El circo ruso, de las casetas de feria al reconocimiento mundial

Es una antigua tradición que el poder soviético impulsó como un arte más. Fuente: Ria Novosti / Grigori Sisóev

Es una antigua tradición que el poder soviético impulsó como un arte más. Fuente: Ria Novosti / Grigori Sisóev

En la antigua Rus los artistas ambulantes entretenían al público en ferias, en el siglo XIX llegó a Rusia la cultura del circo para los aristócratas y el poder soviético convirtió el circo en un arte elevado. RBTH muestra cómo es la situación actual de los circos rusos.

En Rusia, el arte circense dio comienzo en el siglo XI con la aparición de los “skomoroj”, juglares rusos que sintetizaban varios géneros: cantaban, bailaban, hacían malabares e interpretaban escenas satíricas. Los “skomoroj” fueron remplazados por los “balagán”, unas casetas ligeras de madera que se montaban en las ferias y en las fiestas populares. En ellas podían verse espectáculos, que más tarde se convirtieron en números de circo: forzudos levantando pesas, acróbatas dando vueltas en trapecios, gimnastas caminando boca abajo, etc.

Los circos en un lugar fijo no llegaron a Rusia hasta la segunda mitad del siglo XIX. En 1877, el jinete Caetano Ciniselli, conocido en toda Europa, abrió en San Petersburgo un lujoso edificio expresamente construido para el circo. De este modo, el tradicional entretenimiento callejero se adaptó a los gustos de la aristocracia: en el nuevo circo había un palco para el zar, los acomodadores llevaban frac y camisa blanca, y los programas para los visitantes más célebres se imprimían en seda. 

La escuela de circo soviética: acróbatas, domadores y clowns

Si bien antes de la Revolución de 1917 el circo en Rusia era una institución privada, con la llegada del poder soviético pasaron a ser públicos. Por un lado, esto implicaba que el gobierno tomaba el control de los ingresos que aportaban las representaciones circenses, y por el otro, que el circo obtenía un gran apoyo. Entonces comenzó a desarrollarse ya no sólo como una parte de la industria del entretenimiento, sino como un nuevo arte.

“El circo soviético comenzó a salir de gira después de la Gran Guerra Patria y hasta el día de hoy las producciones de esta escuela son muy valoradas en el extranjero, - explica María Kalmykova, directora y productora de circo. – En todo lo referente a la acrobacia, los trucos y la ingeniería, por ahora nadie ha logrado superar a la escuela rusa”.

En opinión de Kalmykova, la experiencia de las actuaciones en superficies extranjeras dejó una gran impronta en el circo soviético. Por ejemplo, los clowns en Rusia pertenecían en su inicio a los géneros hablados, eran más parecidos a cómicos. Las bromas generalmente se basan en juegos de palabras y traducirlas a la lengua del espectador extranjero era prácticamente imposible. Por esta razón, con los años los clowns rusos fueron acercándose cada vez más a la pantomima.

El Circo del Bulevar Tsvetnói

El antiguo Circo de Moscú del Bulevar Tsvetnói se inauguró en 1880. En su escenario han actuado los artistas rusos y soviéticos más conocidos: el clown Karandash, el ilusionista Ígor Kío, los domadores Kornílov, etc. Este circo no dejó de funcionar ni siquiera durante la Segunda Guerra Mundial, y hoy en día sigue habiendo horas de cola para comprar billetes para sus espectáculos.

Dentro del país, sin embargo, el más popular de ellos fue Yuri Nikulin, que sí que hablaba. La encantadora imagen de simplón que creaba pasó posteriormente a formar las mejores comedias soviéticas. Su exitosa carrera cinematográfica no impidió a Nikulin dirigir cerca de 50 años el Circo de Moscú en el Bulevar Tsvetnói, posiblemente el circo más famoso de Rusia, que en la actualidad lleva su nombre.

Además de los clowns, las mejores disciplinas del circo soviético y ruso son la acrobacia y la doma. Por ejemplo, el pasado mes de diciembre, un grupo dirigido por Ígor Stynki quedó en primer lugar en el Festival Internacional de Arte Acrobático de Wuhan (China), y en Moscú existe el “Rincón del abuelo Dúrov”, una especie de mini teatro en el que casi todos los actores son fieras y pájaros.

El circo ruso contemporáneo: giras y proyectos conjuntos

“En nuestro país, casi cada artista puede alardear de haber recorrido al menos medio mundo: desde Europa hasta Asia y Australia. – comenta María Denisénkova-Garamova, trapecista del Circo del Bulevar Tsvetnói. – Unas veces recibimos encargos para números concretos y otras veces para programas enteros”.

Yuri Nikulin. Fuente: Ria Novosti

En las compañías circenses extranjeras, los artistas rusos también están solicitados: según Ekaterina Biushguens, directora de relaciones públicas de Cirque du Soleil Rus, de los 1.300 artistas del gigante circense de Canadá, alrededor de un 20-25% está compuesto por artistas procedentes de los países del espacio postsoviético.

En la actualidad, los directores de circo rusos trabajan activamente en la creación de un espectáculo de circo alternativo que combine varias artes en sus espectáculos. Un claro ejemplo de esta síntesis de géneros es el “Circo Alternativo” moscovita de Elena Poldi, cuyas representaciones contienen elementos del circo, del teatro, del baile y del ámbito de la performance. La compañía, que actúa directamente por las calles de la ciudad, lleva al público ruso las tradiciones del circo callejero, tan popular en Europa.

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