En busca de la Rusia perdida

La mezquita de Bibi-Janum en Samarcanda

La mezquita de Bibi-Janum en Samarcanda

¿Cómo era Rusia hace cien años, en 1914? ¿Y, en qué se ha convertido ahora, transcurridas dos revoluciones, dos guerras mundiales, represiones políticas y cambios de régimen? Sobre ello trata la recién estrenada película "El color de la nación”. Su autor, el periodista de televisión Leonid Parfenov, llega a una conclusión decepcionante: aquella Rusia ya no existe. Entre nosotros se interpuso para siempre la Unión Soviética.

¿Qué ha ocurrido en cien años?

La única persona que fijó la imagen de Rusia con una cámara de fotos en color a principios del siglo pasado fue Serguéi Prokudin-Gorski, que viajó a lo largo y ancho del país. Visitó los campos de Rusia central, Siberia, el Cáucaso y Asia Central, y en todas partes registró la realidad: fotografió iglesias, casas, paisajes, retratos.

Para su película documental, Leonid Parfenov siguió la ruta de Prokudin-Gorski y llevó a cabo un inventario de lo que se había destruido durante este tiempo, y de lo que quedaba en pie. Llama la atención cuán despiadados han sido el tiempo y la gente con las iglesias.

Después de la revolución de 1917, muchas fueron bombardeadas; se desmantelaron los campanarios y los restos se utilizaron como almacenes, casas de cultura u oficinas varias. Otras iglesias fueron simplemente abandonadas y rápidamente decayeron. Es increíble que, dos años antes de 1914 estuvieran en orden y funcionamiento, y en los últimos cien años casi se hayan derrumbado por completo.

La iglesia de Pedro y Pablo y el campaniario en Velozersk.

Queda en evidencia como algunas ciudades de provincia han sido ganadas por la vegetación. En las fotografías de hace un siglo era visible cada uno de sus bellos edificios, pero ahora los árboles y matorrales han crecido a su antojo y apenas dejan algo a la vista. Por una parte, este fenómeno perjudica el aspecto de las ciudades; por otra, la tala de los árboles también sería, de alguna manera, un error, y no está en manos de las autoridades locales.

La historia de una iglesia

He aquí la historia de una iglesia en concreto. En 1974, el escritor y director Vasili Shukshín rodó la película El sauquillo rojo, que contaba la tragedia de un exladrón reincidente que decidía emprender el camino de regreso a una vida sencilla y sincera. La película se rodó en la región de Vólogda. Shukshín capturó una imagen interesante: en la ribera de un río, justo al borde del agua, aparecía una iglesia abandonada. En la época soviética, esta imagen fue comprensible para pocos, dado que no había nada de extraño en ella: otra iglesia inundada en un estado ateo. Y sólo ahora, gracias a la película de Parfenov, queda clara la riqueza semántica de esa toma.

Catedral del Salvador cerca de Vítegra.

En la región de Vólogda se levanta la antigua ciudad de Belozyorsk, una de las más antiguas de Rusia, con más de mil años de historia. Al lado de ésta, se encuentra el pueblo de Krojino. A finales del siglo XVIII, en el pueblo se erigió la iglesia de la Natividad de Cristo. Su imagen se conservó gracias al trabajo de Prokudin-Gorski. Y en 1961, durante la construcción del embalse de Sheksninski, el pueblo fue inundado. El agua llegó hasta los muros de la iglesia. Inicialmente, alrededor de la iglesia había un pequeño islote de la tierra, pero poco a poco éste comenzó a ceder bajo el agua.

¿Cómo veían los rusos a los españoles...hace tres siglos?

Una iglesia inundada, como si los revolucionarios viniesen de debajo del agua, es el símbolo de la vieja Rusia. Al final de la película Parfenov dice: "Existió el antiguo Egipto, con el que los egipcios actuales no tienen ninguna relación; existió la antigua Grecia, pero los griegos modernos ya son otra civilización. Y existió la vieja Rusia. Y nosotros no guardamos ninguna relación con ella. Nosotros venimos de la Unión Soviética, y aquella antigua Rusia zarista es tan antigua para nosotros como la Antigua Grecia para los griegos". Este país ya inexistente es el que se muestra en los planos finales a través de la iglesia en ruinas, sucumbida al agua. Un espectáculo fascinante.

Vea la película completa (en ruso). 

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Fotografias tomadas del documental 'Los colores de la nación'