La expansión del Ermitage

El museo cumple 250 años y aumenta la superficie dedicada a exposiciones. Fuente: Getty Images / Fotobank

El museo cumple 250 años y aumenta la superficie dedicada a exposiciones. Fuente: Getty Images / Fotobank

Uno de los museos más ricos del mundo, y el mayor acervo artístico de Rusia, conmemora este año su 250º aniversario. RBTH descubre qué planes tiene el museo para los próximos años.

Este año el Ermitage fue reconocido como el mejor museo de Europa por los usuarios de TripAdvisor, el mayor portal turístico de Internet en todo el mundo, superando a la Academia de Bellas Artes de Florencia y el museo d’Orsay de París. Coincidiendo con este aniversario, el Ermitage vuelve a florecer.

Tal vez sólo en tiempos de su fundadora, Catalina II, el museo había experimentado un desarrollo tan intenso. En 1772, la emperatriz dio inicio a la colección del Ermitage, al adquirir a un comerciante de Berlín 225 cuadros holandeses, flamencos e italianos. Hoy, en los fondos del museo, se conservan 96 de esas obras que en un primer momento se instalaron en salas retiradas del palacio. Esto originó el nombre del museo, ya que la palabra francesa “Hermitage” significa “lugar solitario”. Pero hace mucho que el Ermitage dejó de ser una colección privada, escondida en media docena de salas. Como cualquier museo de renombre mundial, el Ermitage también cuenta con filiales en el extranjero.

Para la ciudad y para el mundo

Fuente: Getty Images / Fotobank

La primera sede del Ermitage en suelo internacional se inauguró en el año 2000, en Somerset House de Londres. Al año siguiente abrió otra filial en Las Vegas y más tarde se hizo lo propio en Ámsterdam y Venecia.

Pero el cambio principal en la vida del museo a lo largo de las últimas décadas tuvo lugar en la ciudad que lo vio nacer, San Petersburgo, cuando se transfirió a la gestión del museo el edificio del antiguo Estado Mayor, al otro lado de la Plaza de Palacio. Los suelos de madera de ese edificio levantado en 1829 estaban acostumbrados al roce de las botas de los militares, no al del calzado delicado de los amantes de los museos de bellas artes.

En 2012, por primera vez, se expusieron obras de arte en las salas de este edificio. El museo, con tendencia a seguir una política conservadora de exposiciones y que anteriormente sólo había mostrado ocasionalmente obras de arte contemporáneo, ahora dispone de toda un ala para exhibir arte actual.

El Ermitage en números

-2,5 millones de visitantes al año.

-Más de 3 millones de piezas en la colección, incluyendo tesoros prehistóricos, obras de arte de la Antigüedad, arte oriental y del mundo eslavo.

-Más de 600.000 piezas artísticas de Europa occidental.

-La exposición permanente ocupa 120 salas, repartidas en cuatro edificios.

-En el museo trabajan más de 2.500 personas.

En los nuevos espacios del Ermitage ahora se celebran con carácter anual exposiciones que tienen gran repercusión mediática. En 2012, por ejemplo, la exposición de Jake y Dinos Chapman, “El fin de la alegría”, en la que los artistas estadounidenses expresaban de manera caricaturesca su visión de Auschwitz, suscitó un gran escándalo.

El año pasado le tocó el turno a “Arte contemporáneo de Japón”, en la que atrajo toda la atención una instalación del artista nipón Motoi Yamamoto, que consistía en un enorme laberinto de sal. Este año ha acogido Manifesta, la Bienal Europea de Arte Contemporáneo.

Fuente: GeoPhoto

“Rusia nunca ha acogido un certamen de tanto nivel y significado”, comenta Mijaíl Piotrovski, director del Ermitage. “Hasta ahora organizábamos exposiciones propias, unas mejores, otras peores. Ahora hemos recibido en nuestro museo una exposición creada en Europa y para Europa, que por primera vez ha salido de las fronteras de la Unión Europea”.

Natalia Semiónova, historiadora de arte, subraya una característica exclusiva del museo: “Ningún museo ruso, sólo el Ermitage, tiene sus fondos (instalaciones donde se guardan los objetos que no se forman parte de la exposición permanente) abiertos, de manera que los visitantes pueden admirar una cantidad enorme de obras de arte en el pasado desconocidas para el público”. Así, en los fondos del Ermitage se organizan visitas guiadas, conferencias y charlas.

En opinión de John Varoli, periodista estadounidense especialista en cultura de Rusia, donde vivió 13 años, el hecho de que la sede del Ermitage sea el incomparable Palacio de Invierno marca la diferencia con respecto a otros grandes museos. “Por ejemplo, el Museo del Louvre dispone de una colección aún más valiosa, pero se encuentra alojada en un edificio de líneas austeras y poco atractivas, mientras que los interiores del Palacio de Invierno, residencia sublime y al mismo tiempo acogedora de los zares rusos, son impresionantes. A veces incluso atraen más la atención de los visitantes extranjeros que la propia colección del museo. Es, sin duda, uno de los mejores del mundo”.

Nuevos tiempos

Fuente: PhotoXpress

El Ermitage celebrará su 250º aniversario, como siempre, el 7 de de diciembre. “Lo abriremos todo. El ala oriental del antiguo Estado Mayor, el nuevo edificio en Stáraia derevnia, las instalaciones del Pequeño Ermitage y el edificio secundario del Palacio de Invierno, así como el teatro del Ermitage”, promete Piotrovski.

“Tenemos muchos proyectos”, añade, “a corto plazo, haremos grandes exposiciones: “Arqueología en el Ermitage”, “Nuevas adquisiciones” y “Restauración en el Ermitage”, así como una exposición de vitrinas e historia del diseño del museo”, añade el director.

Pero, entretanto, el objetivo principal del Ermitage a largo plazo es la preservación del museo como depósito de experiencia museológica mundial y trabajar para hacer esta experiencia lo más accesible posible, sin fines lucrativos. “En todos los rincones del mundo se afanan en comprender cuáles son los criterios del éxito del museo, asociándolo muy a menudo a sus resultados pecuniarios”, dice Piotrovski.

“Pero en realidad el éxito del museo se mide por el número de personas que comparten la vida del museo, viviendo en la misma ciudad o en el mismo país. Un museo tan grande como el Ermitage es una institución cultural muy democrática; une a muchas personas, es accesible a todos y en él siempre se pueden encontrar cosas interesantes para diferentes tipos de personas”.

Lea más: El arte contemporáneo se apropia del Ermitage>>>