Las ocho canciones de sobremesa rusas más conocidas

Según es costumbre en Rusia, cuando en una fiesta todo el mundo ha bebido sobradamente, alguien comienza a cantar una canción y todos le acompañan a voces. Mucho antes de que se inventara el karaoke, las canciones de sobremesa formaban parte de la cultura cotidiana en Rusia. He aquí una lista de las canciones de sobremesa rusas más conocidas.

Oi da ne vécher (“¡Ah, vaya noche!”)

Una canción sobre el atamán cosaco Stepán Razin, que vivió en el siglo XVII y condujo un gran levantamiento contra el zar en el Volga. En esta canción, el atamán se queja de haber pasado una mala noche y cuenta el sueño que ha tenido. Como Sigmund Freud todavía no existía, el propio Razin intenta dar una explicación al sueño según sus propios métodos. Esta canción se grabó por primera vez en la década del 1880 en los Urales. En este vídeo, la canción está interpretada por el grupo Kazachi krug.

Oi moroz, moroz (“Ay, heladas, heladas”)

Es una canción dedicada al frío invernal en la que le piden que no congele al viajero ni a su caballo a lo largo del viaje, porque en casa le espera su bella esposa. Esta canción surgió literalmente de la nada. La cantante María Morózova-Uvarova aseguraba haberla escrito en 1954, pero nadie ha podido ni desmentir ni confirmar esta versión de la historia. Interpretación del actor Valeri Zolotujin (fragmento de la película El señor de la taiga).

Povorot (“La curva”)

¿Qué nos deparará la próxima curva en la carretera? ¿Y en la vida? No lo sabremos hasta que no la tomemos… Una de las principales canciones del legendario grupo de rock Mashina Vrémeni. Música de Alexander Kutikov, letra de Andréi Makárevich, los dos líderes del grupo.

  Chorny voron (“El cuervo negro”)

Canción popular cosaca. El protagonista compara su muerte con un ave negra que vuela en círculos sobre su cabeza. Según dice, si canta esta canción el ave se apartará de él. Esta canción sonó por primera vez en la película Chapáyev, de 1934, interpretada por Borís Bábochkin.

Ocharovana-okoldovana (“Fascinada, hechizada”)

Canción lírica dedicada a la mujer amada. El autor de la música es Mijaíl Zvezdinski, intérprete de canciones populares y romances, y los versos son del poeta ruso Nikolái Zabolotski.

Travá u doma (“La hierba de mi jardín”)

Canción de principios de la década de 1980 sobre la dura vida de los cosmonautas, habla sobre lo bien que se vive en el espacio, aunque en casa se está mucho mejor. Incluso en los lejanos viajes galácticos soñamos con “la hierba del jardín de casa”. El compositor es Vladímir Migulia y el autor de la letra es Anatoli Poperechni. Interpreta la canción el grupo Zemliane. En 2009 la agencia espacial rusa Roscosmos la declaró himno de los cosmonautas rusos.

Kak upoítelni v Rossii vecherá (“Qué deliciosos los atardeceres en Rusia”)

Canción sobre la maravillosa naturaleza en Rusia, especialmente antes y después de la puesta de sol. El cantante expresa su nostalgia por la época de la nobleza rusa del siglo XIX, cuando los oficiales bebían champán, las damas bailaban en salones y la vida aristocrática era tan interesante. Canción escrita a finales de los años 90. Música de Alexánder Dobronrávov, letra de Víktor Peleniagre. El grupo Bely Oriol interpreta la canción.

Vsio budet joroshó (“Todo irá bien”)

Todo irá bien, especialmente si nos dedicamos a beber y bailar. Canción del actor y músico nacido en Kiev Andréi Danilko, que actúa disfrazado cómicamente de mujer con el pseudónimo de Verka Serdiuchka. En 2007 quedó segundo en el concurso Eurovisión (con otra canción).

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