El comienzo del año escolar, ¿experiencia enriquecedora o cámara de tortura?

En casi todas las aulas hay una persona que es acosada por las demás.Fuente: ITAR-TASS

En casi todas las aulas hay una persona que es acosada por las demás.Fuente: ITAR-TASS

No mucho después de la primera clase, en la que reinan las sonrisas y los discursos bienintencionados suele aparecer una víctima en las escuelas. Un alumno que es maltratado por sus compañeros.

El 1 de septiembre es la fecha tradicional del comienzo de las clases. Como fue domingo, comenzaron el lunes 2. El patio se llenó de flores: blancas, rojas, amarillas... Delante del colegio estaban todos los alumnos alineados y cada uno llevaba un ramo. Los chicos están colocados en un semicírculo. A un lado los de la undécima clase, que este año se gradúan, enfrente, los del primer grado, confundidos, pero por lo general felices antes de comenzar una nueva vida escolar. A espaldas de los alumnos novatos aparecen los padres preocupados, sacando fotos y filmando todo lo que ocurre. Como manda la tradición, todos los alumnos ese día llegan al colegio con flores que al final de la fiesta regalan a los profesores. 

Enfrente del semicírculo están colocados los profesores con el director. Pronuncian discursos en los que felicitan a los alumnos por el Día del Conocimiento. Sus palabras se alternan con las actuaciones de los jóvenes talentos de la escuela que salen al centro del círculo para bailar, cantar o leer poesía. Cada año la celebración termina de la misma manera: un alumno del último curso sube sobre sus hombros a una alumna del primer grado. La niña sostiene en sus manos una pequeña campana, que hace sonar con fuerza. Para los alumnos de primero se trata del comienzo de un largo aprendizaje. 

Este ritual festivo se mantiene desde la época soviética. Pero el 1 de septiembre en Rusia siempre ha sido un día especial. Durante la Edad Media se celebraba el Año Nuevo, que coincidía con el inicio de la cosecha.  

En todos los colegios trabajan psicólogos para crear un ambiente más agradable. Llevan a cabo pruebas con los alumnos que sufren acoso para tratar de identificar qué talento tienen y dirigirlos en esa dirección. Los expertos suelen comentar a los profesores que durante el proceso de aprendizaje deben animar a los alumnos inseguros. Con sentirse seguros al menos en un área, la persona será capaz de perder el estigma de víctima.