“Hemos revisado todo el proyecto de vuelo a la Luna”

La fábrica de producción de cohetes espaciales de la corporación "Energia". Fuente: RIA Novosti / Mámontov Serguéi

La fábrica de producción de cohetes espaciales de la corporación "Energia". Fuente: RIA Novosti / Mámontov Serguéi

La Agencia Espacial Federal está preparando un proyecto para una nueva nave espacial tripulada, que en siete u ocho años reemplazará a la actual Soyuz. El encargo de esta nave de nueva generación no encierra sus dificultades: el anteproyecto se ha tenido que revisar teniendo en cuenta futuras misiones a la Luna. Sobre la fabricación de la nave nos habla el ingeniero jefe de complejos tripulados de RKK Energuiya (fábrica rusa de naves espaciales y componentes), Nikolái Briujánov.

¿Qué adiciones hubo que hacer al proyecto en relación con la expedición planeada a la Luna? 

Los cambios en las especificaciones técnicas eran, a simple vista, insignificantes; pero finalmente dieron la vuelta a todo el trabajo previo que habíamos realizado desde 2010 para la fabricación de la nave. Por ejemplo, todos los esfuerzos empleados al principio en el desarrollo de la protección térmica resultaron insuficientes. Hemos tenido que realizar investigaciones en un plazo de tiempo muy reducido y recorrer un camino que a muchos países les lleva décadas.

¿Se han tenido en cuenta algunas áreas prioritarias de la Luna desde el punto de vista de la investigación científica?

La terminología técnica encierra cierta ambigüedad: tenemos que volar hacia la Luna.  ¿Y qué significa eso?, ¿a qué órbita de la Luna?, ¿la polar o la ecuatorial?

No hay una misión concreta, aunque nosotros escogimos la más difícil de resolver, la de la órbita polar. Porque si llegamos allí, más adelante podremos aterrizar en cualquier punto del satélite. Además, las regiones polares despiertan un mayor interés en los científicos.

¿Cuándo sería el mejor momento para pasar a la fase de pruebas de vuelo con la nueva nave?

Es difícil de decir. El plan de trabajo aprobado hoy para el proyecto está dividido en etapas. Al finalizar cada etapa se anunciará un concurso para la siguiente. Los plazos dependerán del ritmo que siga el proceso y del volumen de financiación. Ahora comienza la etapa más cara del proyecto.

Y si el dinero entra poco a poco, lo cual es habitual, el proceso de fabricación se podría prolongar durante décadas. Pero si no queremos quedarnos a la cola de las otras potencias espaciales, al menos tendríamos que construir una versión de la nave sin tripulación para el año 2018.

Publicado originalmente en ruso en Izvestia.

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