ‘pasajeros’ de la nave Bion.

Entre los veteranos, el gerbil de Mongolia

Se enviarán ocho ejemplares de gerbil de Mongolia (Meriones unguiculatus) por un periodo de un mes. Los científicos han seleccionado a este animal como astronauta por su reducida masa (cada uno pesa entre 40 y 50 gramos), y también por su sencillez en comparación con las ratas, lo que ha permitido disminuir considerablemente la masa de la unidad experimental.

Es la segunda vez que este tipo de roedor vuela al espacio: estuvo en órbita durante dos semanas en 2007, a bordo de la sonda Foton-М3. Si se tiene en cuenta que el periodo de vida del gerbil es de dos años a dos años y medio, un vuelo de un mes equivaldría a varios años en el espacio para un hombre.

Ratones de laboratorio: de profesión astronauta

Ratones genéticamente puros (Mus musculus): a bordo de la sonda Bion viajarán 45 ejemplares de los denominados ‘ratones de línea’, cuyo genoma se controla con meticulosidad. “Se trata de ratones negros de la línea С57black/6, cada uno de los cuales dispone de su propio pasaporte genético. Han sido seleccionados para estudios de genética molecular. Nunca antes habíamos lanzado al espacio este tipo de ratón, será la primera experiencia con ellos", comenta el vicedirector del proyecto Bion, Yevgeni Ilin, del Instituto de problemas médico-biológicos de la Academia Rusa de las Ciencias.

Según sus palabras, durante el viaje los científicos observarán el comportamiento de los ratones con ayuda de unas cámaras especiales, se les medirá el pulso y la presión arterial. Y tras el vuelo, se estudiarán todos sus tejidos y órganos de cabo a rabo. Además, se investigarán los cambios genéticos que se produzcan a causa de la ingravidez.

Tanto los ejemplares del gerbil de Mongolia como los de ratones serán solo machos.

Gecónidos con microvellosidades

Gecónidos (Chondrodactylus turneri): 15 lagartijas geco serán las vecinas de los ratones que viajarán a bordo de la sonda Bion. Los gecónidos, al igual que los gerbiles, son veteranos en el espacio; sus parientes también viajaron en el Foton. “Este es un objeto de estudio muy cómodo y poco exigente”, señala Ilin.

Los dedos de los gecónidos están cubiertos de microvellosidades que permiten a estas lagartijas, literalmente, pegarse a cualquier superficie, incluso al cristal. “Gracias a los gecónidos podemos comprobar la hipótesis sobre la función que desempeñan las descargas de apoyo de las extremidades en el desarrollo de cambios adversos”, comenta el científico.

Peces extranjeros

Peces (Oreochromis mosambicus): los peces cíclidos, que se enviarán en un acuario especial ‘Omegahab’, serán los únicos ‘extranjeros’ a bordo de la sonda Bion. Como parte de este experimento, desarrollado por científicos alemanes bajo la dirección del doctor Reinhard Hilbig, de la Universidad de Hohenheim, se enviará al espacio todo un ecosistema.

En el acuario Omegahab-B1 se alojarán también plantas acuáticas (ceratofiláceas) y algas unicelulares Euglena, que se encargarán del suministro de oxígeno. Los moluscos de agua dulce Biomphalaria glabrata servirán de alimento para los cíclidos, así como unos crustáceos de la especie Hyalella azteca.

“Estos experimentos se llevarán a cabo con el fin de crear futuros sistemas biológicos de avituallamiento para aquellas tripulaciones espaciales que realicen viajes al espacio por periodos de varios años”, aclara Ilin.

Caracoles vertiginosos

En dos compartimentos de la sonda Bion, viajarán también algunos ejemplares de caracol de viña (Helix pomatia Linnaeus); los científicos estudiarán la reacción de los receptores gravitatorios (similar al sistema vestibular de los humanos).

Además, se examinarán los microorganismos y la estabilidad de líquenes y semillas de plantas bajo las condiciones del espacio exterior.

…y la nave

La sonda Bion-M1 ha sido fabricada en el Centro Espacial de Investigación Estatal y Producción Progress de Samara (TsSKB-Progress); para su construcción se han basado en las soluciones técnicas utilizadas en la nave Vostok, y también en los satélites de reconocimiento fotográfico Zenit. Desde 1973 a 1996 se enviaron al espacio más de 11 de estos aparatos. En las imágenes aportadas por estos satélites se reconoce fácilmente un objeto esférico, un módulo de aterrizaje redondo. Es precisamente en este módulo donde se encuentran los organismos vivos y el equipo que regresa a la Tierra.

La masa total de los equipos científicos dentro y fuera de la ‘bola’ alcanza los 650 kilogramos, y el aparato completo pesa 6,84 toneladas; para lanzarlo a la órbita desde la base espacial de Baikonur se utilizará la lanzadera espacial Soyuz-2.1а. Junto con la sonda Bion, también se lanzará al espacio el satélite Aist, creado por los estudiantes de la Universidad aeroespacial de la ciudad de Samara; los aparatos Beesat-2, Beesat-3 y SOMP, creados en la Universidad técnica de Berlín; y también el satélite norteamericano DOV-2 para el desarrollo de tecnología de sondeo remoto de la Tierra.

En el interior del módulo de aterrizaje hay un espacio libre (cerca de 3,3 metros cúbicos) que contiene la concentración de oxígeno total necesaria para todos los ‘pasajeros’, que estarán una temperatura cercana a los 24 grados y con una humedad de entre el 40 % y el 70 %. A bordo de la sonda regirá un régimen ecuatorial: 12 horas de día y 12 de noche. Mediante cámaras de vídeo normales e infrarrojas se vigilará a los animales más grandes.

Artículo originalmente publicado en RIA Novosti