Romance del catalán con el ruso

Meritxell Rodés es una cantante barcelonesa que interpreta la música en catalán y ruso.

Familias enteras llegan al concierto de chanson rusa que conmemora el décimo aniversario de la muerte del cantante Alexéi Jvostenko. Entre los cantantes del llamado “romance urbano”  hay melodías que suenan de una manera especial. Las hace únicas Meritxell Rodés, una barcelonesa que traduce su letra al catalán sin cambiar la manera de interpretarlas.

“Una vez me pidieron que volviera a cantar tres veces una canción de Visotski. Cuando acababa el público estaba tan alegre que me pedía que volviera a interpretarla”, recuerda la cantante.

Tardó seis años en aprender a hablar ruso con soltura. “Mis maestras eran de la Unión Soviética y eran muy estrictas con todos los alumnos. A una compañera le dijeron que nunca iba a poder aprenderlo,” cuenta. “Yo estudiaba con entusiasmo – hacía todas las tareas y practicaba mucho”. Fueron las ganas de practicar ruso lo que llevó a Meritxell a crear su propio proyecto, “Meritxell & The troubled band”.

“Pregunté en la escuela y me dijeron, habla con estos chicos, son rusos y de allí surgió la amistad”. Los nuevos amigos de Meritxell le enseñaban canciones rusas, le regalaban vinilos de sus artistas favoritos y halagan su estilo de cantar. Actualmente tiene dos grupos diferentes: uno en Moscú, compuesto por músicos rusos; y otro en Barcelona, con un flautista y un guitarrista rusos, un clarnetista británico y un acordeonista ucraniano.

El punto decisivo de la carrera de Meritxell fue el encuentro con Alexéi Jvostenko, apodado Jvost. El artista undeground de Leningrado inspiró a la cantante barcelonesa a abandonar la banda de música celta y cambió su estilo de presentación por completo.

Meritxell entró al círculo de músicos de chanson” e incluso blat, canciones que suelen describir la rutina y los pensamientos de los presos, el así llamado folklore carcelario que se hizo popular los años 1930-1940. No son la parte principal de su repertorio y las selecciona minuciosamente.

“El blat puede llegar a ser rudo, hasta puede haber groserías en la letra, y yo no canto eso”, explica Meritxell. “Prefiero el romance urbano y las canciones antiguas”. Si llega a cantar algo de blat lo analiza de otra manera. “Cuando interpreto algo de los encarcelados no pienso en ladrones, sino en la gente que tuvo que estar tras las rejas solamente por el régimen que había entonces”, agrega. Para agradecer a Jvostenko su aporte en su vida en el 2011 Meritxell dedicó un álbum al cantante, titulado Sudbá zhigana (“El destino del ladrón desesperado”).

Tras conquistar a la comunidad rusa de Barcelona, Meritxell consiguió llegar a los escenarios de Moscú. En Rusia se ha convertido en un verdadero hit, incluso cantó en la ceremonia de entrega de premios “Chansón del año” en el Gran Palacio de Kremlin.

A la hora de comparar los estilos musicales de Rusia y España, la artista cree que los romances son muy distintos. “En España tratan más de la pasión, y en Rusia son más tranquilos”, afirma.

Meritxell cuida cada detalle de su presentación y coloca una pantalla con la letra en catalán o hace una introducción, si interpreta la canción en idioma original. 

Además, confiesa que le gustaría grabar en Moscú con su grupo ruso y planear una gira por el país. “Creo que a los habitantes de otras ciudades de Rusia les gustaría escuchar a una catalana que interpreta sus canciones”. El próximo concierto de Meritxell se celebrará el 10 de diciembre en el club Kitaiski letchik Dzhao Da de Moscú.

Página web de Meritxell Rodés.

Lea más: Policías rusos alcanzan fama internacional cantando en YouTube>>>