"Cuando llegó a Moscú, lo primero que visitó fue el Mausoleo”

Gabriel García Márquez durante una rueda de prensa con los directores de la Unión de cineastas de la URSS en la Casa Central del Cine, durante el XV Festival Internacional de Cine de Moscú, en el año 1987. Fuente: M. Yurchenko / Ria Novosti

Gabriel García Márquez durante una rueda de prensa con los directores de la Unión de cineastas de la URSS en la Casa Central del Cine, durante el XV Festival Internacional de Cine de Moscú, en el año 1987. Fuente: M. Yurchenko / Ria Novosti

Serguéi Márkov, traductor y autor de la primera biografía sobre el genial escritor colombiano, explica cómo fueron sus encuentros y sus relaciones con Rusia.

A diferencia de la mayoría de los traductores, usted pudo conocer personalmente al escritor. ¿Recuerda en qué año y en qué circunstancias? 

Fue en 1980, para hacerle una entrevista para la revista rusa Ogoniok (Fuegito). Él preguntó: "¿Por qué tienen un nombre tan raro?". "Y eso que tiene que ver, respóndeme sobre las obras”. “De qué obra hablamos, explícame tú eso de Ogoniok”. Y entonces le estuve hablando del nombre durante diez minutos. Fue una entrevista divertida. 

Me dio la impresión de que físicamente se parecía al actor de teatro Armen Dzhigarkhanyán. Era un hombre encantador, con don de gentes: daba una palmadita en la espalda, contaba algo gracioso, algún chiste escabroso. 

García Márquez dio miles, o incluso decenas de miles de entrevistas en su vida. Y cada vez hablaba de sí mismo de manera diferente. Convertía en mito todo lo que podía. Incluso daba diferentes fechas de nacimiento. Por eso todo el mundo esperó con tanto ahínco sus memorias. Esperaban que saliera la versión definitiva y oficial de su vida. En realidad, toda su obra está impregnada de motivos autobiográficos. García Márquez creció en Aracataca, que es el Macondo de Cien años de soledad. 

Tituló su libro Pecadoras y dictadores de Gabriel García Márquez. ¿Se trata de una metáfora o trata de pecadoras y dictadores reales? 

Recuerde que en las Escrituras Sagradas apenas hay protagonistas positivos. Incluso las relaciones de los apóstoles son ambiguas. Mientras que las pecadoras son todas positivas: María Margarita, María de Egipto, etc. 

Con García Márquez es igual. Es una línea que aparece ya desde sus primeros cuentos, en La mujer que llegaba a las seis, sobre la prostituta que mató a un cliente. Márquez la absuelve, ella no podía no matar. El tema de las pecadoras está en todas sus obras, hasta Memorias de mis putas tristes.

En una entrevista que concedió a Playboy declaró: "Las prostitutas siempre han sido mis mejores amigas". Vivió en burdeles, que eran más baratos que los hoteles. Las prostitutas le planchaban las camisas, transcribían sus manuscritos. En las memorias se describe como una prostituta, desnuda y con gafas, copiaba sus cuentos. Ellas le daban historias e incluso lo criticaban. 

No tenía menos interés por los dictadores. Nada más llegar a Moscú, lo primero que hizo fue ir al Mausoleo, donde todavía estaba Stalin. Miró con atención la momia y le llamaron la atención las manos, que le parecieron afeminadas. Después, le dio este rasgo al dictador de El otoño del patriarca.

La imagen del patriarca es compleja, está hecha de rasgos de diferentes personas, como si fuera un mosaico. Tomó los ojos de uno, de otro la manera hablar. 

Cuando vivió en Barcelona, tuvo la oportunidad de reunirse con Franco, pero Márquez lo rechazó. “¿Qué podría decirle yo? ¿Que estoy escribiendo un libro sobre un hijo de puta y que querría darle sus rasgos?”. 

El destino ruso de García Márquez comenzó en las década de 1970. Inmediatamente se hizo muy popular. Desde entonces, lo relacionado con América Latina despierta gran interés en Rusia, incluidas las series de televisión. ¿Por qué cree que es así? 

Nos parecemos a los latinoamericanos: en la vagancia, en que somos abiertos, incluso en la crueldad. Rusia y América Latina tienen hacia un sentimiento épico, de pertenencia a una gran historia. 

“La gente más interesante vive en la Unión Soviética”, decía siempre García Márquez. Una lectora soviética copió a mano Cien años de soledad y después, preguntaba a aquellos “que querían comprender quién estaba realmente loco, él o yo”. 

Sus obras sobre pecadoras y dictadores fueron reveladoras para nosotros. Es sorprendente que lo publicasen todo. 

Supongo que por sus puntos de vista comunistas. 

Claro. Hay que recordar que se hizo amigo de Fidel Castro desde 1958. Los disidentes cubanos me contaban que Fidel apoyaba financieramente la popularización de su obra. Y Fidel significaba la URSS, los petrodólares. 

Estuvo unas quince veces en la Unión Soviética. La primera vez, en un Festival de Estudiantes y de la Juventud. Tras una estancia de un mes, escribió el reportaje lleno de humor titulado: URSS: 22.400.000 kilómetros cuadrados sin un solo aviso de Coca-Cola. 

Posteriormente vino durante la época de Gorbachov, por una invitación personal suya. Visitó la redacción de Ogoniok, se reunió con el director de teatro Spesivtsev que estaba montando Cien años de soledad. Se maquilló y mostraba a los actores cómo debían actuar, pero de repente dejó de venir y perdió el interés en nosotros. 

Como él mismo ha dicho, la caída de la Unión Soviética fue la mayor tragedia de su vida. Después de 1991 Rusia dejó de ser tan interesante para él.  

Versión abreviada. Publicado originalmente en ruso en Ognoniok-Kommersant. 

Citas seleccionadas de García Márquez

"Lo más importante que aprendí a hacer después de los cuarenta años fue a decir no cuando es no."

"Ninguna persona merece tus lágrimas, y quien la merezca no te hará llorar."

"Ofrecer amistad al que busca amor es dar pan al que se muere de sed."

 "En todo momento de mi vida hay una mujer que me lleva de la mano en las tinieblas de una realidad que las mujeres conocen mejor que los hombres y en las cuales se orientan mejor con menos luces."

"Lo único que llega con seguridad es la muerte."

"No llores porque ya se terminó... sonríe, porque sucedió."

"Sólo porque alguien no te ame como tú quieres, no significa que no te ame con todo su ser."

"La sabiduría nos llega cuando ya no nos sirve de nada."

"Ninguna persona merece tus lágrimas, y quien se las merezca no te hará llorar."

"Puedes ser solamente una persona para el mundo, pero para una persona tú eres el mundo."

"No pases el tiempo con alguien que no esté dispuesto a pasarlo contigo."

"El mundo habrá terminado de joderse el día en que el hombre viaje en primera y la literatura en el vagón de carga."

"Nunca dejes de sonreír ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes quién se puede enamorar de tu sonrisa."