¿Por qué vive en Moscú el cocodrilo favorito de Hitler?

El zoo de Moscú ha pasado por momentos difíciles, pero los esfuerzos del gobierno y los patrocinadores privados ayudaron a salvar uno de los símbolos más antiguos de la capital rusa. Según la tradición local, uno de los cocodrilos que vive allí era muy querido por Adolf Hitler.

Fundado en 1864, el zoológico de Moscú es uno de los más antiguos de Europa. Al principio, era conocido como jardín zoológico.

Hoy en día, el zoológico de Moscú está situado en el corazón de la capital, pero en el siglo XIX estaba en las afueras de la ciudad. Era un lugar pintoresco con mansiones y espacios verdes, muy apreciado para dar paseos.

La colección del jardín zoológico a menudo se enriquecía con regalos de personas poderosas. El emperador ruso Alejandro II donó un elefante indio, y el Gran Duque Konstantín Nikoláievich Romanov hizo lo propio con un rinoceronte. Una cebra fue regalada por Ismaíl Pashá, el Jedive de Egipto y Sudán.

Durante la Guerra Civil, murió aproximadamente el 90 por ciento de los animales, pero entonces comenzó la recuperación del centro. En el período soviético el jardín zoológico entró en un nuevo capítulo de su historia: el terreno se amplió, construyéndose nuevos pabellones de animales y adquiriéndose nuevos ejemplares.

En 1935, una leona repudió a su cachorro, así, que la trabajadora del zoológico Vera Cháplina lo llevó a casa a su apartamento comunal. Su collie alimentó al cachorro y se unió tanto a él que volvieron al zoológico juntos.

En 1927, el jardín zoológico recibió el nombre abreviado de "zoológico" y se convirtió en un centro científico. Una serie de biólogos organizaron conferencias, talleres de capacitación y seminarios mientras trabajaban en nuevos laboratorios y centros veterinarios.

Incluso durante la Gran Guerra Patriótica, el zoológico continuó funcionando, con más de 6 millones de visitas entre 1941 y 1945. La mayoría de los animales permanecieron en el zoológico, alimentados por trabajadores que se morían de hambre.

En los años 1970-1980, el zoológico pasó por tiempos difíciles. Debido a la falta de apoyo estatal, comenzó a deteriorarse y decaer. Los edificios estaban en tan mal estado que las cabezas de los tigres de Amur recibían a menudo el impacto de ranas que caían del terrario que tenían encima. Suponemos que los batracios pasaron a formar parte de la dieta de los grandes felinos.

La gran renovación del zoo comenzó en 1990, bajo la supervisión personal del alcalde de Moscú, Yuri Luzhkov. De hecho, a principios de los años 2000, la capital rusa consiguió dotarse de un zoológico completamente nuevo, rediseñado y modificado. Hoy en día, cerca de 8.000 animales de más de 1.000 especies viven aquí: desde elefantes enormes a la pequeña musaraña Piebald. que tiene sólo siete centímetros de largo.

Uno de los habitantes más notables es ‘Saturno’, un cocodrilo de 81 años de edad. Según la leyenda, a Hitler le gustaba observar a este animal durante sus visitas al zoológico de Berlín, donde vivía el reptil. En 1946, el animal fue transportado al Zoológico de Moscú. No tuvo que pasar antes por ningún campo de reeducación política. 

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