Lo que las películas rusas necesitan para triunfar en Occidente

El productor francés Joël Chapron, experto y seleccionador del Festival de Cannes, habla sobre las perspectivas del cine ruso en el mercado internacional.

¿Por qué en los últimos años no es frecuente la aparición de películas rusas en la sección oficial del Festival de Cannes?

Un año no tiene que ver nada con el anterior. Por ejemplo, en el Festival de Cannes de este año no hubo películas del Este de Europa, sí hubo muchas películas francesas y dos filmes rusos accedieron a los programas paralelos. Por primera vez en la historia del Festival desde la Perestroika no hubo ni películas polacas, ni rumanas. 

Escuché su conferencia sobre el tema “Historia del cine ruso y soviético en Francia (1896-2012)”. Un poco desolador, parece que no ha habido grandes recaudaciones desde los tiempos de Guerra y Paz de Serguéi Bondarchuk. ¿Se puede cambiar esta situación?

Actualmente es difícil sin una campaña publicitaria y ésta implica grandes sumas de dinero. En los años 60 resultaba mucho más barato. En Francia los distribuidores cinematográficos miran con recelo al cine ruso, pues no encuentran películas que puedan convertirse en grandes éxitos. Se muestra poco y no produce mucha recaudación, es un círculo vicioso.

En 2004, cuando la 'Fox' invirtió una gran suma de dinero enGuardianes de la nocheconsiguió solamente 140.000 espectadores. Eso fue un fiasco. Tras esto nadie quiere arriesgarse.

La suerte podría cambiar la imagen del cine ruso en todo el mundo, y en primer lugar en Francia. Después de Guardines de la noche se podría haber dado salida a filmes como El consejero estatal o El gambito turco,  basadas en novelas de Borís Akunin,para gente joven. Ambas basadas en Al fin y al cabo no son tan distintas a Indiana Jones. Pero para todo esto hay que crear interés en el público, hay que doblar la película y todo eso es dinero y, una vez más, riesgo.

El gambito turco

Las películas Leyenda 17 y Metro con tanto éxito en Rusia, tampoco llegan. Leyenda está relacionada estrechamente a una personalidad, que para nada es conocida por los franceses, mientras que Metro responde a un cine más universal, pero es necesario doblar la película, hacer no menos de 500 copias, llevar a cabo una campaña publicitariade más de dos millones de euros y adquirir los derechos para su distribución.

¿Quién va a tomar esa decisión, teniendo en cuenta que en la película no participan estrellas? Sí, un éxito de ventas con efectos especiales, pero no del nivel al que el espectador está acostumbrado en las películas estadounidenses, por lo que al final el riesgo no merece la pena.

Para acostumbrar el espectador al cine ruso hay que encontrar una fórmula correcta, y por el momento los distribuidores no saben a qué aferrarse. Por ejemplo, cuando participa Tom Cruise, hay a qué aferrarse. Con las películas de Zviágintsev o Sokúrov no hay problemas, pero esto es cine puro de autor, que puede reunir sus 60.000 ó 100.000 espectadores y que no aspira a muchos más.

Metro  

¿Y qué me dice del cine francés en Rusia?

La cuota de cine francés en el mercado ruso no es muy grande y, por supuesto, no estamos satisfechos. En la Unión Soviética era mayor. Y a pesar de todo el cine francés se sitúa tras el norteamericano y el ruso. Todos saben cómo se amaba el cine francés en Rusia.

Tras el XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) en tiempos de Jruschov, el país empezó a abrirse y por razones políticas se orientó hacia dos países capitalistas donde existían partidos comunistas fuertes: Francia e Italia. El cine italiano no se encuentra ahora en sus mejores momentos, pero en los años 60 contaba con autores como Visconti y De Sica, se rodaban muchas comedias divertidas.

Estuve en la Unión Soviética cuando aparecieron las películas con Celentano. También nosotros teníamos comedias, Soveksportfilm encontraba filmes prácticamente inofensivos. A una película con Richard la gente acudía una y otra vez y, tras la quinta vez, empezaban a fijarse en el segundo plano: los interiores, los coches, las cortinas, los trajes, el maquillaje…

¿Por qué ahora la cuota del cine francés en Rusia es tan pequeña? Porque todo es accesible, vosotros podéis leer y ver lo mismo que nosotros; las mismas películas de Hollywood que dominan todo el mundo. Es decir, en Rusia se ve el cine que todo el mundo ve, no como antes cuando nosotros veíamos un cine, y vosotros, otro.

¿Qué películas rusas le gustan?

Hay muchas, es imposible contar todas.Ironía del destino,  Quemado por el sol; la primera película de Zviáguintsev,El regreso. Hace poco volví a ver Cuando pasan las cigüeñas, es un tipo de cine muy consistente. ¿Tiene Rusia posibilidades de conseguir otra Palma de Oro? La posibilidad está siempre y no podemos saber si ése director que la consiga ya nació.

Sabemos, por el contrario, que en Rusia hay directores fuertes y Andréi Zviáguintsev es uno de ellos. También está Sokúrov, y qué decir de Lóznitsa. Pero para obtener la Palma de Oro una película tiene que entenderse, ser fácil de asimilar.  

Artículo publicado originalmente en Rossíyskaya Gazeta.