Los mayores coleccionistas de arte contemporáneo ruso

¿Quiénes son los mayores compradores extranjeros?

¿Quiénes son los mayores compradores extranjeros?

RBTH ha hablado con los principales coleccionistas extranjeros de arte contemporáneo ruso y ha averiguado cómo empezaron a formar sus colecciones, dónde se pueden ver y qué destino sueñan para ellas.

Pierre Christian Brochet

Fuente: Ria Novosti

El francés Pierre Brochet llegó a Moscú en 1989 para encabezar la filial de la editorial Flammarion, y se quedó en Rusia, donde se casó con una pintora moscovita, fundó la editorial Avangard y se convirtió en coleccionista.

Según Brochet, su colección cuenta con más de 400 obras, y todas ellos fueron creadas por artistas rusos. En su colección figuran obras de Gueorgui Guriánov, Vladislav Mamyshev-Monró, Yuri Albert, el grupo “Narices azules”,  Pável Pepperstein, y otros.

Brochet afirma que para él no es importante lo que ocurra con su colección después de su muerte. “Lo principal es la manera en que apoyéis la cultura aquí y ahora, pues, al fin y al cabo, será la cultura de vuestros nietos y biznietos”.

Paquita Escofet Miró

Fuente: archivo personal

La francesa Escofet-Miró estudió filología rusa en la Sorbona y, en 1979, llegó a Moscú, donde se puso a trabajar en la embajada francesa.

A coleccionar cuadros, sin embargo, empezó en Leningrado. Según Paquita (en los círculos artísticas la llaman por su nombre a secas), la colección empezó a coger cuerpo de “un modo completamente natural”.

“Vivía entre los pintores, eran mis amigos”, explica. Con los pintores de Moscú no trabó amistad en seguida, ya que es un ambiente más cerrado, pero con el tiempo en su colección aparecieron obras de Gi Abramishvili, Konstantín LatyshevBorís Matrósov

Por el momento no sé cuál será el futuro de esta colección. Paquita señala con tristeza que probablemente deberá vender una parte de ella.  Por ahora organiza exposiciones gratuitas en su apartamento.

Alberto Sandretti

El italiano Sandretti llegó a Moscú en 1956 para estudiar en la facultad de Filosofía de la Universidad Estatal de Moscú, Lomonósov. Empezó a coleccionar arte ruso cuando todavía era estudiante.

Fuente: Ria Novosti

Los primeros pintores que conoció Sandretti eran los no oficiales, es decir, artistas prácticamente prohibidos. En su círculo de amistades estaban Eduard Steinberg, Oskar Rabin  y Dmitri Plavinski. Las obras de estos artistas y de muchos otros más conforman la colección de Sandretti.

Además de los cuadros de pintores no oficiales, Sandretti también adquirió piezas de lo más interesante del arte oficial soviéticos. En su colección también tienen cabida porcelanas de propaganda, carteles, insignias y documentos. En total, más de 20.000 objetos.

Las obras de la colección de Sandretti se han exhibido en las muestras extranjeras más importantes de arte ruso, incluida la Bienal de Venecia.

Sandretti tiene pensado entregar su colección a un museo cuyo nombre aún no ha trascendido. Para él es importante que sus “criaturas” permanezcan unidas bajo un mismo techo y que sirvan para el estudio de la cultura rusa del siglo XX.

Jean Jacques Gueron


La colección del empresario francés Gueron se formó en la URSS.

Autorretrato de Mijaíl Shemiakin. Haz click en la imagen para aumentarla

Después de conocer al artista Mijaíl Shemiakin, empezó a frecuentar talleres de artistas rusos y a comprar obras de segunda mano.

En conjunto, su colección reúne obras de casi todos los creadores que vivieron en aquellos tiempos en Francia: Oleg Tselkov, Oskar Rabin, Edward Steinberg, Lidia Masterkova

La colección está integrada por varios cientos de obras.

Gueron no visitó Rusia hasta 1989. Llegó a Moscú para asistir a una gran exposición de Shemiakin donde había obras de su colección.

La colección de Gueron a menudo se expone en Europa, en particular durante los últimos tiempos se organizaron varias exposiciones en España. En Rusia no se ha exhibido la colección al completo de Gueron, aunque a él le habría gustado.

Simon Mraz

 

Fuente: Ria Novosti

Crítico de arte de formación, Simon Mraz llegó a Moscú procedente de Viena en 2009 para encabezar el Foro de Cultura Austríaco. Parte de su trabajo consistió en organizar exposiciones. En su círculo entraron artistas, entre ellos rusos. Fue así como él comenzó a comprar sus obras.

En su colección figuran obras de artistas como Andréi Kuzkin, Alexander Povzner, o Haim Sokol

Según Mraz, él compra obras de arte no para mostrarlas al gran público. Por lo demás, a veces utiliza su apartamento como espacio expositivo, pero no para la colección.

“No es muy común en Rusia que personas que no son millonarias compren cuadros. Desearía que hubiese cientos o miles de personas con ingresos medios que se entusiasmaran con la escena del arte contemporáneo ruso”, dice Mraz. De ser así, él está convencido de que el arte contemporáneo florecería en Rusia.

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