La Internacional del espacio

Vladímir Popovkin, director de Roscosmos (la Agencia Espacial Rusa), y Jean-Jaques Dordain, su homólogo en la Agencia Espacial Europea (ESA) durante la firma de un contrato para la misión interplanetaria ExoMars. Fuente: ESA

Vladímir Popovkin, director de Roscosmos (la Agencia Espacial Rusa), y Jean-Jaques Dordain, su homólogo en la Agencia Espacial Europea (ESA) durante la firma de un contrato para la misión interplanetaria ExoMars. Fuente: ESA

Si hasta ahora cada país había protegido celosamente sus proyectos espaciales de la interferencia externa, actualmente la carrera espacial cuenta cada vez con más equipos en la competición. ¿Cambiará en los próximos años el equilibrio de fuerzas en el sector espacial? ¿Habrá una consolidación plena o, por el contrario, el mundo llegará a ver a un nuevo líder?

No hace tanto Vladímir Popovkin, director de Roscosmos (la Agencia Espacial Rusa), y Jean-Jaques Dordain, su homólogo en la Agencia Espacial Europea (ESA),  firmaron un contrato para la misión interplanetaria ExoMars. El proyecto consta de dos misiones ruso-europeas a Marte previstas para 2016 y 2008.

“Los socios acordaron un reparto equilibrado de responsabilidades para los distintos elementos de la misión”, comunica ESA. Toda la parte del lanzamiento recae sobre  hombros “rusos”, los dos lanzamientos se harán realidad gracias a sus lanzaderas espaciales. En 2016 enviarán un aparato hacia el Planeta Rojo para investigar la atmósfera y, dos años después, el suelo de marciano.

“Es necesario que planes de tal magnitud se materialicen en un marco de cooperación internacional. Los datos científicos que prevemos recabar durante la realización de todos los proyectos programados son relevantes para toda la comunidad internacional”, indicó Vladímir Popovkin al comentar la firma del contrato con ESA. Recordamos que los europeos concibieron el proyecto ExoMars siete años atrás, pero lo han postergado en varias ocasiones.

Existe la opinión de que los rusos rescataron literalmente el proyecto del colapso. “ExoMars tenía un serio problema porque la NASA abandonó el proyecto, pero los europeos propusieron a Roscosmos que participara y entonces empezó a hacerse realidad”, explicaba el experto principal de la empresa de gestión “Finam-Management”, Dmitri Baránov.

A pesar de varias dificultades de financiación, las ambiciones de la ESA son a gran escala y se extienden bastante más allá del Planeta Rojo: la prioridad de la agencia es estudiar Júpiter.

Con este objetivo los europeos enviarán allí un satélite en 2022. La misión se llama JUICE (Jupiter Icy Moons Explorer) y en este momento es el proyecto más costoso de la agencia, en el que trabajan 500 científicos de 17 países.

Los especialistas rusos tampoco se han quedado al margen: se prevé crear un aparato en Roskosmos que complete un aterrizaje sobre la superficie de Ganímedes (uno de los satélites de Júpiter) y que trabajará junto a los satélites europeos.

El 12 de abril de 1961 el cosmonauta Yuri Gagarin se convirtió en el primer humano en realizar un vuelo espacial. Comenzó su viaje en un cohete espacial soviético con un entusiasta grito que decía “¡Adelante!” (Poéjali!). Hoy en Rusia se celebra el Día Mundial de la Aviación y la Cosmonáutica para conmemorar esta fecha. 

Además de los europeos y los rusos, también los estadounidenses y los japoneses trabajan en este proyecto.

Los expertos valoran positivamente la cooperación de cada vez más países en los proyectos espaciales. “En cooperación internacional lo importante es que las grandes potencias hayan asumido que es mejor realizar los proyectos de envergadura de forma conjunta, no solo por sus altos costes, sino porque de ese modo se puede atraer a las mejores mentes para desarrollar y realizar estos programas y a las empresas líderes de cada país”, considera Dmitri Baránov.

Fuente: ESA

Además de las misiones a planetas lejanos, especialistas de diversos países desarrollan telescopios y observatorios que sustituirán el famoso “Hubble”.  Este telescopio estadounidense finaliza su vida útil en 2014. Entre los aspirantes al título de sucesor está el Observatorio Espacial Ruso Internacional “Ultraviolet”,  que está previsto poner en órbita en 2016 a 35.000 kilómetros.

De acuerdo con los cálculos de Roscosmos, los productores rusos de ingeniería espacial ocupan actualmente un 10% de cuota del mercado mundial, pero para el año 2020 esta proporción debe aumentar hasta el 16%.

Se prevé también crear en de Rusia y España centros terrestres de dirección del observatorio y de procesamiento de la información. “La estación tiene asignada una vida útil de cinco años, pero puede trabajar mucho más. Hay casos en que las estaciones norteamericanas han funcionado durante diecinueve, en vez de los cinco previstos,”, ha explicado una fuente del Instituto de Astronomía de la Academia Rusa de las Ciencias.

Para no ceder posiciones en el sector espacial, las autoridades rusas le destinan muchos recursos económicos.

 

Fuente: ESA

El programa de estudio del espacio aprobado para el periodo 2013-2020 implica la financiación de sus empresas “espaciales”.

“Rusia es el líder por antonomasia de la cosmonáutica mundial, es el primer país en cantidad de lanzamientos y es poco probable que ceda sus posiciones en los próximos años. En lo que se refiere a posibles variaciones en la cosmonáutica internacional, las posiciones líderes no solo de Rusia, sino también de EE UU, Francia, Europa en conjunto y Japón es poco probable que se pongan a prueba, se mantendrán líderes. Sin embargo, países como China, Brasil, Irán y otros continuarán desarrollo de la industria espacial. Pero éstos quedan lejos de alcanzar a los líderes, por eso el 'equilibrio de fuerzas' en el sector se mantendrá en los próximos años prácticamente inalterable”, concluyó Dmitri Baránov.