Las polémicas frases de Faína Ranévskaia, actriz con talento

Faína Ranévskaia

Faína Ranévskaia

Yuri Sómov/RIA Novosti
Muchos recuerdan a la actriz soviética Faína Ranévskaia por sus aparaciones en las películas de los años 40 y 50. Además fue una brillante actriz de teatro que no tenía pelos en la lengua. RBTH recuerda algunas de sus mejores frases.

Faína Ranévskaia en la película 'Mulya, no me enfades', 1939. Fuente: Global Look PressFaína Ranévskaia en la película 'Mulya, no me enfades', 1939. Fuente: Global Look Press

1.Es mejor ser una buena persona y usar malas palabras que una zorra calladita de buenas maneras.

2. Todo lo placentero de este mundo es dañino, inmoral o te lleva a la obesidad.

3. Está claro que las mujeres son más inteligentes. ¿Has oído a alguna que pierda la cabeza porque un hombre tiene piernas bonitas?

4. La vida es demasiado corta para malgastarla en dietas, hombres avaros y estar de mal humor.

5. Ignora la opinión de los que están a tu alrededor y tendrás una vida tranquila y feliz.

Faína Ranévskaia. Fuente: Yuri Sómov/RIA NovostiFaína Ranévskaia. Fuente: Yuri Sómov/RIA Novosti

6. La gente se crea problemas a sí misma: nadie les obliga a escoger trabajos aburridos, a casarse con la persona equivocada o a comprarse zapatos incómodos.

7. Una mujer necesita dos características para triunfar en la vida. Debería ser lo suficientemente inteligente como para atraer hombres tontos y lo suficientemente tonta como para atraer a los inteligentes.

8. Mucha gente se queja de su apariencia pero nadie se queja de su cerebro.

9. La vida es un prolongado salto desde una vagina a la tumba.

10. La homosexualidad, el lesbianismo, el masoquismo o el sadismo, no son perversiones. Solamente hay dos perversiones: el hockey sobre hierba y el ballet sobre hielo.

Faína Ranévskaia como madrastra en 'Cenicienta', 1947. Fuente: Imagen de archivoFaína Ranévskaia como madrastra en 'Cenicienta', 1947. Fuente: Imagen de archivo

  1. Durante toda mi vida he tenido mucho miedo de la gente estúpida. Sobre todo de las mujeres tontas. Nunca sabes cómo hablar con ellas sin rebajarte a su nivel.
  2. Hace mucho tiempo que no me llaman perra. Debo estar perdiendo popularidad.