El fuego arrasa la mayor biblioteca de humanidades de Moscú

Las causas del incendio ocurrido el pasado viernes son inciertas. Se ha perdido material de gran valor para los investigadores

Las causas del incendio ocurrido el pasado viernes son inciertas. Se ha perdido material de gran valor para los investigadores

El pasado viernes 30 de enero se inició en Moscú un incendio en la biblioteca del Instituto de Información de Ciencias Sociales (INION, por sus siglas en ruso) adscrito a la Academia Rusa de Ciencias: la mayor biblioteca del país en el campo de las ciencias sociales y humanas, que almacenaba 14,2 millones de documentos. El incendio dejó superficie quemada de cerca 2.000 metros cuadrados. No hubo heridos.

El INION se creó en 1969 a partir de la biblioteca de la Academia Socialista de Ciencias Sociales, fundada en 1918. La biblioteca era miembro de la Asociación de Bibliotecas de Rusia (RBA, por sus siglas en ruso) y formaba parte de la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecas (IFLA, por sus siglas en inglés); además, participaba en programas de intercambio de libros con 723 socios de 112 países.

Según las primeras valoraciones, los bomberos no han podido salvar un 15 % de los fondos de la biblioteca: entre otros ejemplares, se han quemado algunas ediciones escasas de los siglos XVI al XX y publicaciones únicas de la ONU.

Por otra parte, los ejemplares que no ardieron también han sufrido desperfectos, ya que se mojaron durante los trabajos de extinción y, al derrumbarse parte del techo del edificio, se encuentran a la intemperie. Es posible que el agua también haya dañado los servidores, en los que se almacenaban 3,5 millones de copias digitalizadas de los libros. El presidente de la Academia Rusa de Ciencias rusa, Vladímir Fortov, ya ha comparado este incendio por sus dimensiones con el de la ‘biblioteca del congreso’ en el accidente de Chernóbil. La reparación y el traspaso del INION a otro edificio (ya que el primero no podrá ser rehabilitado) podrían llevar meses, si no años. La comunidad científica está desolada. El trabajo de muchos investigadores podría quedar parado.

Las versiones

En este momento, el Ministerio de Emergencias maneja varias versiones sobre las causas del incendio. Se habla de un cortocircuito o de un petardo que voló al interior del edificio desde la calle.

Otra versión apunta a que se trata de un incendio provocado. Según la información difundida por muchos medios de comunicación, las autoridades municipales tendrían la intención de construir un centro comercial en el lugar de la biblioteca.

Sin embargo, el director del INION, Yuri Pivovárov, descartó esta versión en una entrevista concedida al periódico Kommersant. Según señaló, el terreno y la propia institución son propiedad federal [es, decir, que no pertenecen a la ciudad de Moscú] y el presidente ha declarado una moratoria en el territorio de la Academia de las Ciencias rusa, “por lo que un incendio provocado no tiene ningún sentido”. El ayuntamiento de Moscú ha declarado a Kommersant que ellos no tienen constancia de la entrada de ninguna solicitud para la ejecución de un proyecto empresarial en el lugar del INION.

La magnitud de la catástrofe

 El INION tenía un cometido fundamental, ya que publicaba revistas y prontuarios mensuales con los últimos trabajos de investigación tanto rusos como extranjeros. De hecho, era el principal centro de documentación en Rusia para la comunidad de estudios humanísticos. Ahora resulta prácticamente imposible saber la magnitud de las pérdidas que ha sufrido la comunidad científica: la mayoría de los contenidos de la biblioteca no se había digitalizado aún y el catálogo alfabético de fichas ha quedado completamente destruido.

El profesor de la Escuela Superior de Economía de Moscú y doctor en Historia Mijaíl Davídov, usuario asiduo del INION, ha confirmado a RBTH que el incendio ha supuesto una auténtica conmoción. “Va a afectar mucho a mi trabajo y al de muchos otros investigadores de todo el país. Solo el jueves encargué 15 libros a esta biblioteca... no tengo palabras”.

Ayudas para la reconstrucción

El director del INION ya ha solicitado ayuda al presidente para la rehabilitación de la biblioteca.

Para el secado de las publicaciones afectadas por el agua hará falta un edificio de las mismas dimensiones, así como camiones para su traslado.

“Es una catástrofe, sobre todo si se tiene en cuenta que las demás bibliotecas de Moscú funcionan bastante mal”, declaró a RBTH el doctor en Filología y vicedirector del Instituto de Eslavística de la Academia Rusa de Ciencias, Fiódor Uspenski.

En opinión del académico, la Biblioteca Lenin (la Biblioteca Estatal de Rusia y una de las principales de todo país) no es cómoda para trabajar, ya que “los libros se encuentran distribuidos en varios fondos separados”. Otra biblioteca de gran importancia para el mundo humanístico, la Biblioteca Estatal Pública de Historia, se cierra por reformas. “A los humanistas no nos queda ningún centro de documentación. Estoy perplejo”, añadió Uspenski.

La sociedad ya ha manifestado su temor a que la comunidad científica rusa se quede rezagada a causa de lo ocurrido y pierda posiciones en el marco internacional. El académico, sin embargo, se muestra tranquilo: “no se pierden posiciones tan rápidamente, si es que existe tal posición”.

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