Los 13 demonios de Lérmontov

'El demonio'. Dibujado por Mijaíl Vrubel.

'El demonio'. Dibujado por Mijaíl Vrubel.

El poema “El demonio”, en el que Mijaíl Lérmontov trabajó desde su juventud hasta los últimos años de su vida, no se editó en vida del poeta debido a su alto contenido en “temas demoníacos”. Este año “El demonio” se ha editado en Moscú traducido a 13 lenguas europeas.

El poema de Lérmontov El demonio se basa en el mito bíblico sobre el ángel caído que se levanta contra Dios. A este motivo han dirigido su atención muchos poetas europeos: John Milton, George Byron, Johann Wolfgang von Goethe, entre otros. Pero Lérmontov decidió el argumento a su manera, describiendo el amor del Demonio por la belleza terrenal de Tamara, un amor mortífero para esta: el contacto con el Demonio conlleva la muerte.

Lérmontov comenzó a escribir su poema a la edad de 14 años. En su primera versión trataba sobre un demonio y un ángel enamorados de una monja; más tarde, el poeta cambió de idea: en esta ocasión, el demonio se enamoraba de la monja y la besaba por odio a su ángel protector. Como buen poema romántico, El demonio debía desarrollarse en un país lejano, por lo que en un primer momento Lérmontov situó la acción en España (al joven Lérmontov le atraían los motivos españoles, ya que creía que era descendiente del antiguo duque de Lerma. Sólo con el paso de los años descubriría su verdadero origen, relacionado con la familia escocesa Learmonth).

La redacción del poema El demonio finalizó en el año 1834, aunque Lérmontov no consideraba que su obra estuviera lista para ser publicada. El punto de inflexión en su trabajo sobre el poema tuvo lugar tras su primer exilio al Cáucaso (1837-1838) por su poema La muerte del poeta, escrito tras la muerte de Aleksander Pushkin, hecho del que acusaba a la alta sociedad.

Estos meses de servicio en un regimiento del Cáucaso influyeron fuertemente en Lérmontov. A su vuelta a San Petersburgo se dispuso a rescribir El demonio y remplazó los motivos “españoles” por imágenes del Cáucaso, añadiendo potentes descripciones de la naturaleza salvaje e imágenes de la vida feudal georgiana.

En su primera redacción “caucásica”, finalizada en 1838, se vendieron una gran cantidad de ejemplares del poema, que por primera vez alcanzó la fama entre la alta sociedad de las dos capitales rusas. Sin embargo, para que el poema pudiera pasar la censura, el autor tuvo que rescribir el final: en la nueva versión, Tamara no moría, sino que era salvada por el ángel.

En esta reacción incluso la emperatriz leyó el poema, aunque, a pesar de que en marzo de 1839 la censura había permitido su publicación, el poema no llegó a la sociedad. La culpa la tuvo su temática “diabólica”: en una época en la que la ortodoxia era la ideología estatal, este texto levantaba demasiadas preguntas. También influyó la personalidad del autor: aficionado a los duelos y librepensador, Lérmontov no resultaba del agrado del gobierno.

La rima y las nuevas ediciones

Fuera de Rusia, El demonio fue impreso por primera vez en 1856 en Karlsruhe (Alemania) , con una tirada de 28 ejemplares, principalmente destinados a los miembros de la influyente familia rusa Stolypin, parientes de Lérmontov por línea materna.

Posiblemente gracias a la intercesión de esta familia en 1860 el poema llegó finalmente a Rusia. La versión clásica de El demonio es la llamada 6ª redacción, que fue creada a finales de 1838 y que conserva su final original, y no el final impuesto por la censura y creado para la emperatriz.

En la actualidad, es un clásico reconocido. En el 200º aniversario del poeta, la editorial moscovita Centro del libro Rudomino de la Biblioteca Estatal Rusa de Literatura Extranjera ha preparado una edición especial: además del texto original, contiene traducciones rimadas del poema a 13 lenguas: inglés, búlgaro, húngaro, griego, español, italiano, letón, macedonio, alemán, polaco, esloveno, francés y sueco.

La historia de la traducción al español resulta muy interesante: esta fue realizada durante la primera mitad del siglo XX por Konstantín Brusílov, que huyó de Rusia durante la Guerra Civil. En 1933 fijó su residencia en Madrid, donde se licenció y comenzó a enseñar lengua rusa.

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