Tolstói habría estado interesado en internet

Entrevista a Vladímir Tolstói, el bisnieto del escritor, director del museo memorial de Yásnaia Poliana y consejero de cultura de la Presidencia, sobre su famoso antepasado. Fuente: Rusia Hoy

Entrevista a Vladímir Tolstói, el bisnieto del escritor, director del museo memorial de Yásnaia Poliana y consejero de cultura de la Presidencia, sobre su famoso antepasado. Fuente: Rusia Hoy

Entrevista a Vladímir Tolstói, bisnieto del famoso escritor y director del museo de Yásnaia Poliana.

Publicamos a menudo artículos sobre Tolstói. Nuestros lectores son grandes fans; a veces, desearíamos que hubiese escrito en español. El francés de Tolstói era perfecto. ¿Qué otros idiomas hablaba?

Lev Tolstói hablaba 13 idiomas, con diferentes niveles. Su francés y su alemán eran excelentes. También sabía bastante bien inglés y muchas otras lenguas, como varias lenguas eslavas y tártaro. Estudió griego antiguo y leía literatura en esa lengua. Todas sus habilidades lingüísticas eran autodidactas, incluso tenía un método de aprendizaje propio.

La biblioteca de Tolstói en Yásnaia Poliana, su finca familiar en la región de Tula, incluye libros en 37 ó 38 lenguas. Muchos de ellos tienen notas de su puño y letra, por lo que es obvio que los usaba activamente. 

¿Nos podrías contar cuál era el método de Tolstói para aprender idiomas? 

Leía obras literarias para aprender vocabulario y también traducía textos. Es un método no muy habitual, que sería muy difícil de imitar hoy en día, pero Tolstói lo usó con éxito para aprender nuevas lenguas. 

¿Cuál era la actitud de Tolstói hacia Occidente y los escritores occidentales? Se sabe que dijo que la civilización europea se dirigía hacia un abismo.

Tolstói sentía una gran cercanía por los escritores y por la literatura en general.

Por mucho que cientos de miles de personas, reunidas en un corto espacio de terreno al que se han apegado, se esfuercen en llenar el suelo de piedras para que no crezca nada en él; por mucho que limpien ese terreno hasta de la última brizna de hierba; por mucho que impregnen el aire con el humo del carbón y el petróleo, por mucho que corten los árboles y obliguen a marcharse a todos los animales y aves, la primavera, hasta en la ciudad, siempre es primavera.

Resurrección. Lev Tolstói

De joven, se quedó hipnotizado con las ideas de Rousseau, también conocía bien la obra de Voltaire y Montaigne. Cuando era niño, adoraba leer a Dickens y a Verne. Tolstói se impuso la tarea de leer la Iliada y la Odisea en el original y le llenaba de una enorme satisfacción ir progresando en el texto. Al principio, estas obras lo dejaron indiferente, pero cuando empezó a comprender y a sentir la lengua y el contexto, le entusiasmaron más y más. 

Tolstói era una persona muy enérgica. ¿Qué cree que habría pensado de la globalización, internet y otros aspectos de la vida moderna?

Es difícil de decir, pero las primeras líneas de su novela Resurrección resultan proféticas y sugieren que Tolstói no aprobaba el progreso por el progreso. Vio que no llevaba a ningún sitio. Esto es por lo que, en mi opinión, muchos de los procesos actuales le habrían decepcionado.

Debo señalar, sin embargo, que Tolstói no era un conservador inveterado. Le encantaban las novedades. Cuando surgió el cine, se dio cuenta de que, si se hubiese inventado antes, habría servido para preservar la imagen de su madre, a la que no recordaba porque murió cuando él era muy niño.

Tolstói reconoció inmediatamente que el cine era un método para conservar la imagen y las palabras de una persona mientras estaba viva y recordarlas más tarde.

Creo que a Tolstói le habría entusiasmado internet. Algunos aspectos le habrían molestado, como es lógico, pero el fenómeno en sí de una concentración tan grandiosa de información y posibilidades le habría interesado mucho. 

Vladímir Tolstói es periodista. Se graduó en la Universidad Estatal de Moscú. Durante 20 años dirigió el museo memorial de Lev Tolstói de Yásnaia Poliana en la región de Tula. En 2012, Vladímir Tolstói fue nombrado consejero cultural de la presidencia. Es un experto en Lev Tolstói y asesoró a Michael Hoffman en 2009 sobre la película biográfica de Tolstói, 'La última estación', que fue nominada a los Oscar.