A dos pasos de la Luna

Los científicos rusos iniciarán un plan de desarrollo a gran escala del satélite de la Tierra en el 2015 con el lanzamiento de la nave espacial Luna-Glob-1. Fuente: NASA

Los científicos rusos iniciarán un plan de desarrollo a gran escala del satélite de la Tierra en el 2015 con el lanzamiento de la nave espacial Luna-Glob-1. Fuente: NASA

La Luna nos cautiva por su inaccesibilidad, desde siempre ha sido un centro de atención de los científicos. El siglo XX marcó el inicio del dominio del satélite. Hoy en día, los expertos rusos planean cómo poblar el "astro nocturno".

Los científicos barajan la posibilidad de utilizar agua y materiales de construcción en el satélite de la Tierra. Si es así, según considera el jefe de planificación estratégica y de programas específicos de Roscosmos, Yuri Makárov, la Luna es interesante para la ciencia, en particular, debido a su falta de ondas sísmicas: “Ahí se puede construir cualquier estructura que pueda ser utilizada para fines científicos". 

Sin embargo, aún queda mucho para que allí haya jardines de manzanos y gimnasios. Primero hay que llevar a cabo un meticuloso análisis de la superficie del suelo. Para ello, los científicos rusos del Instituto de Investigaciones Espaciales (IKI) de la Academia de Ciencias están desarrollando tres sondas automáticas, diseñadas para trabajar sobre la superficie lunar. 

En el 2015, la primera que tiene que volar es la sonda simplificada de aterrizaje Luna-Glob-1, destinada principalmente al desarrollo de la plataforma de aterrizaje, y al cabo de un año irá la orbital Luna-Glob-2.  En el 2017, se pondrá en marcha un módulo de aterrizaje pesado, el Luna-Resurs, con un amplio conjunto de instrumentos científicos, y junto con un minimódulo lunar indio.

Según Ígor Mitrofanov, jefe del laboratorio de espectroscopía cósmica de rayos gamma del IKI, los trabajos de construcción de la sonda Luna-Glob-1 están en pleno apogeo. 

"El importe del contrato es de varios miles de millones de rublos, una cantidad normal para una estación interplanetaria automática", declaró el científico. “Vamos a hacer todo lo posible para asegurar que este proyecto consiga realizarse”, dijo Mitrofánov. 

Lev Zeleni, director del IKI, declaró en una entrevista exclusiva concedida a Rusia Hoy: "Hoy en día asistimos a algo parecido a aquella carrera espacial que existió en los años 60 y 70. El objetivo de esta carrera, al igual que en aquellos días, era la Luna. China ya ha anunciado su intención de desembarcar allí sus astronautas. El renovado interés  hasta cierto punto explica los últimos resultados de ciertas investigaciones, en particular, las realizadas por los estadounidenses con la participación de científicos rusos. El mecanismo creado por nosotros en el Instituto mostró la existencia de grandes reservas de agua en la Luna. Y esto ya es importante en cuanto a la creación en nuestro satélite de algún tipo asentamiento habitado". 

Según él, todo lo que los científicos rusos están haciendo hoy en el espacio exterior, se puede dividir en dos áreas principales: investigación y desarrollo. 

En el cosmos hay muchos objetivos de investigación. Desde el punto de vista del desarrollo, solo la Luna presenta interés, y aún así en una perspectiva bastante lejana. De momento, en el programa nacional vigente solo hay un plan claro de exploración lunar: el Luna-Glob. 

Se trata de un proyecto complejo, que implica el estudio de la composición de la topografía, la química y mineralogía de las rocas lunares, la búsqueda de hielo en las denominadas "trampas frías" en las afueras de los polos lunares y el estudio de la interacción entre la luna y el medio interplanetario. 

Como era de esperar, a la superficie del satélite se llevarán algunas sondas de penetración para estudiar su estructura interna. 

Entre los planes también está el proyecto Luna-Resurs, que se supone que debe ser implementado en conjunto con los colegas indios. Al igual que en el proyecto Luna-Glob, la principal atención se centrará en los estudios de las regiones polares de la Luna. 

Si continúa el programa actual se podría llegar a utilizar la Luna como un lugar de investigación. Por ejemplo, se puede construir un radiotelescopio automático con receptores de radio individuales, distribuidos de manera uniforme sobre la superficie. La ventaja principal de tal observatorio de radio, en comparación con uno en Tierra es la falta de atmósfera, lo que asegura una mayor sensibilidad del instrumento y la posibilidad de realizar observaciones angulares. 

"Por supuesto, existen ciertos requisitos previos para el desarrollo de los recursos naturales de la Luna, incluida la participación del ser humano. Pero, por lo visto, esta cuestión queda aún relegada al futuro. Tenemos que aprender a aterrizar en otros planetas, por esa razón primero queremos hacer dos aterrizajes en la Luna con la ayuda de los aparatos Luna-Glob”, dijo el académico Lev Zeleny. 

En este sentido, no se puede dejar de reflexionar sobre las perspectivas de las misiones marcianas 

"Si comparamos los proyectos lunares y marcianos, la Luna debería ser el preludio para el desarrollo de Marte, pero, desde el punto de vista de  las tareas de investigación, se debe dar preferencia al Planeta Rojo. El estudio de Marte puede proporcionar información clave para la comprensión de la biosfera y de los procesos climáticos en la Tierra”, subrayó el académico. 

"Hemos dominado estupendamente la altitud de 350-400 kilómetros”, dijo el director general del Instituto Central de Investigación de Construcción de Maquinaria, Guennadi Raikunov. “Estoy seguro de que después de la EEI (Estación Espacial Internacional) aparecerán nuevas tareas: se creará una infraestructura cósmica para el dominio de la Luna y vuelos a planetas distantes..." declaró.