1.000 millones de dólares para atraer estudiantes extranjeros

Fuente: ITAR-TASS

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En las universidades rusas estudian muchos extranjeros pero en las clasificaciones internacionales los centros rusos no están bien posicionados. Este año el Gobierno ha destinado más de 1.000 millones de dólares para elevar el prestigio de la enseñanza.

Hace dos años en Rusia estudiaban 145.900 estudiantes extranjeros y la cantidad sigue aumentando. ¿Por qué los extranjeros quieren estudiar en Rusia? Cada uno tiene sus razones. Muchos llegan buscando una educación de calidad y que no sea cara. Se trata de futuros ingenieros, médicos, profesores, es decir, representantes de las especialidades duras. Después, la mayoría regresa a su país de origen aunque según los cálculos el 35% se queda en Rusia.

El precio razonable de los estudios es el principal motivo por el que los estudiantes eligen Rusia. Sin embargo, hay otras razones. “En nuestra academia hay una escuela única y precisamente vienen por eso”, explica el jefe del departamento de cooperación internacional de la Academia musical Gnesinij, Temirlan Djandarov. En la Academia de música hay estudiantes de varios países, desde Corea del Sur hasta España. Lo mismo pasa en la Universidad cinematográfica de Moscú: “Es evidente que los estudiantes llegan por distintos motivos pero el nivel de nuestra escuela desempeña un papel muy importante”, explica el decano de la facultad de dirección cinematográfica, Nikolái Skuibin.

Es triste pero es un hecho: solo unas cuantas universidades rusas han entrado en las clasificaciones de las universidades más prestigiosas del mundo. Según una de ellas sólo la Universidad Estatal de Moscú entra en el ranking de las cien mejores y la Universidad Estatal de San Petersburgo en las primeras 1.000. Según otra clasificación, hay 18 universidades rusas entre las primeras 1.000, pero también es poco. En parte esto es debido a que el sistema educativo ruso está mal integrado a los programas académicos mundiales.

Por otra parte, el rector de la Universidad Estatal de Moscú, Víctor Sadovnichi, considera que las clasificaciones  internacionales de centros educativos son tendenciosas y los rankings rusos no están suficientemente elaborados: “Las universidades rusas no siempre pueden ser valoradas con los mismos criterios que las europeas o las norteamericanas. Utilicemos como ejemplo China. Como sus centros de educación superior ocupan puestos bajos en las clasificaciones internacionales, entre otras cosas por su especifidad nacional, han creado su propio ranking de universidades”. Sadovnichi cree que es indispensable que Rusia cree su propia clasificación internacional de universidades con su sede en Rusia.

El gobierno también ve la gravedad del hecho que las universidades rusas queden atrás y ha destinado 35.000 millones de rublos (más de 1.000 millones de dólares) a promover las universidades rusas en los rankings mundiales. Alexander Klímov, viceministro de Educación y Ciencia, explicó a Rusia Hoy a qué se destinará este dinero: “Una parte de estos medios se dirigirá al desarrollo de las relaciones internacionales de los centros de educación superior, a atraer profesores extranjeros y al apoyo a los estudiantes extranjeros. La llegada de estudiantes de otros países es un indicador del aumento del nivel educativo ruso y es uno de los objetivos del programa”.

Vladímir Filípov, rector de la Universidad de la Amistad de los Pueblos, la universidad más internacional de Rusia, considera que es necesario crear unas condiciones adecuadas para los estudiantes extranjeros que se correspondan a la idea que tienen de los estándares internacionales: “Al llegar a Rusia, los estudiantes buscan condiciones parecidas: una infraestructura necesaria, un campus adecuado y una buena alimentación. La propia idea de campus, como sitio de convivencia, cooperación estudiantil, relaciones sociales y descanso de los estudiantes es muy atractiva para los jóvenes y es un factor potente para atraer a los estudiantes extranjeros que no se imaginan una universidad sin campus”.

El rector de la Escuela Superior de Economía, Yaroslav Kuzminov, ve que el problema es que el profesorado está poco integrado en la ciencia mundial. Según Kuzminov, las clasificaciones internacionales estimulan duramente el proceso de globalización científico-educativa. En general los rectorados de las universidades más importantes de Rusia coinciden en que existen soluciones para incrementar la calidad de la educación superior. Y esto significa que la cantidad de estudiantes extranjeros que llegan a Rusia continuará incrementándose.