El Ejército ruso se prepara para la guerra en el ciberespacio

Virus como el 'Octubre rojo' están alertando a muchos gobiernos de la necesidad de abordar una solución directa al problema. Fuente: Flickr

Virus como el 'Octubre rojo' están alertando a muchos gobiernos de la necesidad de abordar una solución directa al problema. Fuente: Flickr

Según informan los medios rusos, el ministro de Defensa Serguéi Shoigú ha encargado recientemente al Estado Mayor de la Defensa que le presente durante los próximos meses sus propuestas para la creación de la estructura correspondiente dentro de las fuerzas armadas rusas.

Citando a sus fuentes en el Estado Mayor, el periódico Izvestia informa de que si las estructuras del Estado Mayor cumplen con la tarea marcada por el Ministro, a finales de este año verá la luz un cibermando de nivel básico.

“En cualquier caso, no va a ser un enorme organismo dentro la burocracia militar con un montón de derechos y un mínimo de obligaciones”, señala el periódico Izvestia. Con anterioridad, el presidente Vladímir Putin había encargado defender a las estructuras informáticas de las instituciones estatales rusas contra posibles ataques de la “red universal” al FSB, Servicio Federal de Seguridad.

Este tipo de estructuras no son, ni mucho menos, algo nuevo en las Fuerzas Armadas de los países desarrollados. Ya en el año 2007 en el seno de las Fuerzas Aéreas de EE UU se creó un mando temporal, aunque especial, ocupado en posibles “acciones militares” en internet.

Hoy los estadounidenses operan con el USCYBERCOM (United States Cyber Command), compuesto por un Mando Estratégico que es responsable, en particular, del uso de las Fuerzas Nucleares Estratégicas, del Escudo Antimisiles y de las operaciones en el espacio.

Es difícil negar la clarividencia de los militares norteamericanos. Y es que hoy la Red que engloba todos los continentes determina los parámetros claves del funcionamiento de la sociedad actual, desde el pago de los salarios hasta el control de las tropas. Sin “Matrix” no despega ni aterriza ni un avión, ni trabaja una fábrica, ni se desplaza una unidad militar. Es decir, el valor de la cuestión del control sobre la Red es, en nuestros días, extraordinariamente alto.

Por cierto, según el último comunicado, se ha decidido aumentar considerablemente la plantilla de USCYBERCOM hasta 5.000 personas.

Comentando la situación del ciberespacio internacional, Serguéi Nóvikov, director del Centro de Investigación ruso Laboratorio Kasperski, apuntó en una entrevista a la radio GólosRossii:

“Hoy no se puede pasar sin una defensa adecuada del ciberespacio a nivel estatal. No es un secreto que seguramente en los últimos dos o tres años la historia con los virus informáticos se ha trasladado al plano de la seguridad estatal y de la ciberguerra. Hoy día, los virus informáticos no son solo un simple virus en el ordenador de un usuario particular: son una amenaza bastante grave precisamente para elementos estatales muy importantes, y esta es acuciante. Ha habido casos sonados en los últimos dos-tres años: el famoso gusano Stuxnet, los troyanos Duqu, Flame o Gauss. Todos son ejemplos del empleo de armas cibernéticas en el que un estado ataca a otro”.

Según Serguéi Nóvikov, “Stuxnet es el ejemplo de un código dañino que estaba totalmente dirigido hacia instalaciones de la infraestructura crítica, y precisamente a ciertas plantas nucleares de enriquecimiento de uranio”.

Como ha señalado Nóvikov, este ha sido el primer caso en la historia en que se han utilizado virus y malware contra instalaciones de infraestructura  crítica.

Pero, lamentablemente, no es el último. Hace poco el Kaspersky Lab. “desenmascaró” Octubre Rojo, un virus ya puramente de espionaje que había atacado la red de ordenadores de organizaciones gubernamentales y de centros de investigación de orientación defensiva en todo el mundo.

“Hoy el nivel de desarrollo de las telecomunicaciones, de la electrónica, de los programas informáticos, su papel en el control de las infraestructuras de un país, de los sistemas sociales, por un lado, y la posibilidad de crear instrumentos de programación dañinos, por el otro, han puesto de actualidad la necesidad de elevar los trabajos que garanticen la seguridad informática hasta un nuevo nivel del sistema. Indudablemente, esto es un entrenamiento para repeler el cibersabotaje, el ciberterrorismo y, en resumidas cuentas, la ciberguerra”, opina Dmitri Troshin, investigador jefe del Instituto para Problemas de Seguridad Económica y de Planificación Estratégica de la Universidad Financiera.