Jóvenes buscan soluciones innovadoras a problemas reales

Estudiantes de la primera promoción de la universidad del centro de innovación de Skólkovo muestran sus inventos. Fuente: Foto de prensa

Estudiantes de la primera promoción de la universidad del centro de innovación de Skólkovo muestran sus inventos. Fuente: Foto de prensa

A principios de enero, los estudiantes de la primera promoción de la Universidad “Skoltech” presentaron ante el presidente del Fondo Skólkovo, Víctor Vékselberg, sus logros. Entre los proyectos listos para la comercialización había un lavado automatizado de contenedores de basura, un sistema de navegación para los ciclistas y una versión mejorada de la aplicación “Monedero” para los smartphones, etc.

Hace seis meses, 19 estudiantes que conforman la primera promoción de la recién inaugurada Universidad “Skoltech”, fueron distribuidos entre cuatro universidades extranjeras para hacer prácticas. 

Las instituciones que los acogieron han sido la universidad norteamericana MIT (Massachusetts Institute of Technology), la británica British Imperial College de Londres, la suiza ETH Zurich y la hongkonesa HKUST. “Nosotros habíamos presentdo nuestras solicitudes, indicando a cuál de las universidades que colaboran con Skoltech nos gustaría que nos destinaran. Pero además de nuestras solicitudes, también influyeron en la distribución final de los candidatos sus áreas de interés”, comentó uno de los estudiantes, Rustém Feyzjánov. De vuelta a Moscú, los jóvenes trajeron presentaron los proyectos en los que que estuvieron trabajando. 

El objetivo con el que partieron los estudiantes en prácticas era intentar ofrecer soluciones a problemas reales. 

Los estadounidenses adoptaron un enfoque centrado en la vida cotidiana: así, por ejemplo, los estudiantes del MIT elaboraron diferentes proyectos que podrían ayudar a la gente en sus tareas diarias. Esos proyectos podrían convertirse fácilmente en pequeñas empresas. 

Skólkovo

En febrero de 2010 Dmitri Medvédev dio luz verde al proyecto Skólkovo, que pretende convertirse en la versión  rusa de Silicon Valley. Una premisa que impulsa el desarrollo del centro es la necesidad de conjugar innovación y educación.

En los laboratorios europeos, los jóvenes se dedicaron a buscar soluciones para problemas más globales, como por ejemplo el desarrollo de un nuevo tipo de paneles solares, capaces de condensar hasta un 90% de la energía solar recibida (mientras que la capacidad de los dispositivos modernos no supera los 50%). 

Víctor Vékselberg,  presidente del fondo Skólkovo, escuchó con interés todas las presentaciones, sin destacar públicamente ninguno de los proyectos de modo especial. 

Sin embargo, una fuente, que ha preferido mantenerse anónima, nos ha informado de que los proyectos que más han impresionado a Vékselberg han sido aquellos que ya están listos para su comercialización. 

Entre ellos se encuentra el lavado automatizado de contenedores de basura , que ya se utiliza en el campus del MIT, o la aplicación “Tap Desk”, que permite guardar automáticamente las diapositivas de una presentación gracias a un enlace que se introduce en el navegador de un teléfono móvil (de modo que ya no haría falta copiar la información de las diapositivas a mano o fotografiar la pantalla). 

“Por ahora, no hemos pensado en la comercialización del proyecto, y el programa se ofrece de forma gratuita tanto en los Estados Unidos como en Rusia. Algunos profesores de MIT han mostrado interés en nuestro proyecto, y en el Fondo Skólkovo el proyecto también ha gustado. Para empezar a utilizar la aplicación sólo hace falta conectar el ordenador con la presentación a nuestro servidor, y repartir al público un breve enlace”, explica Vague Taamazián, uno de los creadores de “Tap Desk”. 

Otro proyecto, en el que también participa Vague, ya se ha logrado promocionar más allá de los recintos universitarios. Los estudiantes han creado un sistema de navegación para ciclistas, que manda vibraciones a la parte derecha o izquierda del manillar de una bici para avisar cuándo y dónde hay que girar, permitiéndole así al ciclista no tener que mirar la pantalla del navegador para ver las imágenes, y así no tener que distraerse del camino. 

El invento se va a utilizar por la compañía de alquiler de bicis “Alta Bicycle Share”, que tiene su sede en Portland, EE UU. Por cierto, este año, la compañía “Alta Bicycle Share” planea salir al mercado neoyorquino y los jóvenes inventores tienen grandes esperanzas de que sea utilizando sus navegadores. 

No todos los proyectos se caracterizaron por ser innovadores. Así, por ejemplo, uno de los equipos trabajó en el desarrollo de paneles electrónicos informativo-publicitarios para paradas de autobús, que ya son ampliamente utilizados en el mundo. Otro equipo elaboró una versión mejorada de la aplicación “Monedero” para smartphones. 

No obstante, Vékselbegr señaló que, en general, los primeros resultados son impresionantes. 

“Estamos construyendo un nuevo tipo de universidad, y vosotros sois su primera generación, que debe poner el listón alto a todo este proyecto. Nosotros haremos todo lo posible para que, al graduarse en Skoltech, vosotros no os queráis marchar al extranjero para llevar con vosotros vuestro potencial. Os deseo éxito, desparpajo y determinación”, resumió el jefe del Fondo durante su encuentro con los estudiantes.