“Las tropas soviéticas le dieron un futuro a Alemania”

Fuente: kinopoisk.ru

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Encontrar puntos de contacto, dialogar sin faltar a la verdad. Este es el credo profesional del profesor Hermann Parzinger, presidente del Fondo de la Herencia Cultura Prusa, una importante organización cultural alemana que colabora de forma activa con la Unión de Museos de Rusia.

Parzinger es uno de los mayores especialistas en arqueología de Europa y ha realizado una incalculable aportación al estudio de los pueblos de Rusia. Obtuvo fama mundial por el descubrimiento en julio de 2001 de la tumba de un rey escita en el kurgán Arzhan-2 en Tuva, de la que se extrajeron alrededor de 6.000 objetos de oro. Otro descubrimiento sensacional fue el hallazgo en el verano de 2006, en las nieves perpetuas del Altái, de un guerrero escita momificado y congelado.

Parzinger ha sido condecorado con la orden de la Amistad, la más alta condecoración que puede obtener un extranjero en Rusia, por sus extraordinarios logros científicos y su activa participación en el desarrollo de las relaciones científicas y culturales entre Alemania y Rusia. 

¿Qué tipo de historia une a un pueblo y cual crea confrontación en la sociedad?

Cualquier historia es capaz de unir al pueblo si no es deformada por la propaganda y no se convierte en un arma en manos de los políticos. La política es capaz de apartar del contexto histórico unos hechos y silenciar otros. Pero incluso en este caso, siempre estará más protegida de la manipulación una sociedad que trate el pasado con consideración y que no pase por alto sus páginas más desagradables. 

 

Hermann Parzinger. Fuente: AFP / East News

¿La Alemania de hoy en día tiene una relación cuidadosa y sincera con su pasado?

Es importante conocer la historia no solo como una consecución de acontecimientos. En el siglo XX perdimos dos guerras mundiales. Y tuvimos que responder a muchas preguntas. ¿Por qué comenzó la guerra, por qué nos convertimos en una nación agresora, por qué no comprendimos a dónde nos llevaba Hitler? ¿Por qué cuando los nazis cometieron delitos en los territorios ocupados los alemanes callaron? Es imposible responder de inmediato a todas estas complicadas preguntas, tan solo se pueden responder por encima. Eran preguntas profundamente personales para los alemanes. Yo se las hice a mis padres. 

¿Respondieron?

Sí... "No lo sabemos. No creíamos que eso pudiera existir. Pensábamos que era propaganda antialemana". El desconocimiento o el no querer conocer la verdad es necesario enfrentarlo a los hechos.   En toda Alemania hay monumentos conmemorativos donde hubo campos de concentración. Los museos pueden hacer mucho a la hora de narrar la historia. 

Nuestra legislación dice que los objetos sacados de Alemania al final de la guerra y después de la misma por los comandos de trofeos soviéticos deben volver. En Alemania nos gusta mucho enseñar cómo se deben y cómo no se deben hacer las cosas. Y nos gusta mucho remitirnos a las 'antiguas tradiciones democráticas'. Pero estas no nacieron más que a partir de 1945. 

¿Qué es lo que une la memoria de la guerra de nuestros países?

La tragedia. Aunque la contemplamos desde puntos de vista distintos. Para la URSS se mide en más de 27 millones de vidas.

Para nosotros no es solo la cantidad de muertos sino la conciencia de haber sido los agresores. Creo que nos une también la idea de que la URSS, con ayuda de los aliados en la coalición antihitleriana, liberó a los alemanes del fascismo, algo que ellos mismos no pudieron hacer. 

Es una paradoja pero es un hecho: los aliados que entraron en la guerra al final de las acciones militares y destruyeron Dresde y Kassel, quedaron en la conciencia general alemana como libertadores. Las tropas soviéticas que habían sobrellevado increíbles sufrimientos en los cuatro años de guerra eran invasores y opresores. ¿Por qué?

Pues en la conciencia popular teníais peor pinta. No solo se trata de la propaganda sobre los 'bárbaros rusos' y no se trata del 'lavado de cerebro' de la Alemania Occidental. Los soldados soviéticos, por supuesto, entraron en las ciudades de Alemania con un ánimo completamente distinto que los aliados, en el frente oriental tuvo lugar una guerra completamente distinta, con una crueldad sin precedentes.

Muchos de vuestros soldados habían perdido a sus familias por lo que es comprensible su ensañamiento. Y los alemanes lo entendieron como un castigo. Pero después surgió el muro de Berlín, el régimen comunista de la RDA, los acontecimientos de Europa del Este de 1956 y 1968... Por eso surgió ese estado de ánimo. Pero nadie discutió nunca el papel de la URSS en la victoria sobre la Alemania de Hitler. 

En el parque de Treptow en Berlín hay un monumento al soldado libertador. Vencedor y libertador son conceptos diferentes. El libertador es un concepto más humanitario, en mi opinión.

- Sin duda. Yo creo que el ejército soviético y el de los aliados no solo fueron vencedores. Nos liberaron del fascismo. Y le dieron un futuro a Alemania. 

Artículo publicado originalmente en ruso en Rossíyskaya Gazeta.