Rusia consigue seis premios Ig Nobel

La parodia del famoso premio escandinavo ha tenido su hueco para algunos científicos de la comunidad rusa. Fuente: AP

La parodia del famoso premio escandinavo ha tenido su hueco para algunos científicos de la comunidad rusa. Fuente: AP

Los rusos pueden andar sobre el agua, escribir un artículo científico cada cuatro días, convertir la dinamita en diamante y hacer que una rana levite, gracias a estos logros han obtenido el premio Ig Nobel en diferentes ediciones.

Este año el representante de Rusia ha recibido un premio Ig Nobel ‘anticientífico’ por sexta vez en los 22 años que se celebra este certamen. El grupo de científicos en el que participaba la rusa Yuria Ivanenko, obtuvo el galardón en física por una publicación en la revista PLoS ONE. En este artículo se demostraba que algunas personas podían correr sobre la superficie del agua si la prueba se realizaba sobre la luna.

Los premios Ig Nobel fueron fundados en 1991 por la revista estadounidense Annals of Improbable Research y con la participación del cofundador y redactor de la revista Marc Abrahams. Desde 1999 cada año se entregan diez premios Ig Nobel en todo tipo de nominaciones, desde los clásicos premios Nobel de física y química hasta los de ornitología y astrofísica.

Anteriormente habían recibido el premio Ig Nobel cinco representantes de Rusia.

1. El miembro de la Academia de Ciencias de Rusia, Yuri Struchkov, obtuvo el premio Ig Nobel en 1992 por sus logros en el campo de la literatura. Entre 1981 y 1990 el científico apareció como coautor en 948 trabajos científicos, es decir una media aproximadamente de un nuevo artículo cada 4 días. 

El descubridor de esta interesante estadística fue David Pendlebury del Instituto de información científica de Philadelphia en la base de datos del instituto. Yuri Struchkov fue el autor más productivo de artículos científicos que apareció en la base. Prácticamente todos los trabajos estaban dedicados a la cristalografía, la ciencia de los cristales y su estructura.

Struchkov publicó de forma activa hasta su muerte en 1995, pero en 1999 en la revista Organometallika salió un nuevo trabajo sobre cristalografía, uno de sus coautores era Yuri Struchkov. En total firmó con su nombre más de 2000 artículos científicos. En su necrológica, publicada en la revista Akt cristallografika, explicaban esta productividad gracias a su impresionante capacidad de trabajo, que ni siquiera le permitió tener tiempo para ingresar en el partido comunista de la URSS. Sin embargo las malas lenguas afirman que en la Unión Soviética no había tanto instrumental para realizar investigaciones en el campo de la cristalografía. Los científicos soviéticos utilizaban los aparatos del Instituto de Uniones Orgánicas de la Academia de Ciencias y, por eso, como agradecimiento, añadían como coautor el nombre del director del instituto.

2. En el año 2000 el premio Ig Nobel en la categoría de física fue para el soviético Andréi Gueim y el inglés sir Michel Berry de la universidad de Bristol, que hicieron levitar una rana con la ayuda de un potente electroimán.

Según Michel Berry, el imán mantenía a la rana al aire debido a la diferencia de polos. La rana, por supuesto, no era un imán, sin embargo se magnetiza por el campo del electroimán. Esto se llama diamagnetismo inducido. Este efecto existe en muchas substancias y los autores del experimento dijeron que han conseguido levitar con éxito gotas de agua y nueces. Todavía no habían logrado hacer levitar a una persona, ya que los científicos no pudieron crear un campo magnético lo suficientemente grande como para meterlo en él. Sin embargo Michel Berry declaró que él mismo se pondría a levitar con gusto.

Resulta curioso que en 2010 Andréi Gueim, que en aquel entonces ya había renunciado a la ciudadanía rusa, obtuvieran junto a su colaborador, Konstantín Novoselov, el premio Nobel de física por la obtención del ‘grafeno’. Convirtiéndose así en el primer, y de momento único, galardonado con el premio nobel real y el de broma.

3. El año 2002 será recordado por los escándalos de la contabilidad de las grandes corporaciones. Los miembros del jurado de los premios Ig Nobel no podían pasarlo por alto y le entregaron a los directores y auditores de casi 30 empresas un premio conjunto en el área de economía. El premio decía: "por la aplicación a los negocios del concepto matemático de los números imaginarios". Una de las empresas galardonadas fue el gigante ruso del gas Gazprom, junto a ella en la lista había otras 23 empresas estadounidenses así como empresas de Bélgica, Paquistán, Australia y Gran Bretaña.

4. En 2012 Igor Petrov, que encabezaba el grupo de ingenieros rusos de la empresa SKN, obtuvo el premio por el desarrollo de un método para obtener nanodiamantes mediante sustancias explosivas. Realizó los experimentos en Rusia, en la ciudad de Snezhinsk en el óblast de Chelíabinsk.

"Señoras, si necesitan diamantes, vengan conmigo después de la ceremonia. Pero tendrán que traer su propio explosivo", dijo al auditorio Petrov, cuando recibió el premio.

5. El premio Ig Nobel en el exótico ámbito de la hidrodinámica lo obtuvo en 2012 otro ruso, Ruslán Krechetnikov, que trabaja como profesor en la universidad de California. Junto a su aspirante Hans Mayer, Krechetnikov explicó la razón por la que el café se derramaba cuando andamos. Puede que esto les sorprenda, pero el resultado de la investigación fue que la culpa de esto es la irregularidad del paso de la persona que lleva la taza.