La censura llega a Twitter

La compañía bloquea a los usuarios rusos que difunden contenidos ilegales. Fuente: AP

La compañía bloquea a los usuarios rusos que difunden contenidos ilegales. Fuente: AP

Twitter, que cumple ahora siete años, ha accedido a cooperar con el Servicio Federal Ruso de Inspección en el ámbito de la Comunicación, las Tecnologías de la Información y la Comunicación de Masas (Roskomnadzor, por sus siglas en ruso). El servicio ha limitado el acceso de los usuarios que incluyen contenidos ilegales, y así se lo ha notificado a la institución.

La administración del servicio de microblogging Twitter ha bloqueado tres grabaciones por hacer propaganda del suicidio y dos materiales que difundían información sobre drogas. El usuario que publicitaba las sustancias ilegales ha sido privado de su cuenta.

Roskomnadzor opina que la posición de Twitter es constructiva. La institución considera que ambas partes han conseguido formular un algoritmo de interacción correcto. Esto permitirá eliminar el contenido ilegal dentro de un plazo razonable para la parte rusa, según se indica en el comunicado que apareció el pasado viernes en la página web de la institución.

Según la legislación vigente, los propietarios de páginas web o proveedores de alojamiento en internet están obligados a eliminar de sus recursos aquella información que contenga pornografía infantil, exhortación al suicidio o formas de elaboración y consumo de narcóticos.

En caso de detectar información de este tipo, las páginas web que la hayan difundido pasan a formar parte de una 'lista negra': un registro único que está en funcionamiento desde noviembre de 2012. El Roskomnadzor envía una notificación al propietario del recurso y al proveedor del alojamiento.

“Nosotros equiparamos Twitter con aquellos proveedores de alojamiento que no tienen acceso a la lista negra. En caso de detectar contenido ilegal en sus páginas, les enviamos una notificación. En el futuro también se mantendrá este procedimiento”, concretaba el secretario de prensa del Roskomnadzor, Vladímir Pikov.

Roskomnadzor también envía notificaciones a las principales redes sociales rusas de forma individual, según han confirmado a RBC Daily los representantes deVKontakte y Odnoklassniki, dos de las redes sociales más extendidas en Rusia.

“Estamos obligados a cumplir con los requisitos de la institución en un plazo de 24 horas horas desde el momento en que recibimos la notificación. Todo el contenido eliminado se marca con la renuncia de responsabilidad legal, 'bloqueado por exigencia de Roskomnadzor', ya se trate de comunidades, vídeos o perfiles personales”, ha explicado el representante de VKontakte, Georgui Lobushkin.

Roskomnadzor inició las negociaciones con Twitter desde el momento en el que aparecieron en el registro único los primeros enlaces a contenidos ilegales, señalan en la institución.

La historia más conocida es la del twit de Sultán Suleimánov (usuario @sult), que decía: “Amigos, suicidaos, es divertido. Lo he intentado y me ha gustado, mañana lo intento de nuevo”, que apareció en Twitter el 31 de octubre de 2012, víspera de la puesta en funcionamiento del registro de páginas prohibidas.

Actualmente el twit se encuentra bloqueado, pero es accesible en el caché de Google. Sultán afirma que no recibió la notificación de bloqueo de Twitter hasta el 12 de marzo de 2013.

La normativa vigente exige a los operadores de comunicación que, en caso de que el propietario, habiendo recibido la notificación del Roskomnadzor, no elimine la información prohibida en un plazo de tres días, se bloquee el acceso a la totalidad de la página por su dirección IP.

El asesor empresarial de Cisco, Alexéi Lukatski, experto en seguridad de la información, destaca que  la ley de listas negras en un principio se inscribía con la filtración IP: “Teniendo en cuenta lo dinámica que resulta la generación de direcciones de páginas en el mismo Facebook, introducir las direcciones URL en el registro es inútil. Además, el bloqueo de una URL resulta más caro para los operadores que la filtración por IP”.   

Artículo publicado originalmente en RBC Daily.