¿Quién cantará en la inauguración de Sochi 2014?

t.A.T.u, estrellas del pop, cantantes de ópera, abuelitas de Buriatia, un coro de policías... Propuesta de la próxima play list olímpica.

Febrero de 2013. En el vestíbulo del Marins Park Hotel de Sochi converso con una persona implicada en el programa cultural de las Olimpiadas.

“No tengo derecho a revelar quién va a cantar -dice-. Solo puedo decir una cosa: será todo muy digno”. “O sea, que no habrá popsí?”, trato de concretar. Para los rusos los popsí, el derivado peyorativo de la música pop, y dignidad, son cosas incompatibles.

La música pop rusa es como la bomba atómica: todo el mundo la teme, y nadie la mira con buenos ojos. La única diferencia es que siempre es mejor que la bomba esté en tu país, mientras que la terrible música pop es mejor que esté en Occidente. Pero, por desgracia, esa vulgaridad musical también existe en Rusia, un país que toda la vida ha copiado rigurosamente a su vecino occidental. 

En todas partes del mundo se escucha música pop. En los coches, los restaurantes, los supermercados. Pero nadie confiesa que le guste el pop. Es como el porno: en casa lo veo, pero al vecino no se lo enseño (¡y que mamá no se entere!). El pop es como el petróleo, hay para empacharse. En secreto nos encanta, es nuestro querido guilty pleasure. Pero demostrárselo al mundo… ¡Oh, no! Antes correr desnudo por la Plaza Roja…

Me reí de unos colegas que idearon las listas de las Olimpiadas: quién tocará después de quién, etc. Pero entonces nos enteramos de que en la inauguración actuaría t.A.T.u, el único grupo de pop ruso que ha conseguido un verdadero éxito mundial, desde Estados Unidos hasta Japón. Es lógico que estén en la lista.  t.A.T.u es mundialmente conocido. ¡Y a muchos incluso les gusta! Además las cantantes, Lena Kátina y Yulia Vólkova, explotaron la imagen de chicas lesbianas, y su aparición en la arena de Sochi sería una bofetada en la cara de aquellos que consideran que Rusia es un país homófobo.

 

Fuente: youtube / tatu

Si se pretende demostrar una actitud abierta hacia el colectivo homosexual, también se puede mencionar a la cantante Alla Pugachova. Cuenta con dos geniales irrupciones ante el público occidental. La primera: una gira y un álbum en Suecia, país al que la invitó el ahora fallecido periodista televisivo Yákob Dalin. Este era un gay declarado, y Alla Pugacheva, el icono gay de Rusia. La actuación de Pugacheva en Suecia fue un éxito y grabó un disco en inglés realmente bueno, 'Alla Pugacheva in Stockholm'.

 

Fuente: youtube / Sachahome

Pero la cantante no impulsó su carrera internacional, y cuando los integrantes de ABBA, Björn Ulvaeus y Benny Andersson, la invitaron a participar en su musical 'Chess', ella se negó categóricamente. “Allí (en Europa occidental) no todo es tan dulce como la gente cree”, declaró en una entrevista televisiva.

La segunda aparición de la principal diva del pop soviético en el espacio internacional  fue en 1997, pero entonces la cantante fracasó estrepitosamente.

Si hablamos del Festival de Eurovisión, en el que con los años Rusia actuó cada vez mejor, e incluso se alzó con la victoria, no podemos dejar de mencionar al cantante Dima Bilán y el grupo 'Buránovskie Bábushki'. Las abuelas son precisamente aquellas de las que no nos avergonzamos. Representantes de la tradición folklórica de lugares remotos. Abuelitas y pertenecientes a una minoría nacional. Cantan en una lengua ugrofinesa, el udmurto, lengua nativa de tan solo 350.000 personas en Rusia. Más políticamente correcto imposible.

 

Fuente: youtube / Eurovision Song Contest 

Hablando de las irrupciones rusas en internet, no podemos dejar de mencionar al popular cantante soviético Eduard Jil, que poco antes de morir alcanzó la segunda ola de popularidad como Mr. Trololó, gracias a la canción vocalizada “Estoy muy contento porque al fin regreso a casa”. Podemos fantasear con la imagen de Jil en la pantalla de plasma.

Algunos héroes más recientes de internet son el Coro del Ministerio del Interior (la policía rusa, en pocas palabras). Los agentes cantores se hicieron famosos con su versión de la canción Get Lucky de Daft Punk. En la inauguración deberían cantar Sweat de Snoop Dog, ¡después seguro que llegan las victorias deportivas!

En Rusia no se hace nada sin la aprobación de las más altas instancias. Los niños mimados de palacio son los niños mimados del pueblo. Es sabido que a Vladímir Putin le gusta el grupo Liubé (pop-rock de contenido pseudomilitar y nostálgico-soviético) y el cantante Grigori Leps.

 

Fuente: youtube / Григорий Лепс

Leps es oriundo de Sochi, posee una voz ronca de barítono a lo Rod Stewart.

Su presencia en el programa sería un atentado contra los Estados Unidos: el cantante tiene prohibida la entrada en territorio estadounidense debido a sus supuestas relaciones con la mafia rusa que opera en el país.

Tanto la URSS como Rusia siempre se han enorgullecido de ostentar grandes maestros de la música clásica. Richter, Bashmet, Rostropóvich, Guérguiev… A día de hoy la voz más importante de la ópera en Rusia es Anna Netrebko. Se trata de una de las principales sensaciones vocales del mundo. ¡Sería extraño que no llamaran a esta belleza de Petersburgo!

Incluso se puede sacar partido de los nombres de las ciudades. Los músicos del grupo Mumiy Troll están encantados de rehacer la letra de su hit Vladivostok 2000 para adecuarla a Sochi 2014.

 

Fuente: youtube / mumiytroll007

A grandes rasgos, es posible reunir a un brillante equipo de artistas para la inauguración de las Olimpiadas. Uno de los escenarios nos lo hemos imaginado aquí. Esperemos de todo corazón que sea falso.

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