Moscú piensa volverse más inteligente

La capital rusa debe convertirse en una ciudad inteligente. Esta es la decisión que ha tomado el gobierno de la capital con el apoyo del presidente Vladímir Putin. Fuente: Flickr / greg westfall

La capital rusa debe convertirse en una ciudad inteligente. Esta es la decisión que ha tomado el gobierno de la capital con el apoyo del presidente Vladímir Putin. Fuente: Flickr / greg westfall

Moscú se prepara para volverse más inteligente. El gobierno de la ciudad ha decidido que una megápolis de este tamaño debería ser mucho más funcional, porque de lo contrario acabará asfixiándose en el flujo de tráfico y de personas. Básicamente, la idea del proyecto “ciudad inteligente” consiste en que tanto los habitantes como las instituciones locales reciban la mayor cantidad posible de información sobre lo que ocurre en un momento dado en Moscú y, a partir de esta información, planear su actividad. En primer lugar, el proyecto planea solucionar problemas de tráfico y de logística. La capital rusa se encuentra desde hace más de una década en un estado de colapso de tráfico permanente: cada conductor tarda una media de algo menos de dos horas para ir y volver del trabajo. Y durante todos estos años las autoridades de la capital han intentado sin éxito solucionar este problema.

Eltransporte,estancado 

Miembros del ayuntamiento llegaron a la conclusión de que este problema solo se solucionaría mediante la revisión total de la política económico-geográfica y de construcción en la ciudad. Existen cuatro factores que impiden evitar los atascos sin costes elevados. 

En primer lugar, Moscú es una ciudad construida de forma radial. Una serie de avenidas principales llegan al centro desde las afueras, unidas por varias carreteras de circunvalación. No existe alternativa para llegar al centro en automóvil. 

Segundo, más del 80% de la actividad laboral se concentra en el distrito central y las afueras están ocupadas por viviendas. En consecuencia, cada día laborable la mayor parte de la población se desplaza al centro por la mañana y hace el camino inverso por la tarde. El número de personas en el distrito central se multiplica varias veces entre semana. 

Además, Moscú es una ciudad antigua y en muchos distritos, especialmente en el centro, es imposible aumentar la capacidad de tráfico de las calles debido a su gran urbanización. Las calles se proyectaron en tiempos en los que el número de automóviles era diez veces menor. Y por último, la popularización del transporte público es una medida que podría ser una solución parcial, pero el metro está totalmente saturado y el transporte terrestre está también sujeto a los atascos.   

Para poder simplificar la vida en la ciudad, las autoridades han decidido desarrollar el proyecto “ciudad inteligente”. 

Paradaselectrónicas 

Inmediatamente después de las fiestas navideñas se hizo una primera prueba: aparecieron “paradas inteligentes” de transporte público. Cuentan con paneles electrónicos que ofrecen información útil para los usuarios: la hora de llegada del autobús o trolebús, su localización a tiempo real en el mapa de la ciudad y la ruta completa de todos los autobuses y trolebuses que pasan por esa parada. 

Por ahora estos paneles únicamente se encuentran en la calle Tverskaya, una de las principales. Antes de finales de año deberían aparecer en toda la ciudad, según comenta la secretaria de prensa del departamento de tecnologías de la información de Moscú, Elena Nóvikova. 

“Veremos cómo los pasajeros adoptan este sistema y si tienen alguna propuesta. Una vez finalizadas las pruebas decidiremos, junto con el departamento de transporte, cómo debería ser y si vale la pena instalarlo en todas partes o únicamente en el centro de la ciudad. Es posible que el sistema esté también en inglés, ya que cada vez vienen más turistas a Moscú”, informaba la representante del ayuntamiento. 

Pero las paradas inteligentes son sólo una pequeña parte de lo que se planea. 

Centrosdenegocios 

Hoy en día Moscú es una ciudad monocéntrica. Todos los “puntos neurálgicos” están en el centro. 

Es aquí donde se encuentran todas las instituciones estatales, los centros de negocios y las infraestructuras de ocio. Cada persona, viva en la zona que viva (excepto en el centro), necesita alrededor de media hora para ir al trabajo. 

Mientras que una ciudad inteligente debe ser policéntrica. Según los expertos, tener un solo centro es algo que sólo se puede permitir una población pequeña, pero nunca una megápolis. 

Los centros de gravedad de los negocios, de ocio y de viviendas, deberían estar distribuidos equitativamente por la ciudad, asegura Aleksander Vysokovski, decano de la Escuela Superior de Urbanística. 

El arquitecto principal de Moscú, Serguéi Kuznetsov, está de acuerdo y se manifiesta categóricamente en contra de la construcción de las llamadas “ciudades dormitorio”. Según él, esto supone un callejón sin salida para la construcción urbanística. 

En la actualidad, el proyecto más importante en este sentido es la ampliación de la ciudad. Se han añadido a la capital algunos territorios que han aumentado su superficie en 2.500 kilómetros cuadrados. Se espera trasladar a estos territorios la mayoría de las instituciones estatales y crear en ellos grandes centros de negocios. 

Uno de los elementos básicos de una ciudad inteligente debería ser el no menos inteligente sistema de seguimiento de tráfico. En estos momentos ya se está trabajando en una oficina de control de tráfico, un sistema de seguimiento de atascos y un sistema único de control de los semáforos. Gracias a estos cambios se podrá administrar mejor qué hacer en caso de accidente y cuando se comentan delitos en las carreteras. Su lanzamiento podría tener lugar ya en 2013. 

Las instituciones de la capital aseguran que si Moscú no se convierte en una ciudad inteligente acabará prácticamente paralizada. Se tendrán que revisar muchas prácticas de planificación, asegura el teniente alcalde de la capital Marat Jusnulin. “Debemos crear nuevos modelos de construcción urbanística, porque lo que hacemos y planificamos hoy en día es ya cosa del pasado”, así ponía Jusnulin punto final al Foro Urbanístico de Moscú que se celebró a finales del año pasado.

Todos los derechos reservados por Rossiyskaia Gazeta.