La literatura rusa, rumbo a España

Shutterstock / Legion Media
El panorama literario ruso atraviesa por un momento de efervescencia. Sin embargo, las publicaciones recientes llegan con cuentagotas a España.

A pesar del auge de las letras rusas, los títulos contemporáneos y de la segunda mitad del siglo XX siguen­ escaseando en las librerías españolas, que dedican su atención principalmente a las obras fundamentales sobre el Gulag, la Generación de Plata o los pesos pesados del cuento, la poesía y la novela del siglo XIX. Y eso, pese a que el universo literario ruso es efervescente en este momento.

Escritores ya veteranos que mantienen viva la memoria de la perestroika, como Ulítskaia, Makanin, Akunin y Sorokin, conviven con la generación postsoviética, compuesta por jóvenes que miran por el retrovisor de la historia ajenos al trauma, movidos por su vocación de dialogar con literaturas extranjeras y con disciplinas como el cine, y que se mueven con gran desenvoltura en las redes sociales.

Recuerdos de la URSS

Uno de los títulos más importantes de próxima aparición en castellano (Acantilado) y en catalán (Raig Verd) pertenece al ámbito periodístico, si bien imbricado con la gran literatura: Un tiempo de segunda mano, de Svetlana Aleksiévich. Fiel a su conocido modus operandi —la acumulación de testimonios y un efecto de coro lírico–, la autora de Minsk publica una nueva entrega sobre el desmoronamiento de la sociedad soviética, que se enmarca en su macroinvestigación sobre el modo de vida en esa época y su posterior adaptación al escenario capitalista, lo que le ha valido buenas críticas y que su nombre haya sonado como candidata al Premio Nobel de Literatura.

A la espera de que este título llegue a las librerías, el lector puede aprovechar la flamante reedición de su más conocido trabajo, Voces de Chernóbil (Debolsillo), para descubrir esta obra maestra de la crónica, un monumento a la memoria de la catástrofe que anunció la caída del coloso con pies de barro.

Entre muros y fronteras

La actual situación en Europa y Oriente Medio pone de actualidad libros recientes y otros que aún están por llegar a las librerías. En La facultad de las cosas inútiles (Sexto Piso), Yuri Dombrovski expresó la importancia de valores como la cultura, los derechos humanos y la verdad frente a los totalitarismos mediante su protagonista, un conservador de antigüedades en plena represión estalinista. Su mensaje sigue vigente, máxime cuando todavía está reciente la noticia de la decapitación del arqueólogo jefe de Palmira a manos del Estado Islámico.

La problemática de las fronteras, las crisis migratorias y los fundamentalismos que hoy leemos en los titulares se filtran en las obras de dos jóvenes autores: el moldavo Vladímir Lórchenkov y la daguestaní Alisa Ganíeva.

El primero describe en Para llegar al otro lado (Nevsky)­ las peripecias de los habitantes de una aldea moldava por alcanzar El Dorado, esto es, Italia (“ante los hombres se abría la posibilidad de un trabajo liviano en una obra cualquiera y ante las mujeres, la posibilidad de limpiar la casa de un rico italiano con el que, si hay suerte, todo podría acabar en matrimonio”).

La segunda, ganadora del Debut 2009, vuelve al Cáucaso en La montaña festiva (próximamente en Turner, en castellano, y en L’Altra Editorial, en catalán). En un cuasidistópico Majachkalá se propaga el rumor de que las autoridades rusas planean levantar un muro para aislar la históricamente problemática región del Cáucaso del resto de Rusia. Por las calles de la ciudad deambula el joven reportero Shamil, testigo de las protestas populares y de la imposición por la vía de la violencia de la sharía.

Generaciones dispares

Un ejemplo de las dos generaciones dispares que coexisten en las letras rusas lo constituye el tándem Petrushévskaia-Starobínets. La gran dama del género fantástico ruso presentó recientemente en España Érase una vez una mujer que sedujo al marido de su hermana (Marbot, en castellano; Edicions del Periscopi, en catalán), una nueva entrega de cuentos después de Érase una vez una mujer que quería matar al bebé de su vecina (Atalanta).

La editorial Nevsky, por su parte, sigue publicando la obra de la más notable joven exponente del género fantástico, Anna Starobínets. Próximamente sumará a su catálogo Refugio 3/9, una parábola contemporánea sobre el fin del mundo, el impacto de la ciencia e internet, tejido con el lenguaje y las imágenes del folclore y los cuentos de hadas.

La editorial Automática nos trae la obra del activista y escritor ruso Piotr Siláiev, que firma con el seudónimo DJ Stalingrad. En su novela Éxodo, una “fábula posmoderna”, pasa revista a una sociedad rusa rebosante de violencia.

Por último, cierra esta breve selección de títulos recientes y de próxima aparición un nombre seminal del arte ruso: Andréi Tarkovski, cuyo clásico Esculpir el tiempo lleva reeditándose varias décadas. El próximo mes verá la luz Relatos de juventud en la editorial Abada, que recupera diversos textos del director de Stalker, como poemas, guiones o relatos de su época estudiantil en el Instituto Estatal de Cine de Moscú. En ellos se entrevén ya sus obsesiones y la esencia de la futura obra fílmica de uno de los realizadores rusos más influyentes de todos los tiempos. Y es solo el principio: hay más títulos de este autor en camino.

 

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