Una exposición sobre ecología explora la confluencia entre ciencia y entorno

La Casa Central del Artista de Moscú (TsDKH, por sus siglas en ruso), situada en Krymski Val, acoge del 18 al 22 de septiembre, la decimoséptima feria internacional de arte Art-Moscow, que reunirá a marchantes de arte, organizadores, representantes de diversas instituciones culturales y amantes del arte contemporáneo. La feria se celebrará de forma paralela a los eventos de la 5ª Bienal de Arte Contemporáneo de Moscú.

Esta incluirá una instalación del grupo artístico Recycle y presentará los espectáculos Positivo / Negativo y Videonale. En el marco de un proyecto conjunto de arte científico en el que colaboran la Casa del Artista y la Universidad Estatal de Moscú, la exhibición eCONSCIOUSNESS será el escaparate de los últimos proyectos de investigación de arte científico que se encargan de explorar la confluencia entre la ciencia y el entorno. 

En sus trabajos, los artistas sacan a colación asuntos relativos a la responsabilidad social y medioambiental, mostrando toda la gama de cuestiones: desde la interacción de organismos vivos con sus respectivas comunidades, hasta su interacción con el entorno. Por ejemplo, en eCONSCIOUSNESS se podrán visitar las obras Robot móvil controlado por una cucaracha,del artista estadounidense Garnet Hertz, y Decon,de la portuguesa Marta de Menezes. 

Decon es una reproducción del trabajo de Piet Mondrian que, en realidad, consiste en una imagen viva —creada por la artista en 2007— que se autodestruye durante la exposición. La imagen está pintada con materiales y técnicas de biotecnología: se añade una sustancia bacteriana de origen vegetal a determinados pigmentos y colores. Después, la misma bacteria —Pseudomonas Putida— destruye la pintura.

La obra Robot móvil controlado por una cucaracha consiste en una serie de configuraciones artísticas y experimentales que permiten a una cucaracha de Madagascar conducir un aparato motorizado por medio de un dispositivo construido con una bola de ping-pong. Al caminar sobre la bola, la cucaracha la mueve con sus patas, lo que desplaza el vehículo.

El coordinador de la exhibición, Semión Yerojin, cree que eCONSCIOUSNESS despertará el interés de un amplio público: desde niños en edad escolar a profesionales (artistas y científicos). “Aunque en un sentido tradicional entendemos la ecología como la relación y la interacción de las diferentes especies con su hábitat, muchos de los trabajos expuestos se definen mejor con el término de bioarte, el cual se entiende como un caso especial de arte científico, en el que el artista crea sus obras por medio de la biotecnología: técnicas basadas en los logros innovadores de la genética, la genómica, la proteómica y otras áreas avanzadas de la biología”, dice Yerojin. “Tal vez el arte biológico será lo que defina la tendencia básica del desarrollo del arte moderno en el próximo siglo”.

El programa se ha diseñado para que cada día tenga lugar algún evento de interés. El 18 de septiembre será un día de carácter más informativo, ya que en esta fecha se celebrará un coloquio y la inauguración de la exhibición. A las 11 de la mañana comenzará el coloquio sobre los aspectos estéticos y éticos de la tecnología biológica sintética en el arte contemporáneo, al que asistirán los principales expertos tanto de Rusia como del extranjero: filósofos, historiadores de arte, naturalistas y artistas que emplean la tecnología en la práctica de la biología sintética.

Aparte de Garnet Hertz y Marta de Menezes, se espera la asistencia de otros artistas extranjeros como James Auger y Jimmy Loizeau, del Reino Unido, y Juan Castro, de Japón.

La obra de James Auger y Kimmy Loizeau, titulada Robots carnívoros para el entretenimiento doméstico, contiene distintos dispositivos que combinan varias funciones, las cuales van desde la desinfección a la provisión de una fuente alternativa de electricidad. 

A primera vista, se trata de unos dispositivos corrientes, pero estos albergan una trampa de luz ultravioleta con una pila de combustible microbiana, en la que una colonia de bacterias descompone los restos de los insectos que vuelan hacia la luz y los utiliza para generar electricidad, de modo que la lámpara se mantiene encendida. 

También el 18 septiembre, a las 19:00, el artista y biólogo Juan M. Castro de Japón impartirá una clase magistral titulada ‘Sobre el colesterol, las neuronas y el surgimiento de las células artificiales’. Juan M. Castro estudia la confluencia del arte mediático, la microbiología y la biofarmacia mediante proyectos relacionados con la visualización de los procesos biológicos en tiempo real. Nació en Bogotá, Colombia, pero actualmente vive y trabaja en Tokio, donde fundó en 2008 la asociación Geometrías biodinámicas, que se especializa en estudios científicos y artísticos experimentales sobre la vida orgánica. Su instalación interactiva en la exhibición eCONSCIOUSNESS se denomina Impulso. 

Para los niños, el taller de diseño artístico dirigido por Nikolái Selivánov organizará también un programa infantil, el cual se centrará en la tarea creativa Animales del futuro, encaminada a fomentar el desarrollo del pensamiento creativo sobre los problemas ecológicos. Asimismo, en la exhibición se presentarán las piezas Nasekosm, un puzle creado por niños de entre 6 y 8 años; El pez que vivió entre hombres, un trabajo colectivo de niños de 8 a 11 años; y Piel, una serie de propuestas de diseño de niños de entre 10 y 12 años.

Esta exhibición pretende atraer la atención del público a los problemas relacionados con la protección medioambiental y desarrollar el conocimiento medioambiental de la comunidad a través del arte, así como formar nuevas vías de interacción entre los organismos vivos y sus comunidades o de estas con el entorno. 

Desgraciadamente, no habrá obras de ningún artista ruso en la exposición. Según Yerojin, esto demuestra, una vez más, que la formación de plataformas interdisciplinarias de arte científico en Rusia está aún muy lejos de la tendencia mundial.

Un artista hispano expone en la muestra

Castro ya visitó Moscú en abril de 2012, cuando presentó su trabajo Heliotropika. Desde entonces, ha creado cinco instalaciones. En esta ocasión, la instalación que tiene entre manos se denomina ‘La grasa entre dos mundos’. “Al igual que los materiales, la grasa nos ofrece una nueva forma de entender la materia orgánica”, dice Castro. “Podemos usar sus principios y crear formas arquitectónicas y diseños basados en la auto-organización y en las interacciones moleculares”.

Castro también considera que la celebración de un evento internacional como el de Arte científico en Rusia es muy significativo por varias razones. “En primer lugar, esta exhibición pretende cubrir un campo interdisciplinario relativamente nuevo que aún no ha sido objeto de descripciones o análisis coherentes”.  En segundo lugar, el artista cree que esta exhibición permitirá desarrollar nuevos instrumentos conceptuales y prácticos para la interacción futura entre la estética y las ciencias de la vida. La exhibición ofrecerá detalladas descripciones sobre cómo se maneja la biotecnología emergente —como un nuevo material de confección— en relación con los principios del arte y el diseño. Y finalmente, en la exhibición se explicará de qué modo puede beneficiar a la sociedad rusa la práctica del arte científico, ayudándole a afrontar cuestiones relacionadas con el papel de las ciencias de la vida y de la nueva estética en la sociedad.