Oliver Stone: “Rusia ofrece una alternativa al mundo controlado por EE UU”

Entrevista al director de cine estadounidense. Fuente: Corbis Outline / All over press

Entrevista al director de cine estadounidense. Fuente: Corbis Outline / All over press

El director estadounidense, conocido por sus opiniones independientes, comenta el papel que desempeñan su país y Rusia en el ámbito internacional.

Las películas sobre Chávez y Castro fueron una especie de entrevista, más parecidas a un documental. Trabajo con productores ucranianos que están rodando un documental llamado Ucrania en fuego, que cuenta la historia de la crisis en este país. Ellos quieren que yo entreviste a Vladímir Putin. Ya hemos enviado la solicitud para ello. Por ahora no puedo decir si lo conseguiremos o no, esto lo debe decidir el señor Putin.

Oliver Stone (Nueva York, 15 de septiembre de 1946) es director de cine y guionista. Ha rodado numerosas películas. Cuenta con tres Oscar y cinco Globos de oro. En 1986  obtuvo el premio Oscar al mejor director por Platoon y en 1989 por Nacido el 4 de julio. En 1978 obtuvo el premio al mejor guion adaptado por Midnight Express. En 2003 estrenó Comandante, una extensa entrevista en torno a la figura del presidente cubano Fidel Castro. En 2014 ha visto la luz Mi amigo Hugo, en el primer aniversario de la muerte del venezolano Hugo Chávez.

Usted conoce el movimiento neonazien Ucrania. ¿Sigue de cerca la situación?

Si nos remontamos a la Segunda Guerra Mundial, en Ucrania hubo una multitud de combates y muchos rusos murieron allí luchando contra los nazis y contra los ucranianos que ayudaban a los alemanes.

Pero los estadounidenses no saben nada de esto y no entienden que Rusia salvó al mundo de Hitler, que fueron los rusos quienes derrotaron a su ejército. Según mi punto de vista, el hecho de que los rusos destruyeran la mayor parte del aparato militar nazi salvó al menos un millón de vidas estadounidenses. Podemos hacernos una idea de lo que habría ocurrido si Estados Unidos hubiera intervenido antes en la guerra.

Si, por ejemplo, la URSS, tras derrotar a los alemanes en Kursk y Stalingrado, se hubiera limitado a expulsar al enemigo de su territorio y no hubiera seguido hasta Berlín, habrían sido los aliados quienes habrían tenido que poner fin a la guerra. Esto era lo que temían Churchill y Roosevelt. Esto habría cambiado la naturaleza de la arrogancia de Estados Unidos, que tras la Segunda Guerra Mundial adoptaron la postura del ganador.

Debíamos mostrarnos agradecidos con los rusos, ser sus aliados y confiar en ellos. Pero el presidente Truman y la élite encabezada por los empresarios de Wall Street no mostraron ni un ápice de agradecimiento. Los ricos y los banqueros estadounidenses siempre han odiado a Rusia y al comunismo. Truman, en su intervención en el Senado en 1942, declaró que no estaría mal que las tropas soviéticas y alemanas se mataran entre ellas. 

Mucha gente en Estados Unidos no tiene una idea clara de lo que es Rusia y sigue pensando que este país es únicamente Siberia y que los osos caminan libremente por la calle. Usted ha estado en Rusia más de una vez. ¿Cómo valora la situación?

Yo no he visitado los pueblos, no tengo muchos contactos. Puedo juzgar a Rusia únicamente por Moscú y San Petersburgo.

Estuve en la URSS a principios de los años 80, cuando Leonid Brézhnev aún estaba en el poder. Como extranjero, el régimen me pareció terrible y el país parecía cansado: había fuertes represiones, productos y servicios de mala calidad, todo se desmoronaba.

Y EE UU, por su parte, ejercía una gran presión en varios ámbitos, incluidos los derechos humanos, para provocar la caída de la URSS. Con la llegada de Mijaíl Gorbachov muchos comenzamos a tener esperanzas en la llegada de la paz. Desde 1986 hasta 1989 parecía que esto tendría lugar. Cuando en 1989 Estados Unidos invadió Panamá, me llevé una gran decepción. Me dio la sensación de que todas las esperanzas de un nuevo orden mundial se veían truncadas.

Tras la caída de la Unión Soviética, de nuevo volvió la esperanza de un cambio. Pero tampoco fue así. Bush destruyó todo aquello en lo que yo creía durante mi infancia y mi juventud. Pude ver que Estados Unidos distorsionaba el espíritu en el que se firmaron los acuerdos entre Gorbachov y Bush padre en lo referente a la unificación de Alemania, la ampliación de la OTAN y otras cuestiones. 

¿Cuál cree que es el papel de Putin?

En mi opinión, Vladímir Putin ha jugado un papel muy importante en estos asuntos diciendo “no” a la política de Yeltsin, creando un nuevo orden estatal y una nueva autoridad. Creo que esto ha devuelto a los rusos un sentimiento de certeza, de consistencia, de orgullo.

En los años 90, la economía se redujo al tamaño de la economía de Holanda, unas dimensiones demasiado pequeñas para un país tan enorme. Recuperar el estado de manos de los bandidos fue un paso muy importante para Rusia. En este sentido, admiro a Putin por ser un hombre tan fuerte.

Si he de hablar de mi experiencia personal, cuando estuve en Rusia en los años 90, el país parecía nuevo, más fresco, tenía muchos clubes nocturnos, más vigilantes. Más tarde, viajé al país a principios de los 2000. No conozco la situación en las regiones, pero en Moscú me pareció que la gente estaba más feliz. 

¿Qué opinión le merecen las acciones del gobierno ruso cuando permitió a Snowden quedarse en su territorio?

Creo que conceder asilo político a Snowden fue un gran paso, ya que este no tenía adónde ir y no había nadie dispuesto a acogerlo.

Me parece que esto no se hizo para ofender a Estados Unidos, sino para decir: debe haber una alternativa al mundo controlado totalmente por Estados Unidos. Basta con recordar el incidente del aterrizaje forzoso del avión del presidente de Bolivia, Evo Morales. Estados Unidos maneja unos hilos muy largos. Antes era posible encontrar asilo político en Brasil, Francia, Suiza o Suecia. Ahora no. En todas partes hay influencia estadounidense…

Hace poco, el periodista y antiguo empleado de la NSA Wayne Madsen escribía que el senador McCain no parecía del todo sano, ya que constantemente propone que Estados Unidos comience una guerra contra Rusia a gran escala. La primera propuesta tuvo lugar durante el conflicto en Abjasia y Osetia del Sur, y ahora desea iniciar una guerra debido a la situación en Ucrania. En una entrevista para el canal de televisión Press TV, Madsen declaró que el senador necesitaba atención psiquiátrica. El experto opina que esta extremada rusofobia es la consecuencia de un desorden post-traumático provocado por su cautiverio en Vietnam. Ahora vuelve a hablarse de la posibilidad de una nueva guerra fría, en esta ocasión nuclear. ¿Hasta qué punto es posible este escenario, según su punto de vista?

En cuanto a McCain, la guerra parece no haberle enseñado nada. Creo que se ha equivocado en su postura respecto a todas las decisiones políticas de Estados Unidos desde la guerra de Vietnam. Yo también creo que no debe de estar del todo bien.

De hecho, la situación actual es bastante alarmante. No sólo es una segunda guerra fría, sino que además se parece a la situación de Cuba en 1962. Me temo que la falta de entendimiento mutuo podría llevar a una guerra nuclear y a un consecuente “invierno nuclear”. Este ya fue uno de los temores existentes hace tiempo, más tarde este temor pasó a un segundo plano ante los nuevos problemas que iban surgiendo, pero la amenaza sigue existiendo. 

En una entrevista usted utilizó un ejemplo muy interesante cuando dijo que los medios de comunicación actuales “añaden leña para el linchamiento de la verdad”. ¿Cuál cree que es el papel de los medios de comunicación en la cobertura de los acontecimientos del mundo en general y de Ucrania en particular?

Es algo terrible. Yo soy veterano de la guerra de Vietnam, con ella sucedió exactamente lo mismo. Cuando, por ejemplo, se produjo el presunto ataque de los vietnamitas del norte contra el destructor estadounidense, tras lo cual Estados Unidos aprobó la Resolución del Golfo de Tonkin, algo que supuso el inicio de la guerra en Vietnam. Y muchos años después se hizo público que la culpa no fue de los vietnamitas, sino que todo fue organizado por Estados Unidos. Mentira y provocación.

Conocemos muchos casos similares. Por ejemplo, cuando George Bush hijo declaró la presencia de armas de destrucción masiva en Irak. Vimos esto mismo en la actuación de su padre en Kuwait, de donde llegó una información falsa acerca de las atrocidades de los militares iraquíes, que supuestamente mataban a niños. Estados Unidos sabe llevar a cabo este tipo de operaciones a espaldas de la opinión pública.

Durante muchos años hemos influido en el cambio de regímenes en varios países. Ahora esto está pasando en Venezuela, donde se utilizan métodos de todo tipo: desde la presión económica hasta publicaciones llenas de provocación en los medios de comunicación.

Este tipo de técnicas de influencia se han desarrollado y se han utilizado también en Ucrania, donde la Fundación Nacional para la Democracia opera activamente. Su objetivo era derrocar el gobierno y hacer llegar al gobierno a las fuerzas afines a Occidente.

Estados Unidos obliga cada vez más enérgicamente a sus aliados a imponer sanciones contra Rusia. En su opinión, ¿hasta qué punto es esto eficaz? ¿No existe otro objetivo detrás de todo esto?

Es algo vergonzoso. Con esto salimos todos perdiendo, tanto Rusia como nosotros. Rusia podrá encontrar otros socios en Asia y Eurasia. Recientemente se han firmado nuevos acuerdos comerciales con China. Rusia mantendrá su postura con sanciones o sin ellas.

Este es el estilo de Estados Unidos: cada vez más se dedican a dar vueltas de tuerca a través de la economía, de los medios de comunicación. Para luchar contra un gigante es necesario tener mucha paciencia.

Putin lo sabe, es un hombre muy inteligente que ya ha visto algo semejante. Tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, Putin fue el primero que llamó a Bush. Rusia ha tenido sus propios problemas con los terroristas chechenos, allí conocen la fuerza del extremismo musulmán.  Por esta razón, en mi opinión Rusia debería ser el verdadero aliado de Estados Unidos. En fin, es una vergüenza. 

¿Por qué los estadounidenses empujan a Rusia hacia los brazos de China? No tiene sentido.

Ceo que la alianza de China y Rusia en Eurasia es algo natural, del mismo modo que su cooperación con otros países, como Kazajistán. Esto es el futuro. Si los países de esta región se ponen de acuerdo en el hecho de que Estados Unidos representa una amenaza desde el punto de vista del control de los recursos, puede que haya serios problemas. Pero Estados Unidos no se entregará, porque en Washington están acostumbrados a pensar que tienen derecho a ello, que entre nuestros intereses se encuentra desestabilizar Rusia: separar Ucrania, provocar un cambio de gobierno en Moscú. Esta política comenzó hace unos años. Derrocar a Putin, destruir la nueva Rusia y más tarde seguir con China.

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Artículo publicado originalmente en ruso en Rossiyskaya Gazeta.