La hoz y el martillo: el místico emblema de la URSS

La historia de su origen encierra un sinfín de misterios y enigmas, que abarcan la masonería y la antigua mitología indoeuropea. Fuente: Lori / Legion Media

La historia de su origen encierra un sinfín de misterios y enigmas, que abarcan la masonería y la antigua mitología indoeuropea. Fuente: Lori / Legion Media

La hoz y el martillo del escudo, conocida por formar parte de la bandera roja de la URSS, es uno de los símbolos más conocidos del poder soviético. La historia de su origen encierra un sinfín de misterios y enigmas. La francmasonería, el hinduismo, la mitología antigua aria y eslava… Todo eso está presente en la imagen de las dos herramientas, en que el martillo aparece superpuesto a la hoz, del emblema soviético.

Muchos poblados, aldeas y estaciones de tren, situados en territorios a lo largo de la Rusia actual, Ucrania, Bielorrusia y Kazajistán, recibieron el nombre de Hoz y Martillo. Una de las mayores fábricas de acero y metalúrgicas de Moscú, que antes de la Revolución perteneció al comerciante francés J. Goujon,  fue rebautizada con la denominación de “Hoz y martillo”. Existía incluso la Medalla “Hoz y martillo”, elaborada por el arquitecto privado y decorador de Stalin Miron Merzhanov. La medalla se entregaba a los Héroes del Trabajo Socialista y a los Caballeros de la Orden de Lenin y se consideraba la medalla de mayor prestigio de la URSS. En total se le otorgó a un total de 19.000 personas.

 

El origen de este símbolo es ambiguo. Al principio se desarrollaron diversas variantes combinando el martillo con otras herramientas, como rastrillos, una horca, un arado, etc. Tradicionalmente en los países europeos el martillo simbolizaba a los obreros. Junto con la herramienta del trabajo rural, la hoz, debía representar la famosa consigna de Lenin sobre la unión del proletariado industrial y el campesinado. En abril de 1918 se aprobó la versión definitiva del emblema. Su autor fue el artista moscovita Yevgueni Kamzolkin. En el verano de 1918, en el marco del Quinto congreso de los Soviets, se aprobó oficialmente este símbolo.

Resulta curioso el hecho de que Kamzolkin no sólo no fuera comunista, sino que, además, se trataba de un profundo creyente proveniente de una acaudalada familia. Durante más de una década formó parte de la Sociedad artístico-mística Leonardo Da Vinci y comprendía perfectamente el significado de los símbolos.

En primer lugar, la hoz y el martillo se asocian al símbolo masónico del cincel  y el martillo. Estas herramientas designaban un objetivo precisamente formulado (el cincel) y su realización (el martillo). En la simbología religiosa europea el martillo se asocia con una fuerza masculina agresiva, tanto física (el martillo del Dios Herrero, Hefesto, de la mitología griega) como mortal. También lo sostienen en las manos dioses como el eslavo Svarog y el escandinavo Tor. En China y la India es el símbolo del triunfo destructivo de los espíritus malignos.

Ahora resulta difícil determinar qué significado tenía en mente cuando hizo su diseño Kamzolkin. Si cumplió exclusivamente con el encargo para representar la unión del campesinado y de los obreros o si bien confirió a este emblema su actitud hacia el poder revolucionario, escogiendo los símbolos de la muerte, de la guerra y de la celebración del mal.

El filósofo ruso Alekséi Losev valoró así este emblema: “Es un signo que se mueve con las masas populares, no constituye simplemente un signo, sino un principio constructivo y técnico para las acciones humanas, así como sus aspiraciones volitivas. [...] Aquí, ante nosotros, está el símbolo de la unión de los obreros y de los campesinos, el símbolo del estado soviético”.

El historiador y académico Yuri Gote escribió en 1921 esta entrada en su diario: “Algunos días por Moscú circula el dicho: ¿con qué acabará esto? ¡La respuesta está en las palabras 'el martillo, la hoz', aunque leídas en sentido inverso!”. [En ruso “molot, serp” -martillo, hoz- leído al revés da como resultado “prestolom” -trono]. De este modo los moscovitas se referían a los métodos dictatoriales de los bolcheviques.

En diferentes regiones la hoz se interpreta como la muerte. Las gavillas y las cosechas en el cristianismo se identifican con las almas humanas que el Segador, es decir, Dios, recoge después del fin del mundo. Es curioso que la muerte en la Edad Media no se representara con la guadaña sino con la hoz.

En el paganismo de diferentes indoeuropeos y eslavos existen las Moiras o la Parca, la señora de la muerte que tradicionalmente lleva una hoz en la mano izquierda. En el hinduismo la diosa de la muerte, Kali, hermana de Shiva, lleva una hoz en la mano izquierda. Como curiosidad, en el escudo de la revolucionaria Austria el águila también lleva una hoz en la pata izquierda. Y en el emblema soviético la hoz está situada en la misma parte.

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