Rusia planea la venta de submarinos multifuncionales

El complejo militar industrial de Rusia aumenta las exportaciones de armamento a través de Rosoboronexport año tras año, y el componente naval no es una excepción. Fuente: ITAR-TASS

El complejo militar industrial de Rusia aumenta las exportaciones de armamento a través de Rosoboronexport año tras año, y el componente naval no es una excepción. Fuente: ITAR-TASS

El complejo militar industrial de Rusia aumenta las exportaciones de armamento a través de Rosoboronexport año tras año, y el componente naval no es una excepción. Sin embargo, el último contrato para el suministro de submarinos no nucleares no tiene precedentes.

Rosoboronexport se encuentra en negociaciones con Italia para el suministro de submarinos S1000. No obstante, estas naves no verán la acción desde el ejército ruso o italiano. En lugar de esto, se venderán exclusivamente a terceros países.

Los expertos de la Oficina Central de Diseño de Ingeniería Marina, Rubin, y Fincantieri de Italia completaron el diseño conceptual de los S1000 hace unos pocos años. El submarino siempre estuvo pensado para terceros países. La empresa de ingeniería naval italiana presentó una maqueta en 2008, en la 21ª Exposición Internacional de Defensa Naval y Marítima y en la Conferencia Euronaval 2008.

Según el director comercial de Fincanteri, Enrico Bonnetti, “se ha determinado la arquitectura del submarino, se ha colocado el equipamiento y se ha diseñado un sistema de combate integrado”.

El S1000 mide 56 metros de largo, tiene un casco exterior duro de 5,5 metros de diámetro, un desplazamiento sumergido alrededor de las 1.100 toneladas, profundidad máxima de más de 250 metros y una velocidad submarina máxima de más de 14 nudos. El submarino tiene capacidad para 16 miembros de tripulación más seis tropas de operaciones especiales.

El sistema de propulsión incluye dos generadores diésel, una batería, un motor eléctrico y un sistema AIP (propulsión independiente de aire) con generador electroquímico. En los submarinos se instalará equipamiento fabricado en Rusia y en Italia a partes iguales.

El submarino no nuclear S1000 se ha diseñado para las guerras antisubmarinas, misiones de reconocimiento, apoyo a operaciones especiales y transporte tropas subversivas submarinas.

La nave puede realizar estas tareas tanto en aguas superficiales de la costa como en condiciones de profundidad marina. Los objetivos secundarios incluyen guerras antisuperficie, minería y apoyo a aviones y helicópteros militares.

La Unión Soviética (y después Rusia) ha vendido, de manera tradicional, submarinos no nucleares diésel-eléctricos al extranjero.

“Nuestro producto clave en este segmento del mercado global es el submarino Project 636, el actual bestseller. Pero también estamos promocionando el nuevo Amur-1500,” dijo el jefe de Rosoboronexport, Anatoli Isaykin.

“Éste no es un sustituto del Project 636; se trata de un submarino completamente nuevo que promocionaremos de manera paralela con el Proyecto 636. El Amur-1500 también tendrá demanda por parte de compradores internacionales, y lo ofreceremos en varias versiones diferentes, incluyendo una versión con un sistema AIP que es cada vez más popular en el mercado de navíos”, explicó Isaykin.

Añadió que las ventas de equipamiento naval mediante Rosoboronexport sumaron un 20% del total de las exportaciones militares el año pasado, y que fueron algo superiores a las de 2011.

La marina rusa recibirá pronto submarinos Project 636 también.

A finales del pasado verano, en el Astillero del Almirante, se celebró una ceremonia de colocación de la quilla para un gran Project 636 diésel-eléctrico, llamado Stari Oskol. Estos submarinos se construyen ahora para la marina rusa, después de haber sido exportados durante 20 años.

Se supone que el submarino obtendrá una versión del nuevo sistema de misiles Kalibr (exportado como el del Club-S), con un alcance de 1.500 kilómetros. Pero existe una traba: para utilizar el complejo misil, se requiere un nuevo comando de combate y un nuevo sistema de control; sus fallos se han convertido en uno de los motivos de los retrasos en la construcción y el desarrollo de los submarinos clase Lada para la marina rusa.

Los submarinos Project 636 van armados con seis lanzadoras de torpedos situadas en la proa; seis torpedos sentados sobre ejes que se recargan automáticamente después de cada lanzamiento.

Los torpedos se pueden sustituir por 24 minas, dos en cada lanzamisiles. Dos de los dispositivos de lanzamiento de torpedos han sido diseñados para disparar torpedos con gran precisión y por control remoto. Todas las lanzadoras y sus sistemas de servicios pueden dispararse tanto desde periscopio como profundidades de operaciones tácticas.

Las lanzadoras se recargan en 15 segundos.

De acuerdo con las valoraciones de expertos, el submarino produce menos ruido y tiene mejor imagen desde debajo del agua que el modelo más extendido (de fabricación norteamericana): el submarino de clase 'Los Ángeles'.