5 famosas canciones soviéticas de la Segunda Guerra Mundial

Sirvieron para dar aliento y algunas siguen siendo populares.

Sirvieron para dar aliento y algunas siguen siendo populares.

Viktor Kinelovsky/RIA Novosti
El día de la Victoria, RBTH recuerda las canciones más famosas de los años de la guerra.

“En el refugio”

El poeta y corresponsal de guerra de Komsomólskaya Pravda Alexéi Surkov recibió el encargo en 1941 de escribir sobre la 9ª división de fusileros de la guardia y se vio en medio de un tiroteo. Huyendo, Surkov y otros periodistas entraron en un refugio, donde el poeta escribió los versos.

En invierno de 1942 Surkov conoció al compositor Konstantín Listov y le ofreció poner la música a su poema. Una semana después la canción estaba lista, y el 25 de marzo de 1942 el periódico Komsomólskaya Pravda publicaba la partitura y el texto. Los versos “Difícil es llegar hasta ti, y la muerte está a cuatro pasos” se volvieron muy populares rápidamente.

En 1945, tras la toma de Berlín, Lidia Ruslánova interpretaba En el refugio junto a las paredes del Reichstag y junto a la Puerta de Brandeburgo.

“Noche oscura”

La película "Dos soldados" de Leonid Lúkov, se rodó durante la evacuación de 1943. Para la escena en la que el personaje de Mark Bernés canta para sus compañeros de regimiento en el refugio necesitaban una canción. Primero surgió la melodía, y más tarde, gracias a una serie de circunstancias, apareció la letra de forma casi improvisada: “Noche oscura, solo las balas silban por la estepa. / Solo el viento aúlla a través de los cables, centellean débiles las estrellas / En esta noche oscura, querida, sé que no duermes / y lloras a escondidas junto a la cuna…”.

Al día siguiente rodaron el episodio y la canción se hizo famosa incluso antes de que se estrenara la película: el cantante soviético Leonid Utiósov escuchó la canción y grabó un disco. Esto no influyó en el futuro de Noche oscura: aunque la han cantado muchos, la versión más popular es la de Mark Bernés.

“Espérame”

El poeta Konstantín Símonov escribió el poema Espérame y volveré, sólo espérame, en verano de 1941, tras el inicio de la guerra, y lo dedicó a su enamorada, la actriz Valentina Serova.

Símonov se lo recitó a unos soldados durante uno de sus viajes al frente, y pronto aquellos versos penetrantes, embargados por la añoranza de la amada, se hicieron famosos. Espérame no iba a incluirse en ninguna edición impresa, pero Símonov decidió publicarlo como un poema popular, aunque varios periódicos se negaron a incluirlo en sus páginas.

Espérame se publicó en 1942 en el periódico Pravda: la poesía lírica fue la salvación para muchos soldados en los oscuros días de la guerra, así como para aquellos que los esperaban en la retaguardia.

“El pañuelo azul”

La historia de esta canción comenzó poco antes de la guerra. En 1940, la orquesta polaca Jazz Azul se encontraba de gira en Moscú. En aquellos conciertos, el pianista y compositor Jerzy Petersburski interpretó una nueva canción: al oírla, el poeta Yákov Galitski se inspiró y compuso unos versos.

Cuando se los enseñó a Petersburski, este compuso la música y así nació el famoso vals El pañuelo azul. Muchos cantantes rusos lo han interpretado, aunque la canción se volvió realmente famosa en 1942, cuando la cantó por primera vez la leyenda de la estrada soviética Klavdia Shulzhenko.

Durante su gira de conciertos por el frente le hicieron llegar unos versos más adaptados a la temática de la guerra. Esta nueva versión, titulada El pañuelo, también comenzó a sonar en conciertos y en grabaciones.

“Katiusha”

Esta canción se interpretó por primera vez en 1938. La cantante de música popular soviética Lidia Ruslánova la oyó en un ensayo de la orquesta de jazz estatal y decidió cantarla en su concierto en la Sala de las Columnas de la Casa de los Sindicatos de Moscú. Durante la guerra aparecieron numerosas versiones de la canción, y Katiusha empezó a considerarse como una muchacha real, y no como un modelo colectivo. Esta canción sigue siendo muy popular a día de hoy, y no solo en Rusia, sino en todo el mundo.

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