La actualidad de las técnicas soviéticas para conservar el cuerpo de Lenin

Mausoleo de Lenin en Moscú. Fuente: ITAR-TASS

Mausoleo de Lenin en Moscú. Fuente: ITAR-TASS

El 21 de enero de 1924, día de la muerte de Lenin, el Comité Central del Partido Comunista y el Soviet de los Comisarios del Pueblo comenzaron a recibir telegramas y cartas en las que la gente les rogaba que no enterraran el cuerpo del líder de los bolcheviques. Unos días después, en la Plaza Roja se erigió un Mausoleo diseñado por Alexéi Schusev. El arquitecto tardó una noche en finalizar el diseño del mausoleo, basado en las pirámides egipcias, y su construcción llevó menos de tres días.

El mausoleo 

Schusev diseñó un edificio de madera en forma de cubo con caras de tres metros y dos cubos de menor tamaño en su parte superior, inspirado, según los compañeros del arquitecto, en las pirámides de los faraones egipcios. Tras aprobarse el diseño, apareció el mausoleo

La construcción de la versión final, de piedra, comenzó en 1929. Era prácticamente una réplica del de madera. Se construyó en granito de color rojo y negro, pórfidos y labradorita negra. 

En la época soviética, el complejo del Mausoleo estaba protegido por la seguridad estatal, subordinada a los órganos de la NKVD-KGB. Más concretamente, a la comandancia del Kremlin. 

Los documentos sobre el entierro de Lenin y la creación del primer mausoleo de madera todavía se conservan en el segundo inventario (secreto) del fondo Nº 16 de la Comisión de Perpetuación de la Memoria de Lenin. 

Este inventario estaba antiguamente oculto en el sótano del Archivo Central del Instituto del Marxismo-Leninismo, supeditado al Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética. Entre los archivos de esta comisión podría hallarse la fórmula del líquido que inventaron  los profesores Vorobiov y Sbarski para conservar durante toda la eternidad el cuerpo del líder soviético. 

El bálsamo 

El embalsamamiento de los restos de Lenin no se llevó a cabo hasta pasados dos meses de su muerte, a finales de marzo de 1924. En aquel momento, los cambios post mortem de los tejidos del cuerpo (especialmente de la cara y las manos) de Lenin, habían alcanzado un punto crítico. 

La tarea de conservar el cuerpo de Lenin la asumieron el químico Borís Zbarski y el profesor de anatomía Vladímir Borobiov. Este último, cuando vio por primera vez el cuerpo, estuvo a punto de negarse a cumplir su cometido, aunque sus colegas de profesión le convencieron para que siguiera adelante.

Ante Zbarski y Borobiov se hallaba una difícil tarea: crear un método especial para preservar el cuerpo, ya que no se contemplaba la opción de congelarlo. En aquella época, cualquier accidente podía provocar el descongelamiento de los tejidos y su deterioro sin vuelta atrás. 

Tampoco se podía utilizar el método que empleaban los antiguos egipcios, la momificación, ya que con este procedimiento no sólo se pierde el 70% de la masa, sino que se alteran los rasgos de la cara. Entonces, los científicos decidieron embalsamarlo. 89 años después el contenido químico de este bálsamo se sigue manteniendo en secreto. 

Sucesores 

Tras la Segunda Guerra Mundial, la práctica de edificar mausoleos y embalsamar los cuerpos de los líderes fallecidos pasó a ser una moda internacional. La demanda del know-how soviético aumentó. El mejor proyecto de los países socialistas miembros del pacto de Varsovia fue la preservación del cuerpo de Gueorgui Dimitrov, discípulo búlgaro del camarada Stalin. 

Bulgaria forma parte hace ya bastante tiempo de la OTAN y de la Unión Europea. La cuestión del cuerpo de Dimitrov se resolvió de forma bastante rápida hace años. Junto con el cuerpo, se voló también su grandioso mausoleo. Las imágenes de la explosión recorrieron todo el mundo y se pueden ver en YouTube. Este mausoleo no había sufrido ningún daño en mucho tiempo. El camarada Dimitrov había muerto en la era nuclear y el mausoleo se había construido para soportar incluso un bombardeo de este tipo. 

Discordia

Desde la caída de la URSS se plantea públicamente qué hacer con el Mausoleo y la momia de Lenin. Hay partidarios a favor de mantener el cuerpo del líder soviético en la Plaza Roja y otros que creen que debería ser retirado y enterrado en otro lugar. Los debates son encendidos y de cuando en cuando salta a la arena pública. El pasado mayo el mausoleo reabrió sus puertas tras ocho meses de reformas.

El primer presidente de la República Popular de Angola, el camarada Agostinho Neto, también fue embalsamado con la fórmula soviética, pero al poco (hace tiempo ya) fue enterrado de nuevo, ya que el bálsamo mágico de los profesores Vorobiov y Zbarski resultó ineficaz en las condiciones climáticas africanas. 

Antes de su muerte, Stalin se declaró decepcionado con el 'socialismo eslavo' y concentró su atención en el socialismo asiático. La fuerza de esta visión es evidente hoy en día. Tanto en China (República Popular China) como en sus países vecinos (República Socialista de Vietnam y República Popular Democrática de Corea) los cuerpos de los padres creadores de estos estados, de los partidos comunistas y de las fuerzas armadas populares están embalsamados y se conservan cuidadosamente en mausoleos abiertos al culto y la veneración popular. 

No es necesario tener una gran imaginación política ni unos extensos conocimientos de historia para entender de dónde obtuvieron la inspiración para crearlos.

Artículo realizado con información de RIA Novosti y smartnews.ru